viernes, 5 de marzo de 2010

Los MSSCC en Sagua la Grande, Cuba (2)


Quince congregantes, la mayoría muy jóvenes, dedicaron parte de su vida al pueblo cubano:

En el Colegio:

H. Jesús Alegría Iturralde 09.10.57 - 10.05.61

E.Cándido Del Val Hernández 09. 10.57 - ¿?.06.60

P. Vicente Elío Urra 09.10.57 - 10.05.61

P. Guillermo Gayá Bauzá 09.0.57 - 19.12.59

E. Juan Gea Pérez 09.10.57 - ¿?.06.60

E. José A. Macaya Arizcuren 09.10.57 - ¿?.06.60

P. Francisco Mestre Bauzá ¿?.12.59 - 10.05.61

E. Francisco Muñoz Santiago 26.10.60 - 10.05.61

E. Jaime Reynés Matas 26.10.60 - 10.05.61

P. Juan Zubitegui Ocón 09.10.57 – 10.05.61

En la Parroquia:

P. Bernabé Biurrun Artajona 09.10.57 - ¿?.??.59

P. Juan Francisco March Qués 09.10.57 - 10.05.61

P. Bartolomé Pericás Alemany 26.10.60 - 10.05.61

P. Antonio Picornell Gelabert 09.10.57 - ¿?.??.60

P. Juan L. Rullán Casasnovas 15.10.59 – 10.05.61

El 17.08.57 el P. Gaspar Munar, sup. Gen., anuncia la nueva fundación, soñando con “la espléndida transformación de nuestro Instituto de planta menudita en árbol frondosísimo para gloria de los SS. Corazones y provecho de la Santa Iglesia Católica”.

P. M. Gual recuerda como el P. Daniel Baldor, SJ, provincial de los Jesuitas de las Antillas, le ofreció la fundación en Cuba:

“Me dijo que se sentía un poco avergonzado de las condiciones miserables de las parroquias que nos legaron, y que ahora se presentaba una buena oportunidad en Cuba, puesto que ellos dejaban la parroquia y el colegio de Sagua la Grande. Habló con el obispo de Santa Clara, que por cierto era catalán, y consiguió vencer las resistencias a entregarnos la parroquia. En 1957 yo fui a visitar Sagua, y me di cuenta de lo que nos ofrecían, en condiciones inmejorables; era como una recompensa por el sacrificio que hicimos al asumir parte de la Misión de la Frontera en santo Domingo. Nosotros colaboramos con tres congregantes a la fundación de Cuba: El P. Bernabé Biurrun y Juan L. Rullán para la parroquia, y el H. Jesús Alegría para el colegio” .

El 6.10.57 al hacer escala en Santo Domingo la expedición que iba a Cuba, se reunieron por primera vez 18 congregantes en un país latinoamericano!

El 9.10.57 se inauguró la nueva casa de Sagua la Grande en el colegio Sagrado Corazón.

A principios del 1.58, una vez que el obispo hizo cesión “pleno iure” a nuestra Congregación, se inauguró la segunda comunidad, en la Parroquia de la Purísima Concepción. El área de la Parroquia era de unos 400 kms2, donde vivían diseminadas unas 800 familias, sin contar el puerto de mar de La Isabela con 6.000 hab.

El 26.07.53 ya había comenzado la insurrección contra Fulgencio Batista, que acabó con el triunfo fidelista.

El 01.05.1961 Fidel declaró a Cuba el primer país socialista de América y prometió “una ley de expulsión de todos los curas falangistas y la ley de intervención de todos los colegios privados”. Salimos todos en este mismo mes. Al principio se pensó que algunos se quedaran en la misma región del Caribe, pero las circunstancias no lo permitieron

“Uno de los aspectos del drama de la Iglesia cubana es que la Revolución llegó antes que el Concilio. O dicho de otro modo: que el Concilio sólo llegó después de la Revolución. Probablemente las cosas hubieran sido muy diferentes para la Iglesia en Cuba si el Concilio hubiera tenido lugar diez años antes…” (C. Montero Rodríguez).

“Socialmente, no teníamos la formación post-conciliar de ahora. Teníamos algunas becas para niños pobres y practicábamos obras de caridad y beneficencia. Pero los barrios más pobres nos eran desconocidos y los maestrillos estaban recluidos en el colegio. No practicábamos ninguna inserción… Nosotros nos alineamos con la postura de la Iglesia, claro está. Dada nuestra formación, el comunismo ateo era no sólo enemigo de la Iglesia, sino del pueblo… De 800 sacerdotes que trabajábamos en Cuba en 1961, quedaron sólo 160! Yo no me atrevo a juzgar el caso de la Parroquia, pero los del colegio no tuvimos alternativa” (J. Zubitegui).

“La historia crítica de la actuación de los MSSCC en la Perla del Caribe durante la revolución fidelista, la tengo bien pensada y medio escrita; pero no va a salir a luz pública hasta después de mi muerte y la de los sacerdotes de nuestra Congregación que compartieron conmigo los azarosos tiempos de la revolución de Fidel y los suyos.

Nosotros, los hijos del P. Joaquín Rosselló, en Cuba, por falta de preparación y por falta de sensibilidad, no percibimos que el problema de la revolución cubana afectaba a toda la problemática de injusticias y miseria de América Latina… Entre el comunismo de Rusia y el capitalismo de Norteamérica, existía una tercera vía que debería haber sido nuestra causa: la de los pobres” (J. F. March).


3. Regreso

En el XII Capítulo General (1975) nuestra Delegación del Caribe presentó la siguiente consulta: “La Congregación tiene una deuda contraída con el pueblo cubano. Una comunidad en país socialista podría ofrecer, además, alternativas para nuestra pastoral liberadora. Si la dinámica de la Delegación lo permite, ¿estaría en una línea de mejor servicio al mundo el gestionar la vuelta a Cuba?”. La respuesta fue positiva, aunque no ha podido concretizarse hasta hoy.

26-01 – 02.02.94 primera visita a Cuba después de la salida, de A. Picornell, J. Urtasum, A. Romero y J. Reynés, donde conectamos con la gente de Sagua (parroquia y colegio) y la jerarquía.

11-28.09.94 J. Reynés vuelve con tres puertorriqueños (Félix Catalá un redentorista y dos religiosas vedrunas, Carmen Rosado y Lavinia Ortiz) para impartir cursillos bíblicos al clero y laicado de las diócesis de Santiago y Camagüey.

Han visitado la isla varias veces J. Amengual B. y C. Del Val, para conectar con los laicos simpatizantes, y R. Sepúlveda e I. Jerónimo en plan vocacional.

Avivamos el fuego de un grupo de Laicos Misioneros, animado por el antiguo alumno doctor Marcelo Tacoronte. Éste visitó dos veces nuestras casas de España, y poco antes de morir inesperadamente había pedido ser admitido en la Congregación.

Otro antiguo alumno de este grupo, Carlos Núñez Montes De Oca, que se trasladó a Madrid con su familia, es el responsable actual de la Fundación Concordia.

Otro de nuestros antiguos alumnos, Marcelino García, se hizo jesuita y ocupó cargos importantes en las Antillas. Algunos congregantes mantienen contacto con alumnos exiliados y uno de ellos, Melquíades Martínez, nos visitó en Madrid como secretario de estado del gobierno de G.W.Bush.

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