jueves, 29 de abril de 2010

Memòries i Records del P. Bartomeu Pericàs (5)


Amor a la Liturgia

Y ahora con temor me atrevo a leer ante vosotros algunas páginas del libro de mi vida. Empiezo con unas palabras de Pablo VI en el discurso de clausura del 2º período del Concilio Vaticano II el día 4 de Diciembre de 1963, fecha en la que se promulgaba la Constitución sobre Liturgia Sacrosanctum Concilium: “La Liturgia es la primera escuela de nuestra vida espiritual”. Con mucha antelación y antes de que el Papa pronunciara estas palabras, yo entré como alumno en esta escuela. El amor a la Liturgia tiene sus raíces en los años de mi infancia. Nunca me olvidaré de la honda impresión que sentí el primer año de mi estancia en Lluc, cuando tenía 9 años y oí cantar por primera vez la “sequentia” de Corpus Christi Lauda Sion Salvatorem.

Durante los años de mi formación intenté siempre con mayor interés frecuentar aquella escuela de espiritualidad. De aquellos años pasados en el vetusto monasterio de Santa Maria de La Real me atrevo a destacar estos episodios: Para seguir el camino cuaresmal en concordancia con el Misal Romano tenía en mi habitación un plano de Roma con indicación de las iglesias estacionales que visitaba espiritualmente todos los días en el rezo de las Letanías de los Santos.

En aquellos años de mutismo en el altar, deseoso de unirme en lo posible al sacerdote celebrante y en la imposibilidad de disponer de un “misalito”, me ingenié con un viejo Liber ususalis al que tuve que añadir escritas a máquina las páginas con los textos que faltaban en dicho libro.

Pero un buen día descubrí en un cuarto trastero un Missale Romanum de no muy grandes dimensiones que tuve que limpiar del polvo y del moho. Al día siguiente me dirigí fervoroso y contento a la celebración de la misa. Para tener un poco más de luz, me situé cerca del púlpito donde un estudiante desgranaba puntos de meditación para entretener devotamente a los asistentes y, cuando me encontraba en el momento más intenso de mi participación, pasó por mi lado el Superior de la Comunidad que se dirigía al confesionario y con una mano me cerró el libro y con la otra me señaló el púlpito indicándome que aquello era lo más importante al mismo tiempo que decía:”la meditación, la meditación”.

Cuando en 1933 conmemoramos el Primer Centenario del Nacimiento del P. Fundador con un acto literario-musical en el que cada uno escogió un tema de su especialidad, relacionado con el homenajeado, un servidor prefirió “El P. Fundador y la Liturgia”.

Y no sólo me contentaba en fomentar aquel natural instinto espiritual de amor a la Liturgia, sino que disponiendo de los medios que tenía a mi alcance, incrementé mi formación en la materia. Creo que dos libros me sirvieron de pedagogos: L'Année Liturgique, de Própero Gueranger y Liber Sacramentorum del Bto. Ildefonso Schuster del que todavía conservo muchas páginas copiadas a mano. También aproveché otras publicaciones como algún libro de Pius Parsch, alguna revista proveniente de Silos o de Montserrat y Le Livre de la Prière antique de Cabrol que encontré en la biblioteca de La Real.

A medida que adelantaba pasos hacia el sacerdocio, se incrementaba más mi deseo e interés. Con la ordenación de Subdiácono recibí jubiloso la entrega del Breviario que acepté no como onus (carga), sino como gaudium (psalterium meum gaudium meum de San Agustín: mi salterio es mi gozo). Conservo un cuaderno de notas ascético-litúrgicas sobre el oficio divino que escribí cuando era subdiácono.

Llegó por fin el suspirado día de mi ordenación sacerdotal que recibí de manos de nuestro venerado Obispo P. Juan Perelló. Al tener que escoger un texto emblemático que figurara en la estampas-recordatorio, mi elección se fijó en dos: uno tomado del salterio: Domine dilexi decoreem domus tuae “He amado, Señor, la belleza de tu casa” y el otro contenido en el Misal: Respice Domine nostram propitius servitutem “Mira complacido, Señor, nuestro humilde servicio); ambos inspirados en el mismo ideal.

Al primero quise darle un sentido más amplio. El “decorem domus tuae” me recordaba primeramente mi interés por una celebración litúrgica digna no exenta de una moderada solemnidad en un templo que en su simplicidad fuera artístico y limpio. Pero además la palabra domus me recordaba a la Santa Madre Iglesia, pueblo de Dios y Comunidad de bautizados que quería “bella, sin mancha ni arruga”.

El amor a la Liturgia me lleva a un gran amor a la Iglesia. Siempre me ha interesado su Historia, su Teología, sus Instituciones, sus Santos y las noticias de su vida de cada día; las buenas para alegrarme y las malas para dolerme y orar por Ella.La servitutem del segundo texto es precisamente lo que los griegos llaman Liturgia, esto es, el ministerio sacerdotal.

Los primeros meses de mi recién estrenado sacerdocio los viví en Sóller y me acuerdo con cuánto gozo celebraba la Eucaristía sobre un noble altar de piedra consagrado.

Este amor a la Iglesia hizo que desde muy joven me interesara por todo lo relacionado con el Ecumenismo. Los santos Cecilio, Metodio y Josafat hace tiempo que figuran en el Santoral de mis preferencias. Sobre todo durante mis años de vida romana pude fomentar esta santa afición con lecturas, participación a conferencias y visitas a lugares.

Conservo recuerdos de hechos que me quedaron marcados para siempre. Las visitas a Santa Sofía, al Patriarcado Ortodoxo de Constantinopla y al Centro Ecuménico de las Iglesias en Ginebra, la asistencia al traslado de los restos de San Josafat a la Basílica de San Pedro, el Funeral del Cardenal S. Lipiy en Santa Sofía de Roma y la visita a la Santa Montaña de Athos.

En los mismos inicios del ministerio sacerdotal quise comunicar a otros mi amor a la Liturgia. Durante el año 1939 mensualmente escribí un articulo en una sección encabezada con el rótulo “Hojas del Calendario Litúrgico” y en 1940 escribí también mensualmente “Páginas Litúrgicas”. A estos escritos siguieron otros en la misma revista.

En el mismo año 1939, estando de Sacrista en la Iglesia de los Sagrados Corazones de Palma, conseguí que la misa mensual de la Asociación de los SS. Corazones, que en aquellas fechas estaba muy floreciente, fuera una misa participada con homilía y algunas partes recitadas por la Asamblea. Para el acceso procesional a la Comunión el P. Miquel Cerdà musicó el Salmo (34) 33 con esta antífona que cantaba todo el pueblo: “Gustate et videte quoniam suavis est Dominus; beatus vir qui sperat in eo”.


Durante los años dedicados a la predicación de misiones populares y de Ejercicios, a la tradicional explicación de la misa hecha según una interpretación mística y devota, intenté darle un contenido histórico, litúrgico y bíblico. Para fomentar la piedad litúrgica entre grupos reducidos, ordené un “Oracional Litúrgico” con textos sacados de los libros oficiales y traducidos a la lengua vulgar.

El 23 de Enero de 1954, en sustitución del P. Joan Horrach, inicié mi ministerio como párroco en la parroquia de San Pedro Pasqual. Al frente de ella estuve unos 17 años en dos etapas diferentes. En la segunda vi surgir desde los cimientos hasta la cubierta la nueva iglesia parroquial que para mí fue como un alumbramiento con no pocos dolores de parto, pero también con las alegrías del nacimiento.

Desde el principio cuidé con mimo las celebraciones litúrgicas de la Eucaristía y de los otros Sacramentos. Conseguí que la misa parroquial fuera muy participada. Se hacía, en época preconciliar, en un altar cara al pueblo. El celebrante estaba rodeado de 12 monaguillos. Las lecturas y la homilía se hacían en un ambón y las partes más significativas iban precedidas de moniciones. Para facilitar las intervenciones de la Asamblea editamos una hojas en cartulina resistente. Un coro dirigido por el vicario, el P. Jaume Palou, era responsable de las partes cantadas. También se introdujeron ornamentos de nueva y elegante factura confeccionados en un taller montado por señoras y señoritas de la Parroquia.

Con motivo de la inauguración de unas nuevas aulas de la escuela y del Hogar parroquial, vino a la Parroquia el Obispo auxiliar, D. Jacinto Argaya, y quedó tan prendado de nuestra misa que, en una asamblea del clero valenciano en el que se trataba de hacer participar más a los fieles en las celebraciones, puso nuestra Parroquia como modelo.

Otro testimonio laudatorio de aquellas misas podría ser este fragmento de una carta que a raíz de la muerte del P. Palou, me escribió una señora valenciana, madre de familia numerosa, que raya los 90 años: “Yo jamás olvidaré aquella época tan feliz en aquella sencilla parroquia, tan viva, acogedora, instructiva y alegre. Allí acudíamos los domingos, la familia a oír la Santa Misa con sus magníficas homilías que siempre nos sabían a poco (perdón por la inmodestia). Qué tranquilidad de vida, sin coche, sin chalet, sin viajes fin de semana. Sabíamos dónde ir. Nunca preguntábamos ¿A dónde vamos? Siempre a la parroquia...”

Creo que en las 7 parroquias con las que durante mi ministerio estuve ligado, también dejé marcada alguna impronta de amor a la Liturgia. Recuerdo que cuando partí para Cuba, me llevé 5 casullas nuevas y la letra y la música de la Misa participada del P. Arrondo para dignificar y hacer vivas las celebraciones.

En Roma asistí día a día a la edificación del nuevo templo parroquial de Nuestra Señora de Fátima en la que pude influir en su digna y artística decoración y ver coronada la obra con la solemne dedicación.

Finalmente durante los 16 años como Sacrista estuve encargado del culto de la Basílica de Lluc. Uno de los cuidados más solícitos fue todo lo referente al culto y a su digna y participada celebración.


Termino con dos anécdotas que tienen un sentido contrapuesto y las dos están en relación con éste que ha sido uno de los ideales de mi vida de sacerdote y religioso. En uno de los encuentros de Pastoral de Santuarios saludé a un sacerdote de la Diócesis de Vic que resultó ser el Vicario general. Ni yo le conocía ni él me conocía a mí. En el transcurso de la conversación me dijo que, siendo aspirante a A. católica, asistía a un Círculo de Estudios en el que un tal P. Pericàs les explicaba la misa y, fruto de aquellas charlas empezó a entender lo que era la misa y algunas de las ideas allí aprendidas todavía le perduran.

En la iglesia provisional de San Andrés Avelino, cuando entraron en vigor las reformas litúrgicas del Vaticano II, un servidor había preparado muy bien mi intervención para explicarles con lenguaje sencillo y lo más inteligible posible los cambios que les podían parecer a ellos novedades. En lo más vivo de mi intervención y cuando creía haberme ganado la atención del auditorio, de repente, se levanta una mujer que estaba situada en el centro de la Asamblea y se dirigió tranquilamente a encender una vela a San Antonio de Padua, situado cerca de la puerta de entrada. Confieso que me sentí confuso y desorientado.

Dos importantes documentos del Magisterio eclesial fueron la Encíclica Mediator Dei, de Pio XII y la Constitución Conciliar Sacrosanctum Concilium. Además de animarme a proseguir el camino emprendido, sirvieron para enriquecer el depósito de enseñanzas y conocimientos que, año tras año había ido atesorando.

Y aunque humano y pecador haya tenido momentos de entibiamiento de mi fervor primitivo, he procurado siempre mantener el ritmo hasta el día de hoy. Continúo haciendo de la Liturgia uno de los puntales de mi vida espiritual, intentando que sea para mí culmen et fons (cumbre y fuente). Las diversas etapas del año litúrgico tienen para mí mucha significación.

Leo con delectación revistas, libros y escritos relacionados con la Liturgia. Me sirvo de elementos gráficos, iconos y estampas, música gregoriana y oriental para ambientarme en los tiempos fuertes y en las Festividades más importantes. Siguiendo una tradición que arranca desde los años de Escolasticado, sigo durante la Cuaresma mi visita espiritual a las iglesias estacionales con el rezo de la Letanía de Todos los Santos.

En cuanto a la Liturgia de las Horas, además de las Laudes y la Hora media comunitarias, rezo Vísperas, Completas y el Oficio de la Lectura, usando el doble ciclo para darle más variedad. Incluso mis prácticas de piedad individual, por ejemplo, el Rosario, en el que el anuncio de los 20 misterios es un ensamblaje de textos bíblicos y litúrgicos.

P. Bartomeu Pericàs Alemany, mss.cc.


miércoles, 28 de abril de 2010

Diumenge V Pascua: El somni de la Ciutat nova

La Bona Nova d’aquest diumenge és que la Pasqua ens vol fer homes i dones nous, « una nova vida » (Rm 6,4). A les lectures sona la paraula nou/nova com un leit-motiv: «Un cel nou i una terra nova», la «nova Jerusalem», Déu fa que “tot sigui nou”, Jesús ens deixa com a característica un “nou manament”. Avui no contemplam una teofania del Crist, sinó l’aparició de la Ciutat santa que baixa del cel. Comentarem les dues formes literàries que ens ajuden a comprendre el significat del misteri pascual: En primer lloc, l’apocalíptica (i amb aquesta intenció tendrem davant el conjunt de l’Apocalipsi 21-22, que la litúrgia distribueix en dos diumenges, Vè i VIè): “Després vaig veure un cel nou i una terra nova... I el qui seu al tron va afirmar: Jo faig que tot sigui nou”.

En segon lloc, la joànica del “manament nou”: “Us don un manament nou: que us estimeu els uns als altres tal com jo us he estimat… Tothom coneixerà que sou deixebles meus per l’amor que us tindreu entre vosaltres” (Jn 13, 34-35).


La nova Jerusalem

Ariel Álvarez ha investigat el tema de la nova Jerusalem, que provindria de l’Antic Testament i de la tradició jueva, i que els cristians haurien rebut en dos vessants: judaïtzant i espiritualitzant. El nostre text (Ap 21,1-8) la contempla com una ciutat a la terra, però espiritualitzada i litúrgica. Després n’haurien sorgit quatre línies d’interpretació: vista com a realitat material futura; com a realitat espiritual futura; com a realitat espiritual present; com a realitat material ja present, tal com la varen entendre el montanisme i altres moviments religiosos, de segles passats o fins i tot alguns contemporanis (cfr. Revista Bíblica 3-4 [2004], pp. 173-194).

Si ho cercau a la xarxa, trobareu nombrosos enllaços a la toponímia de ciutats i poblets, d’esglésies i temples, d’emisores de ràdio i televisions, de parròquies i comunitats, de cançons carismàtiques i predicacions, d’obres d’art pictòriques o literàries…

Una ciutat tan extensa on puguin cabre tots els pobles, i amb una protecció superlativa que la lliuri de tot perill. “Seria de 2.222 km de llarg per 2.222 km d'ample i 70 metres d'altària aproximadament” (Wikipèdia). Les portes obertes. La gent, ben relacionada per una avinguda d’or. Ningú es considera anònim (duu el nom distintiu al front). Sense cap casta de restriccions de llum o d’aigua, el dolor i les llàgrimes s’acabaran.

El famós exegeta brasiler Carles Mesters ho explica així: “Aparece el rostro de Dios cara a cara, ¡estampado en un mundo transformado!... Lo mejor es mirar. Mirar y contemplar el futuro que Dios preparó para los que lo aman (1 Cor 2,9)... ¿Cómo será el futuro, después de terminada la lucha? Nadie lo sabe. Nadie sabe lo que Dios preparó para aquellos que le aman (1 Cor 2,9). Pero Juan intenta adivinar a partir de las cosas que Dios ya realizó en el pasado y a partir de lo que él mismo ve realizado en las comunidades. Juan intenta imaginar el futuro a partir de la semilla y de la muestra. Él, por así decirlo, agarra siete “diapositivas” del pasado, coloca la lámpara de la fe detrás y las proyecta en la tela del futuro. Y así nos ofrece la visión de la fiesta final del camino (21,1 - 22,5).

1. El futuro que Dios ofrece es una nueva creación; 2. El futuro que Dios ofrece es un nuevo paraíso terrenal; 3. El futuro que Dios ofrece es una nueva alianza; 4. El futuro que Dios ofrece es una nueva organización de las doce tribus (“Es la organización perfecta del pueblo, simbolizada en la perfección de la Ciudad Santa”); 5. El futuro que Dios ofrece es una nueva Ciudad Santa, Jerusalén; 6. El futuro que Dios ofrece es un pueblo renovado, bello como una novia; 7. El futuro que Dios ofrece es Él mismo. Sí, frente a este futuro que el amor de Dios prepara para su puesto y con su pueblo que lucha y resiste, la gente dice: “Feliz el que hace caso de las palabras proféticas de este libro” (22,7); participará de la fiesta final del camino y estará sentado en el banquete nupcial del Cordero (19,9)”

Pablo Richard insisteix en la lectura alliberadora integral: “En resumen: la tierra y el cielo son nuevos y Jerusalén es nueva, porque en ellos la vida triunfa sobre la muerte, el orden sobre el caos y la luz sobre las tinieblas; la compasión triunfa sobre el llanto, clamor y dolor; ya no hay maldición alguna… En el Apocalipsis Jerusalén es un mito, un símbolo para designar el Pueblo de Dios o la comunidad… El símbolo de Jerusalén como ciudad expresa comunidad, pueblo, humanidad organizada; hoy diríamos: relaciones sociales o proyecto de sociedad… La historia no se reduce a la sociedad de hombres y mujeres, sino que además incluye al cosmos, a la naturaleza… En el mundo nuevo creado por Dios hay corporeidad y relaciones sociales, sólo que ahora sin muerte, sin caos, sin tinieblas, sin opresión… La gloria de Dios llena totalmente este proyecto, Dios tiene su morada en la tierra en esta nueva sociedad, Dios es todo en todos en este nuevo pueblo de Dios… Ahora toda la ciudad es santa, todos son sacerdotes, todos ven a Dios y llevan su nombre en la frente” (cfr. Apocalipsis. Reconstrucción de la esperanza, cap. VIII).


¿En quin sentit era nou el manament de Jesús?

És un punt que convé reflexionar. Ja ho feia 1Jn 2,7-10: “Estimats, el manament que us escric no és nou, sinó antic: vosaltres el teniu des del principi. Aquest manament és la paraula que vau escoltar. Però d’altra banda, el manament és nou, i es realitza tant en Jesucrist com en vosaltres, perquè la foscor es retira i ja resplendeix la llum vertadera… El qui estima el seu germà, està en la llum, i res no el fa travelar” .

Podríem dir que nou es contraposa a vell/antic. El manament era prou conegut des de temps antic, però no se li donava la importància deguda. La “regla d’or” (era el mínim en què coincidien totes les religions) s’havia formulat de manera negativa: “El que no vulguis per a tu, no ho facis a ningú” (Tb 4,15). Ara Jesucrist ho formulava positivament: “Feis als altres tot allò que voleu que ells us facin” (Mt 7,12). És "nou" perquè s’obria sense barreres el concepte de l’altre: ”Estimau els vostres enemics” (Mt 5,43). El proïsme ja no és aquell que m’està pròxim, sinó aquell a qui jo m’aproxim. És "nou" perquè ens mana que ens estimem “tal com jo us he estimat” (Jn 13,34)... Sant Pau avisa: “Potser sí que algú estaria disposat a morir per un home bo. Però Déu ha donat prova de l’amor que ens té, perquè Crist va morir per nosaltres quan encara érem pecadors” (Rm 5,7-8). És "nou" perquè l’ha posat com a prova definitiva que som deixebles seus (Jn 13,35).

El manament de Jesús és un manament nou perquè trenca tots els esquemes. L’amor no es pot manar o no seria amor: seria llei. I és nou perquè nosaltres no el podem complir: és un do de l’Esperit que ens “renova” des de dalt i des de dins. «És aquest amor que ens renova, fent-nos homes nous, hereus del Testament nou, cantadors del càntic nou» (Sant Agustí).


Utopia

El poeta anglès William Blake s’enamorà de l’utopia de la Nova Jerusalem i la feu objecte d’un pacte:

No cejará en mi espíritu la lucha
ni ha de dormirse en mi mano la espada,
hasta que levantemos otra Jerusalén
en el solar verdeante y dulce de Inglaterra”.

Però probablement haurà estat Ernesto Cardenal, un altre poeta de “la pequeña Nicaragüita”, qui l’hagi somniada i descrita més apassionadament:

“Y vi en la biología de la Tierra una nueva Evolución.

Era como si hubiera surgido en el espacio un Planeta nuevo.

La muerte y el infierno fueron arrojados

en el mar del fuego nuclear

las masas ya no existían más

y vi una especie nueva que había producido la Evolución

la especie que no estaba compuesta de individuos,

sino que era un solo organismo

compuesto de hombres en vez de células

y todos los biólogos estaban asombrados.

Pero los hombres eran libres y esa unión de hombres

era una Persona –y no una Máquina-

y los sociólogos estaban pasmados.

Y los hombres que no formaron parte de esta especie

quedaron hechos fósiles

y el Organismo recubría toda la redondez del planeta

y era redondo como una célula

(pero sus dimensiones eran planetarias)

y la célula estaba engalanada

como una Esposa esperando al Esposo

y la Tierra estaba de fiesta

(como cuando celebró la primera célula su Fiesta de Bodas)

y había un Cántico Nuevo

y todos los demás planetas habitados oyeron cantar a la Tierra

y era un canto de amor”

(La hora cero y otros poemas. El Bardo, Barcelona 1971, pp. 31-36).


Acab adjuntant un dels molts variats videos carismàtics que trobareu a Youtube relacionats amb el tema
video

Diario Misionero del P. Joan Arbona (8)

Sóller, 23 de abril 2010. Sant Jordi.

1ª semana en familias


Sí, en familias, en plural: la de sangre, la de opción (M.Ss.Cc.), la cristiana por el bautismo. Siempre tengo presente las palabras de Jesús: "Mi madre y mis hermanos son todos los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen", por lo tanto siempre me encuentro en familia... y la humana, la universal, la del Reino... Corazón y brazos abiertos... Oídos dispuestos a escuchar gritos y susurros de los que te encuentras en el caminar cotidiano... Manos generosas siempre dispuestas a vivir: "hay más felicidad en dar que en recibir".

Jesús "pasó por Palestina haciendo el bien". El P. Joaquim, enamorado de Dios, quiere que este amor, como fuego que abrasa, llegue desde Mallorca a todos los hombres y mujeres de buena voluntad del mundo. Ceferino, nuestro joven beato "mapuche", Patagonia Argentina, entregó su vida a los 19 años porque "quería ser útil a su pueblo". Nosotros hoy cristianos, misioneros en la Patagonia, queremos intentar ser fieles, iluminados por estas 3 luces del Espíritu, a la familias, a los niños, a los jóvenes, a los matrimonios o parejas, a nuestros mayores de hoy.

Y nuestra misión siempre continúa. Llegué a Son Sant Joan, aeropuerto de Palma de Mallorca, después de haber sobrevolado parte de la Península Ibérica y parte de nuestra familiar mar mediterránea. Allá me esperaban mi hermana Antònia con su esposo, su hijo Joan con su esposa Mary (matrimonio que bendije hace 2 años) y su hijito Joanet, que aún no tiene el mes, último fruto de nuestra familia.

Y en su coche nos dirigimos a la Ciudad de Sóller, nuestro punto de origen. Ya se pueden imaginar el encuentro después de 2 años de no estar juntos físicamente. Circular por carreteras y vías conocidas y otras cambiadas o mejoradas, y llegar a nuestras montañas con sus familiares almendros, olivos, algarrobos, pinos, encinas y, como estamos en primavera, flores amarillas, blancas y de todos los colores, como el "arco iris" o “arc de S. Martí”.

Llegamos a la casa de mi hermana, nuestra casa "pairal", y nos sentamos a la mesa para poder comer. Mi hermana ya sabe mis gustos y como va preparando las diferentes comidas que sabe que llevo años sin degustar. ¡Cómo son las hermanas, segundas madres!

Por la tarde, después de intentar descansar y cerrar los ojos, van llegando los otros herman@s y sobrin@s saludos, besos, admirar lo que han crecido los pequeños en estos dos años y compartir un poco de miel de nuestras abejas de Valcheta o nuestro rico "Dulce de leche", acompañado de nuestro típico "alfajor"... y lo cultural de Valcheta: "Ciudad de la matra y artesanía".

Los primeros días los pasas medio "zombi": cambio de estación, de hora, de ambiente... En 12 horas has pasado de dos realidades muy diferentes. Poco a poco te vas aclimatando y te haces conciente del lugar que estás pisando. En tu cerebro y corazón siguen la imágenes y personas vivas que has dejado y que quieres y te quieren...

Si tengo que decirles la verdad, en lo más profundo de mi ser, siento una fuerza interior que me impulsa a ser crítico en todos los pasos que estoy dando. Sí, con poco se puede ser feliz! Y por mi tierra - aunque dicen estar en "crisis", tienen tanto y se han hecho esclavos de tantas necesidades y acostumbrados a ir siempre a más-, ahora, cuando el agua de la fuente económica se ha restringido, empiezan a darse cuenta de que existe Haití, o Chile o... que son gente, son ciudadanos del mundo, tendrían que ser hermanos... ¿Cómo podemos rezar: "Padre nuestro = justo, bueno, misericordioso...", si a unos les sobra y derrochan, y a otros les falta lo necesario para poder tener una vida digna? Y uno va pensando: ropa, comida, casa, higiene, escuela, hospitales, carreteras, medios de circulación... juguetes, golosinas, diversiones...

Visita a la Comunidad M.Ss.Cc. de mi pueblo. Con su Iglesia Conventual y su "milagroso" St. Cristet. Iglesia donde el 12 sep 1971 recibí el ministerio sacerdotal. Concelebro la Eucaristía con el P. Bartomeu Barceló, que fue mi profesor cuando empecé la primaria en nuestro Colegio. También a él le debo parte de mi vocación misionera. Un cierto día nos habló a los alumnos de la escolanía de Lluc. Nuestras jóvenes e ilusionadas mentes provocaron una "pequeña-gran revolución", al día siguiente muchos queríamos ir a Lluc. Las mamás asustadas y preocupadas fueron a preguntar que había pasado. En 1952-53 no había ni tantos teléfonos ni mucho menos, celulares... Las familias eran más religiosas, sí, pero ¿y la generosidad para que sus hijos fueran al seminario...? Sin duda hay que afirmar que el amor de padres y madres tiene su parte de egoísmo. Y sienten a sus hij@s como propiedad...

Saludé a parte de feligreses que ya conocía de antes y subí a besar nuestro querido y entrañable St. Cristet, pidiendo por la Fe de nuestro Pueblo, por la familia, por todos los “sollerics” y por los emigrantes...

El domingo subimos a pasar el día en familia a la casita del olivar-bosque. Con muchos recuerdos de infancia, juventud y, también, recuerdos íntimos familiares. ¡Cuántas veces con mi madre había recorrido aquellas lugares! ¡Cuántas conversaciones de madre-hijo! ¡cuántas penas , alegrías, preocupaciones compartidas! Oraciones y Eucaristías celebradas...

Y llegó el lunes. Mi hermano misionero y amigo P. Jaume Reynés, prior de Lluc, ya me había informado del funeral por Julián, que había fallecido unos días antes. Julián era un emigrante andaluz, que llegó al Santuario ya hace bastantes años. Nosotros éramos su familia, ya que sólo tenía un hermano por sus tierras. Su madre falleció hace unos años y él estuvo con ella casi un año cumpliendo su deber filial, cuidándola hasta su muerte. Quería a su tierra y por esto quiso que sus restos mortales fueran a recibir descanso en su pueblo de origen. Yo quise agradecerle, concelebrando en su Funeral, su amistad, su entrega generosa y fiel al Santuari, los muchos momentos fraternalmente compartidos, sus muchos detalles callados a favor de la Casa de la Reina de los mallorquines que sólo la Virgen Moreneta sabe.

Con esta Misa de Acción de Gracias, sirvió también para encontrarme con tantos obreros, familias conocidas, amigos de los muchos años pasados al servicio de nuestra Patrona. Y un regalo pascual y de Julián fue que pude saludar a algunas personas de las que me sentía alejado. Pues por motivos del cargo (prior-administrador) había tomado en su día unas decisiones, creo que justas en nombre del Santuari, pero desfavorables para ellos.

En el silencio elocuente de la Vall de Lluc pasé unos días de cielo, compartiendo vida misionera con las religiosas franciscanas, con los hermanos misioneros de la Comunidad, con las diferentes personas amigas a quienes fuimos saludado. Como es natural, las horas no bastan, algunos días más tendré que dedicar a la gente que sirve el Santuario y a nuestros queridos blauets. Antigua Escolanía (1531) que canta en nombre de todos los mallorquines a nuestra Madre y Reina. También diría que presta sus voces blancas, inocentes e infantiles, para que los extranjeros y emigrantes que nos visitan, puedan sentir en lo más profundo de su ser el cariño maternal de María, madre de Jesús y nuestra, que a los pies de la cruz, dio el Sí a su hijo para ser madre universal. Gràcies, mumareta!


Carta urgent de Pasqua

(Y ahora permitidme que termine en mi lengua nativa,

yo que no soy poeta, con los efluvios que brotan de mi pecho al regresar a mi isla)


Sí, ja som a la "roqueta",

petita i estreta,

la nostra, amb pins i alzines

i estretes carreteretes

fent voltes i més voltes,

marges i oliveres

i el groc de les argelagues

i el blanc dels espinalers

i la mar blava i el cel blau-gris

i taques blanques

i el sol per tothom que il·lumina

i dona escalfor

i els amics que t´abracen i et demanen:
Com te trobes? Es
tàs bé?

Si ja et quedes per aquí...

I la meva i vostra vocació missionera

cada vegada més arrelada

a la seca i immensa Patagònia,

més forta que lo "Pi de Formentor"

o que "L´alzina dels 7 cimals",

em segueix empenguent

amb les paraules del Traspassat

i Ressuscitat:

"ANAU per tot el món...

Jo estaré amb vosaltres..."


I la pobre i generosa gent d´allà

que et diu: "No tornarà?"

La mateixa veu de Déu a Moisès

en mig del foc del batzerar,

que crida i t´envia a escoltar

el crit de tants i tantes

que demanen justícia!

Quí podrà fer el sord?

Jo no en som capaç.

Ell em dona força cada dia

per continuar amb goig i

molta d´esperança...


Que cada un al nostre redol,

juntament amb el nostre

pa de cada dia,

sapiguem compartir

la vida i la il.lusió amb els que criden

al nostre entorn!

Amén, al·leluia! Molta pau!

Joan Arbona, msscc


martes, 20 de abril de 2010

En el funeral d'en Julián, "sereno" del Santuari

Celebram el funeral del nostre bon amic en Julián Cerero, de Santa Olalla del Cala, un poblet d’Huelva. Per riure, de vegades li deien: “Julián Cerezo”... i ell contestava: “Cerezo, no: Cerero”. No com les cireres, sinó com la cera.

En Julián contava que la seva mare el va parir davall un arbre, enmig del camp. I aquella valenta dona li tallà el cordó amb les seves mans de “campesina”, entre dues pedres. A posta hem triat la primera lectura del profeta que parla de la marginació extrema, de la misèria en què nasqué el poble d’Israel. “Jo et vaig dir: ‘Viu!’ I et vaig fer com una estepa del camp. Vares créixer i aleshores vaig estendre el meu mantell protector damunt tu» (Ezequiel 16, 1-7).

En Julián arribà a Mallorca amb la immigració d’Andalusia. Va participar a la temporada de collir l’oliva a Caimari, no puc dir quantes vegades... Després va fer feina a l’embotelladora de son Massip i, finalment, passà a Lluc de “sereno” i d’ajudant a la bugaderia...

En Julián tenia els seus petits vicis, com tothom. Vicis d’home de poble, analfabet, que va sebre controlar, i avui el recordam amb afecte no pels defectes, sinó per les seves virtuts i per la bona memòria que ens ha deixat.

En Julián era un bon fill, i va tornar al seu poble per encarregar-se de sa mare, quan s’emmalaltí i perdé el capet. Algú diu: “Com una dona, com una filla... La rentava, la pentinava... fins que morí”. I després enviava doblers i un dècim a una monja del seu poble, per ajudar el convent i perquè li pagàs la contribució i li fés neta la tomba.

En Julián era, sobretot, un home servicial, un bon “sereno” com el que descrivia l’evangeli (Marc 13,32-37). Amb el seu gaiato i el seu manat de claus i la seva llengua enravessada, passava gust de solucionar els múltiples problemes del Santuari (que no sabem per quina mala sort, succeixen especialment en dissabte quan no hi ha el personal de manteniment). En Julián connectava l’amplificació, obria la porta a qualsevol hora de la nit a una parella de turistes que arribava tard de l’aeroport. Posava el contrapunt, a la bugaderia, a en Colau que cantava sense mesura. Tengué cura de na Maria de la Informació durant el seu embaràs. Vigilava una exposició. S’enfilava a una escala per a collir una magnòlia pel P. Tomeu. S’entenia amb els estrangers. Mantenia una amistat profunda amb les al·lotes d’en Rafel Palou, de bona memòria. Prenia la seva copeta al Bar Redó. Fregava els plats de sa Fonda. En Guillem diu: “Com a persona, un 10”. Un dia, el P. Biel li demanà si visitava qualque vegada la Mare de Déu. Ell contestà senzillament: “Ella sabe que yo estoy aquí”.

En Julián estimava el Santuari. S’encarregava amb orgull de tallar les canyes per les joies de les carreres de les festes, de contestar el telèfon a una centraleta que no entenia. Guardava les claus tan gelosament que les se’n dugué fins i tot a l’hospital.

En Julián era un d’aquells pobres d’esperit de les benaurances del bon Jesús. No volgué saber quina era la malaltia que el consumia, quin cranc el matà. En Julián sempre responia que estava bé. No renuncià a fumar ni a beure les seves copetes fins al final. Aparentment, no es preocupà gens ni mica pel dia ni l’hora. Pareix que no tengué por; no esperava res que li llevàs la son.

Al cap i a la fi, “Ella sabe que yo estoy aquí”. Ara ha arribat al Santuari del cel, coixeu, coixeu, amb el seu gaiato i la seva gorra, i sant Pere –que és patró dels porters- li haurà obert el Portal Major de pit en ample. I l’hauran presentat a la Senyora, que segurament li haurà donat una besada.

Feliços els pobres, feliços els humils, com en Julián Cerero... D’ells és el Regne del cel.



viernes, 16 de abril de 2010

Diario Misionero del P. Joan Arbona (7)


Aeropuerto de Madrid, 14 abril 2010.


Sí, ya llegué a la "capital", casi no me lo creo. Personalmente aún no he aterrizado, mi mente y mi corazón está con familias amigas y con sus grandes problemas. La mayoría tienen nombre de madre o abuela, en definitiva de ternura y mucho amor: Adriana, Cata, Florinda, Mónica, Loly, Beca, Carlota. Fabiana, Negrita (de Valcheta); Sara, María Laura, Cristina, Flor. Adele, Estela, Marcela, Alcira, Norma.. (de Lugano); Mariana, Milena... (de Bariloche). Agustina, Rosana, Adriana, Nilda, Marta (de Jacobacci). Son del grupo de mujeres que acompañaron a Jesús a la "Hora del máximo amor" en la Cruz y que la en madrugada del Primer día ya corrieron hacia el sepulcro… y el Traspasado-Resucitado se hace presente en el Campesino, en el Peregrino de Emaús, en el Buen Pastor... En El "Señor mío y Dios mío" de Tomás… En "Es el Señor" de Juan junto al lago, cuando ya les tiene brasa tostando pan y pescado… "Vayan por todo el mundo y anuncien.... Yo estaré con Udes. hasta el fin"... El milagro de HOY, después de 2000 años, comunidades que se reúnen en su nombre, leen la Palabra, celebran la Eucaristía, la Pascua, cantan el aleluya, se reconcilian y se dan la paz, en el "fin del mundo" en Tierra de Fuego, sur de Argentina...Y hay que seguir evangelizando nuestra América Latina, "Nuestra América" como la llaman el Obispo Pere Casaldáliga y otros queremos llamarla, que desde Aparecida está en estado de Misión, para que podamos decir la utopía de las Primeras Comunidades: ¡Miren como se aman!


Viaje a Buenos Aires

El Domingo 11 de Abril con el P.Pere Riera, salimos con el Micro de San Antonio Oestea las 17 hs. hacia Buenos Aires. Cada viaje tiene su anécdota.Cuando llegamos a Rio Colorado hacemos parada. Primero dicen 5 minutos, después “bajen todos que esperamos la ambulancia”. Una mujer joven que tenía hemorragias. Estaba en el segundo mes de embarazo, le acompañaba un hijito de unos 3 años. Los 5 minutos se convirtieron en casi una hora, pero las personas ante todo y más las mujeres y en estas circunstancias... Llegamos puntuales a Liniers a pesar del embotellamiento de la autopista Gral. Paz. Este lunes lo aproveché para saludar estas familias amigas con sus problemas de salud o familiares: escuchar, acompañar, consolar, animar, perdonar, ilusionar, dar vida... por aquí anda nuestro ser misioneros de los Sagrados Corazones.

El martes a las 10, 30 am. ya me encuentro en Ezeiza, aereopuerto de Buenos Aires. Me pongo a la cola con los que vamos a tener Air Europa por casa voladora que nos llevará a Madrid. Puntualidad, cosa difícil por esta tierra. Como compañero de asiento me encuentro con un argentino de Santelmo Productions. Se dedica a hacer cortometrajes. Al saludarnos y presentarnos y decirle que era cura, sale el tema actual y candente: "abusos sexuales a niños de ciertos curas"... No es fácil dialogar, pero el poderlo plantear y hablar creo que ya es un punto positivo. Él me cuenta que ha hecho un cortometraje de un grupo de chicas de una Villa de la Capital que se dedican al fútbol, ahora viajaba a recibir un premio concedido en un ayuntamiento de Extremadura. Hemos podido hablar de la realidad de Iglesia y nuestra querida Argentina...También he saludado un papá de unos 30 años, que ha resultado que trabaja en la construcción en Ibiza. Había ido a Rosario para llevarse dos hijos de su primera pareja de 10 y 12 años. Allá estaban los 3, los niños cambiando la gran Argentina por la pequeña "Pitiusa", seguro que pronto ya hablarán nuestra lengua y alguno puede ser un nuevo Messi... ( es un signo más de la realidad de nuestro país y mundo...)


Llegada a la Patagonia


Y pasando al "ayer" recuerdo que empecé con la canción "mi barba tiene 3 pelos". Hoy ya tienes de 3, la cabeza se va despoblando y lo suple "mi barba" que va creciendo...

También recuerdo que les conté mi despedida en Diciembre de Lugano y no llegué a la bienvenida de Valcheta. Corremos tanto que no encuentro tiempo de comunicarme, y miren como aprovecho esta espera del avión que me llevará a Mallorca...

Creo que les decía que los profes del Colegio de Villa Madero me despedían con una "profecía": "Conocimos a un padre, tenemos un hermano y ganamos un amigo". Escribirlo de nuevo me exige que no quede en palabras escritas. Los de la Capilla Ss.Cc. del Barrio Macías me decían: "Nunca le olvidaremos" y los de Valcheta me recibían: "La Comunidad te recibe con alegría". Frases que son compromisos comunitarios. Son deseos de los "pobres de Yavé" ya que nuestras Comunidades están en lugares marcados por los heridos "traspasados" de nuestra sociedad. Los pobres son los que más comparten, a los que Jesús dedica la primera Bienaventuranza y son un "signo" de que el Reino está presente.

Despedida y recibimiento estuvo acompañada del compartir cristiano, obra de las manos de las generosas mujeres que al principio mencionaba. No faltaron las empanadas ni la pizza, ni la gaseosa para brindar, ni el humor y las lágrimas, palabras lindas y emocionantes. Ser misionero es estar disponible, difícil de entender y aceptar. Unos tristes y otros contentos. El Espíritu hace su trabajo...

Y la segunda quincena de diciembre llegaba a Valcheta (Río Negro, Patagonia), Comunidad que servimos los Misioneros desde diciembre de 1976. Empezando con el p. Alegría, que nunca perdía el buen humor. Todos los Misioneros que han pasado por estas tierras Patagónicas han dejado su pincelada evangélica. Les pongos unas distancias para que se ubiquen un poco. VALCHETA, palabra mapuche que parece significar "río desbordado". Nos encontramos a 1200 km de Buenos Aires. Tenemos unos 25.000 km cuadrados para poder correr, peregrinar y unas 6.000 personas para evangelizar, más de la mitad en Valcheta y la otra parte por los diferentes Parajes y comunidades. Aguada Cecilio se encuentra a 32 Km. Paja Alta a 35. Chipauquil a 62. Arroyo Salado a 70. Sierra Pailemán a 80. Tembrao y Bajo Sta. Rosa a 110. De estas Comunidades algunas se visitan cada semana, otras cada 15 días y otras en diferentes circunstancias al año. La mayoría reciben un "grupo Misionero" en el verano austral. Es decir, Enero o Febrero. Las Parroquias vecinas, se encuentran a más de 100 km. S.Antonio Oeste, que es de nuestra misma Diócesis y otra que ya es de la Diócesis de Bariloche. Nuestro Padre Obispo Esteban vive en Viedma que está a 300 km. Creo que estos números ya les dan una idea de lo que significa estar en esta Parroquia Misionera. La cantidad de Km. al mes y los pesos que necesitamos por la nafta, ruedas, y tener siempre las camionetas a punto de salir...

Y aquí pongo punto y seguido. Después de una noche que se nos fue... salimos a las 12, 45 del martes 13 y llegamos recién estrenado el miércoles 14. Queda el cambio de 5 horas... esta noche voló y tendremos que recuperarla, ya que el cuerpo se encuentre feliz pero el cansancio se siente.

Un gran abrazo fraternal de paz pascual. Hasta pronto.

Joan Arbona.


jueves, 15 de abril de 2010

III de Pasqua: “Senyor, vós em coneixeu bé...”


Ahir vàrem començar unes sessions de lectura comunitària dels evangelis de Pasqua al poble de Selva. Encara que coincidia amb el partit del Reial Mallorca, ens reunirem unes 40 persones al Casal de Cultura. Tenguérem la sort d'un evangeli excepcional (Jn 21,1-19), ple de llums transcendents i de connexions amb la nostra realitat.


1. Nosaltres som els deixebles de la barca

El capítol 21 s’afegí a l’evangeli de Jn, quan aquest ja s´havia conclòs, per respondre una pregunta ben moderna: Com s’apareix Crist al temps d´avui? Cita 7 deixebles de la primera hora, però inclou a tots els de qualsevol temps, també a nosaltres del 2010. “Pescar a la barca de Pere” es refereix a les tasques de la vida quotidiana, allò que sant Marc anomena “tornar a Galilea”, com es revela Crist ressuscitat a les penes i esperances de la nostra família, del nostre lloc de feina, del nostre poble. “Pescar a la barca de Pere” es refereix, sobretot, a la vida de l´Església amb la tasca encomenada de “pescar homes i dones” per l’evangelització.

Nosaltres també ens passam tota la nit feinejant amb suor, sense resultats. No pescam res a la família (rutina, dificultats de bon enteniment, separació, divorci, fracàs en l´educació i en el diàleg pares-fills, fills-pares). No pescam res a la feina i el que és pitjor, de vegades, ni aconseguim “pescar” una feina (tants d´anys i tanta de suor per uns resultats tan magres...). No pescam res a la parròquia o a la comunitat religiosa i... què és de difícil fer una església més acollidora i participativa! Què o com ho farem per suscitar noves vocacions laicals, sacerdotals, religioses, si el jovent només viu el moment present i no vol compromisos? Com així tot ha canviat tant? I Jesús és mort o és viu?


2. Ell està molt a prop, però no el reconeixem

Aquesta és la Bona Nova. A l´albada, Jesús s´atura sempre a la nostra platja, ens hi acompanya des de l’altra riba, “però no el reconeixem”. Ens cal una mirada més contemplativa per descobrir que és el Senyor. (I com ho farem si només reparam les coses d´aquí baix?). Hauríem de pensar que cada dia és una nova oportunitat (i que Déu ens alliberi d’un ja està fet). Hauríem de viure sempre en actitud de servei (i no nuus com Pere, sinó amb el davantal posat per servir). Hauríem de cercar menys protagonisme personal i donar més espai als altres i a Déu. Hauríem d´aprendre a conjugar millor “la regla de tres” dels cristians, que vol dir aplicar l´estil de la Trinitat (tres persones i un sol Déu, moltes diferències i una comunió; creixem quan vivim pels altres i els ajudam a que siguin ells mateixos; és més important ser que tenir; som més feliços quan donam que en replegar, no compartim segons simpaties o interessos sinó mirant les necessitats de cadascú; no hi ha amor més gran que entregar la vida pels amics...). Créixer tant en la fe i en l´esperança que no necessitem preguntar-li qui és; ja sabrem reconèixer-lo a la celebració de l´eucaristia i al perdó dels pecats i a tants de sagraments i de moments on Ell se’ns apareix ressuscitat d´entre els morts...


3. Fer-li declaració pública d´amor

Que cresqui sempre el nostre amor. L´evangeli d´avui ens presenta Sant Pere com el nostre model. Un home generós i entusiasta, però també una mica fanfarró i molt cregut. Covard davant les bromes d´una criada fins al punt de negar que coneixia Jesús. Massa sovint distret, defraudat de no veure més èxits, mancat de recursos quan arriba un imprevist. Però Pere també és humil i, quan Jesús l´examina públicament, plora el seu pecat i no s´empegueix de donar testimoni públic de la seva estimació. Contesta que és cristià i que ha apresa la llicó: “Senyor, vós ho sabeu tot, vós sabeu que vos estim”.

No vos sembla que hem arraconada la nostra fe al camp privat i que en donam poc testimoni públic? Ës més fàcil creure que ens entenem directament amb Déu, sense mediacions comunitàries ni eclesials. Pregam tan sols quan en tenim ganes. Creim quan ens surt de dins, sense compromisos ni càrrecs públics. Però Jesús ens pregunta avui: “M´estimes? Aleshores, pastura les meves ovelles, col·labora en la pastoral, pren un compromís de fe a la teva família, a l´associació de pares, al grup de joves o de la tercera edat, a la parròquia, a la diòcesi.... Confirma els germans en la fe”.

Avui ens falta un seguiment de Jesús que arribi fins al sacrifici, fins a la vellesa, fins a la mort. “Quan eres jove, feies el que volies i anaves on volies; però a les teves velleses les coses han canviat molt: ara són els joves qui manen, moltes vegades no t'ho consulten i et duen allà on no vols... M´estimes o no m´estimes? Només m´estimes quan les coses van bé o, fins i tot, quan et claven a la creu?”


Aquest diumenge, el podem reconèixer viu al nostre llac de Tiberíades. Ens hi trobam junts, segurament cansats i decebuts. El Senyor ens vigila des de l´altra banda del riu, tan indefensos com infants en braços de sa mare. Ens dirigeix les mateixes preguntes: M’estimes, malgrat les teves caigudes? Pastures bé la guarda que tens encomanada, amb preferència pels xotets més tendres? Tens la sensació de què ja no fas allò que voldries i que ara et toca deixar-te conduir? Et desanima que molts d’amics abandonin el camí? Obrim-li el cor, augmentem la nostra fe (encara que sigui petita com una cirereta de pastor), tornem confiar el nostre futur a les seves mans... Diguem-li una vegada més: “Senyor, vós em coneixeu bé, i sabeu que vos estim”.


miércoles, 14 de abril de 2010

En la Cambra de la Mare


És el segon diumenge de Pasqua, als dies en què llegim l’encontre de Maria de Betània amb Jesús, l’amor de la seva vida, en el jardí del Càntic dels Càntics.

Unes dones gosen escriure al Llibre del Cambril de la Mare de Déu. A la penombra íntima dels llantions de plata que circumden el trono de la que és Morena però formosa, la que es va fer petita per infondre més tendresa…


- “ - "Magaly, yo, Sandra, te declaro mi amor, bajo la mirada de Dios. Espero que Él bendiga nuestro amor por toda la eternidad.

- - - Johe, yo, Fefa, después de recorrer media Mallorca en el día de hoy, aprovecho esta ocasión para declararte mi sincero amor ante Dios y la Iglesia. Te quiero.

- Yo, Johe, acepto vuestro amor, tanto mi amor a Fefa, como el vuestro en plan de amistad. Os quiero y hacéis que todo sea IMPRESIONANTE.

- Yo, Magaly, me siento muy afortunada y doy gracias a Dios por teneros en mi vida; y te declaro mi amor a ti, Sandra, aunque la gente no lo entienda”.


Algú ha tornat a escriure amb lletres majúscules: “IMPRESIONANTE”.

Han estat elles mateixes, meravellades de la força de l’amor? De l’agosarament de esplaiar el sentiment a la cambra de la Mare que les engendrà? A la casa espiritual de la Mare de Déu?

Ha estat un altre pelegrí, un turista estranger, un transeünt que no s’atreveix a jutjar ni a condemnar, a la Casa de l’amor de les tres taronges?

Jo copii, amb respecte, el ritual de prometença, aquest pacte d’amor gairebé clandestí. I vos assegur que només he canviat el nom de les protagonistes. Tot és gràcia.