viernes, 21 de octubre de 2011

EVANGELIO JOVEN: Todo se resume en amar (Dom XXX Mt 22,34-40; Slm 17)

“Yo te amo, Señor, tú eres mi fortaleza;

Señor, mi roca, mi alcázar, mi libertador.

Dios mío, peña mía, refugio mío, escudo mío,

mi fuerza salvadora, mi baluarte. Viva el Señor!” (salmo 17)

El salmo responsorial de este domingo me cuestiona: ¿De verdad amamos al Señor? En las dogmáticas clásicas, el «amor a Dios» se suele entender con la carga intelectual de «conocimiento de Dios» y «fe», “obediencia” y “cumplimiento de sus mandamientos”.

Pablo ha puesto en el centro la experiencia de filiación: “Han recibido un espíritu de hijos adoptivos, que nos permite llamar a Dios Abba, Padre” (Rm 8,15). Jesús se atreve a plantear el seguimiento en términos de enamoramiento: “Quien ame a su padre o a su madre o a sus hijos más que a mí, no es digno de mí” (Mt 10,37).

En mi viaje a S. Domingo he rescatado un libro de mística de E. Cardenal, “Telescopio en la noche oscura”, donde el Amor es el centro del cosmos y la experiencia de fe se compara a una relación erótica: “Como la pareja impaciente en el parque esperando la noche”... “Simplemente mi alma está acostada boca arriba / esperando que te eches sobre mí”. “La alegría de estar enamorado / ¿cómo la describiré? / Es no tener ya un corazón solo,/ aquella habitación deshabitada,/ ahora ocupada por quien uno ama./ Es que quien era uno ya son dos”.

Qué significan – en América y en Europa, dos continentes iguales y tan distintos- las palabras del maestro: «Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todo tu espíritu. Este es el más grande y el primer mandamiento El segundo es semejante al primero: Amarás a tu prójimo como a ti mismo».

Recuerdo la gente con que me he reunido estos 20 días en Santo Domingo para preguntarnos seriamente: En la Casa de Espiritualidad La Islita con religiosos y LMSSCC: ¿Cómo seremos discípulos misioneros, desde la espiritualidad de los Sagrados Corazones, en la familia, el trabajo, la parroquia, la fundación Concordia? ¿Cómo podemos ser competente socorro allá donde la vida reclama? - Con la Confederación de Religiosos/as en la Junta: ¿Seremos “exégesis viviente” de la palabra de Dios en la Vida Consagrada?.- Con los laicos jóvenes del Ensanche Altagracia, haciendo Lectio Divina en torno a la respuesta de Jesús “devuélvanle al César lo que es del César y a Dios lo que es Dios”.- En el matrimonio de Manolo y Brenda en la parroquia de Santa Rosa, atreviéndonos a proclamar: “Nosotros somos descendientes de santos y no podemos casarnos como los paganos que no creen en Dios”.

¿Somos conscientes de que, en el fondo, estamos preguntando: «Maestro, ¿cuál es el mandamiento más grande de la Ley?»

Pascual Ortiz, desde su puesto de frontera en Sabaneta, lleva la pregunta hasta el límite: “Vivir hoy los valores del Reino de Dios, desde la Espiritualidad de los Sagrados Corazones.. Es una oportunidad para curar los corazones, desde nuestra cotidianidad. el amor mutuo y solidario. El inmenso amor del corazón de Jesús, que llegó al extremo de sufrir y dar la vida por los que sufren. Y el amor de Maria, madre, amiga, de suprema virtud, para la humanidad de su tiempo y para la humanidad de hoy. Son muchos los elementos de distracción y desvinculación de la vida real. Hoy más que nunca está la vida de la humanidad en peligro de desaparecer. No está en juego el futuro de los jóvenes, no está en juego el futuro de los niños/as que nacen o nacerán, no está en juego la generación de ayer,... ESTA EN JUEGO TODA LA VIDA. No es el trabajo, la universidad, la novia, el novio, la casa, el carro, el agua, las ropas, ... ESTA EN JUEGO LA VIDA. No está en juego el 4%, los valores morales y cristianos, los partidos políticos, la sociedad, la economía, la libertad,...ESTA EN JUEGO LA MISMA SUB-SISTENCIA HUMANA. Ahí está el competente socorro, donde la vida nos reclama”.

¿Nos animamos a renovar nuestra profesión de fe y de amor a Dios por encima de todas las cosas? ¿A pesar de todas las crisis, estamos preocupados por ayudar al prójimo malherido, por atender la llamada que nos llega de todos los puntos donde la vida sufre violencia?

jueves, 20 de octubre de 2011

COMPETENTE SOCORRO: Jóvenes en el Hoy de nuestra historia


(Regresando de S. Domingo, publico los materiales de los Laicos Jóvenes que están preparando el VI Encuentro interparroquial de Jóvenes 2011 para el 30 de octubre en Montecristi. En Facebook pueden ver su magnífico vídeo: "Yo soy competente socorro en RD")

1. Entrando en oración.
Iniciemos nuestro momento de compartir con un silencio. Dejemos que la Palabra del Señor nos penetre. Nos conmocione. Leemos el verso de Mt. 6,33. Silencio. Lo leemos otra vez. Agradecemos al Señor este espacio y estos amigo/asen este día.

2. En torno a los términos.
Nos preguntamos entre nosotros, qué es eso de ser “competente”, y “socorro”. Qué significado tiene en nuestro lenguaje coloquial, en lo ordinario. Cuando usamos una de esas palabras, por qué la usamos, qué sentido poseen. Cada quien aporte un sinónimo, una idea, un me parece a…

3. Competencia y auxilio: P. Joaquim.

La expresión de “competente socorro” pareciera que desaparece con celeridad de nuestro vocabulario hasta quedar, amorfa, vacía, sin sentido. A “vuelo de pájaro” si preguntamos “sin ton ni son” que significa para nosotros hoy (sobre todo los más jóvenes) ser “competente socorro” al estilo del P. Joaquim, puede ser que nos quedemos navegando en un limbo de palabras vagas que no constituyan una vivencia real del servicio implícito que conlleva la expresión joaquiniana.
Sin embargo, este ser “competente socorro” en el P. Joaquim no viene dado como una frase o expresión de cuña bonita, sino que es el legajo de una vasta experiencia que se ha tenido a lo largo de unos cincuenta años de vida entregada en el corre y corre y los vaivenes de la Iglesia mallorquina del tiempo del Padre Fundador y a solicitud del obispo Cervera, se dio siempre la presencia entregada del P. Joaquim y de la pequeña y floreciente Congregación de padres misioneros. “Finalmente, la iglesia de Mallorca disponía de una comunidad que cumplía con aquellos sueños, de organizar el clero en su cuidado espiritual, en su formación teológica, en su comunión con el obispo y en su ardor misionero…”. Desde la óptica del obispo, podemos notar que “con aquella congregación se había dado respuesta mucho más que cumplida, de consolidar una casa de espiritualidad comarcal, para la renovación del clero”. “Y hasta se había pasado a abrirla a los laicos”. Si miramos más de cien años atrás, podemos notar una gran visión de futuro en el P. Joaquim.
El Santuario de Nuestra Señora del Lluc (regentado por la Congregación) “tenía una comunidad estable… la liturgia se dignificó. La atención a los peregrinos se adaptó a las frecuentes y más nutridas peregrinaciones… las celebraciones de la eucaristía y de la penitencia se volvieron a veces multitudinarias. …la Escolanía de blauets se reorganizó… El socorro a la diócesis también lo ofreció el P. Fundador, cuando la nueva feligresía de La Real había entrado en grave crisis”…

4. Y nosotros qué?
Podemos preguntarnos hoy, desde nuestro ser joven Caribeño: qué podemos nosotros ofrecer en nuestro barrio, sector, en nuestra zona, en nuestro grupo? En las convulsiones y desenfrenos de nuestro mundo actual, cuál sería nuestro ser competente, dónde vemos las carencias juveniles, qué engulle a nuestros jóvenes? Cómo podemos ser un socorro un auxilio? Con qué calidad ofrecemos nuestro ser jóvenes misioneros en nuestras parroquias? Cuál es nuestro deseo-celo apostólico? Se asemeja al del P. Joaquim?
Es tiempo de que nos tomemos en serio y empecemos a inventariar-contabilizar nuestro hacer (nuestro ser antes que todo). Verificar las obras nuestras cada día, las horas que invertimos en trabajos sociales, en acompañamiento a otros jóvenes de la comunidad, en ayuda-servicio, cuánto tiempo invertimos en reuniones eclesiales y sociales, qué hacemos para intentar resolver y hacer cada día más digna la vida de la gente. Es tiempo de que nos preguntemos de qué hablamos en nuestros grupos, no sólo en las reuniones formales, sino en lo informal, en el día, en torno a qué giran nuestras conversaciones, es acaso provechoso para la gente escuchar nuestras palabras? le ayuda a crecer como persona? Nos preguntamos si nuestras palabras dejan una sensación de vaciedad en quien busca de Dios? Ayudamos a que el Pueblo de Dios, con nuestras palabras en la Palabra, se sienta animado en la espera esperanzada. O somos “uno más del montón” que no sabemos ni siquiera lo que, en la Buena Noticia, vamos a comunicar de novedad gozosa a los hijos e hijas de Dios.

5. Es verdad

que el trabajo y la misión juvenil se hacen cada vez más fatigosos, las ofertas exteriores que tienen nuestros jóvenes parecen más atractiva que estar en una reunión o actividad en pro de la sociedad, pero la decisión del corazón fraguado al ardor del Corazón de Jesús no puede hacer otra cosa que no sea arder como el de los discípulos de Emaús.

(Publicado por Ana E. Frías en el grupo de Lìderes MSSCC)

sábado, 24 de septiembre de 2011

El papa habla de los Sagrados Corazones en Alemania

(El Papa Benedicto XVI, en el transcurso de su viaje apostólico a Alemania, visitó el santuario mariano de Etzelsbach (Eichsfels) el 23 de septiembre . Me parece interesante recoger su comentario sobre esta imagen de la Dolorosa, pues son reflexiones actualizadas sobre la espiritualidad de los Sagrados Corazones)

"Contemplemos su imagen. Una mujer de mediana edad, con los párpados apesadumbrados de tanto llorar, y al mismo tiempo una mirada absorta, fija en la lejanía, como si estuviese meditando en su corazón sobre todo lo que había sucedido. Sobre su regazo reposa el cuerpo exánime del Hijo; Ella lo aprieta delicadamente y con amor, como un don precioso. Sobre el cuerpo desnudo del Hijo vemos los signos de la crucifixión. El brazo izquierdo del Crucificado cae verticalmente hacia abajo. Quizás, esta escultura de la Piedad, como a menudo era costumbre, estaba originalmente colocada sobre un altar. Así, el Crucificado señala con su brazo derecho a lo que sucede sobre el altar, donde el santo sacrificio que llevó a cabo se actualiza en la Eucaristía.

Una particularidad de la imagen milagrosa de Etzelsbach es la posición del Crucificado. En la mayor parte de las representaciones de la Piedad, el cuerpo sin vida de Jesús yace con la cabeza vuelta hacia la izquierda. De esta forma, el que lo contempla puede ver su herida del costado. Aquí en Etzelsbach, en cambio, la herida del costado está escondida, ya que el cadáver está orientado hacia el otro lado. Creo que dicha representación encierra un profundo significado, que se revela solamente en una atenta contemplación: en la imagen milagrosa de Etzelbach, los corazones de Jesús y de su Madre se dirigen uno al otro, se acercan el uno al otro. Se intercambian recíprocamente su amor. Sabemos que el corazón es también el órgano de la sensibilidad más delicada para el otro, así como el órgano de la íntima compasión. En el corazón de María encuentra cabida el amor que su divino Hijo quiere ofrecer al mundo.

La devoción mariana se concentra en la contemplación de la relación entre la Madre y su divino Hijo. Los fieles han encontrado siempre nuevos aspectos y títulos que nos pueden esclarecer este misterio como, por ejemplo, la imagen del Corazón Inmaculado de María, símbolo de la unidad profunda y sin reserva con Cristo en el amor. No es la autorrealización la que lleva a la persona a su verdadero desarrollo, aspecto que hoy es propuesto como modelo de la vida moderna, pero que fácilmente puede convertirse en una forma de egoísmo refinado. Es, sobre todo, la actitud del don de si mismo, que se orienta hacia el corazón de María y con ello hacia el corazón del Redentor.

"A los que aman a Dios todo les sirve para el bien: a los que ha llamado conforme a su designio" (Rom 8, 28), lo acabamos de escuchar en la lectura. En María, Dios ha hecho confluir todo el bien y, por medio de Ella, no cesa de difundirlo ulteriormente en el mundo. Desde la Cruz, desde el trono de la gracia y la redención, Jesús ha entregado a los hombres como Madre a María, su propia Madre. En el momento de su sacrificio por la humanidad, Él constituye en cierto modo a María, mediadora del flujo de gracia que brota de la Cruz. Bajo la Cruz, María se hace compañera y protectora de los hombres en el camino de su vida. "Con su amor de Madre cuida de los hermanos de su Hijo, que todavía peregrinan y viven entre angustias y peligros hasta que lleguen a la patria feliz (Lumen gentium, 62). Sí, en la vida pasamos por vicisitudes alternas, pero María intercede por nosotros ante su Hijo y nos comunica la fuerza del amor divino.

Nuestra confianza en la intercesión eficaz de la Madre de Dios y nuestra gratitud por la ayuda continuamente experimentada llevan consigo de algún modo el impulso a dirigir la reflexión más allá de las necesidades del momento. ¿Qué quiere decirnos verdaderamente María cuando nos salva del peligro? Quiere ayudarnos a comprender la amplitud y profundidad de nuestra vocación cristiana. Con maternal delicadeza, quiere hacernos comprender que toda nuestra vida debe ser una respuesta al amor rico en misericordia de nuestro Dios. Como si nos dijera: entiende que Dios, que es la fuente de todo bien y no quiere otra cosa que tu verdadera felicidad, tiene el derecho de exigirte una vida que se abandone sin reservas y con alegría a su voluntad, y se esfuerce en que los otros hagan lo mismo. "Donde está Dios, allí hay futuro". En efecto: donde dejamos que el amor de Dios actúe totalmente sobre la vida, allí se abre el cielo. Allí, es posible plasmar el presente, de modo que se ajuste cada vez más a la Buena Noticia de nuestro Señor Jesucristo. Allí, las pequeñas cosas de la vida cotidiana alcanzan su sentido y los grandes problemas encuentran su solución. Amén".

jueves, 15 de septiembre de 2011

EVANGELIO JOVEN: Los pensamientos de Dios (Domingo XXV Mt 20,1-16)


1. Lee la parábola de Mt pausadamente, como si fuera la primera vez:

“En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: — «El Reino de los Cielos se parece a un propietario que al amanecer salió a contratar trabajadores para su viña. Después de contratar a los trabajadores por un denario al día, los mandó a su viña. Salió otra vez a media mañana, vio a otros que estaban en la plaza sin trabajo, y les dijo: “Vayan también ustedes a mi viña, y les pagaré lo debido”. Ellos fueron. Salió de nuevo hacia mediodía y a media tarde e hizo lo mismo. Salió al caer la tarde y encontró a otros, sin trabajo, y les dijo: “¿Por qué están aquí el día entero sin trabajar?” Le respondieron: “Nadie nos ha contratado”. Él les dijo: “Vayan también ustedes a mi viña”. Cuando oscureció, el dueño de la viña dijo al capataz: “Llama a los trabajadores y págales el jornal, empezando por los últimos y acabando por los primeros”.

Vinieron los del atardecer y recibieron un denario cada uno. Cuando llegaron los primeros, pensaban que recibirían más, pero ellos también recibieron un denario cada uno. Entonces se pusieron a protestar contra el amo: “Estos últimos han trabajado tan sólo una hora, y los has tratado igual que a nosotros, que hemos aguantado el peso del día y el bochorno”. Él replicó a uno de ellos: “Amigo, no te hago ninguna injusticia. ¿No quedamos en un denario? Toma lo tuyo y vete. Quiero darle a este último igual que a ti. ¿Es que no tengo libertad para hacer lo que quiera en mis asuntos? ¿O vas a tener tú envidia porque yo soy bueno?”.

Así los últimos serán los primeros y los primeros los últimos».

2. Reflexiona sobre su significado: ¿Qué dice para nosotros hoy?

Probablemente la parábola de Jesús insistía en que no trabajemos por el mérito de la recompensa, pues el Señor ama y paga a todos sobradamente. Los pensamientos de Dios no son los pensamientos de los hombres: Dios no se fija en méritos, sino en necesidad. Quien necesita de su amor lo obtiene, no quien crea que lo merece.

¿Somos envidiosos de las bendiciones que reciben los otros? ¿O vivimos felices y orgullosos de tener un Padre con un corazón tan bondadoso donde cabemos todos?

¿Estamos disgustados porque parece que Dios no nos paga como merecemos? ¿Nos creemos más merecedores que otros ante Dios porque somos cumplidores, super-apóstoles, cristianos de primera categoría?

Parece que Mateo añadiría después el tema de la inversión de rango (los primeros y los últimos ante Dios).

¿Quiere esta parábola consolar a los pequeños (muchas mujeres, los jóvenes, los cristianos de vocación tardía, los nuevos que llegaron a la comunidad hace poco, los que no se sienten preparados, los que piensan que hacen poco por el Reino de Dios, los pobres?

¿O se dirige a los grandes (los cristianos viejos, los comprometidos de siempre, los que han estudiado, los curas, los de los movimientos) para advertirles que en el Reino no habrá privilegios, aunque hayan trabajado más que los otros? ¿Dónde te colocas tú?

3. Reza el Salmo 144,2.8.17: “Cerca está el Señor de los que lo invocan”

El Señor es clemente y misericordioso,
lento a la cólera y rico en piedad;
el Señor es bueno con todos,
es cariñoso con todas sus criaturas.

Pídele que te dé un corazón semejante al suyo.

Foto: Victòria Cànaves

miércoles, 24 de agosto de 2011

EVANGELIO JOVEN: Mal de amores (Dom 22 Jer 20, 7-9; Mt 16,21-27)


Propongo que nos centremos hoy en la primera lectura del profeta Jeremías 20,7-9: “Me sedujiste, Señor, y me dejé seducir; me forzaste, me violaste. Yo era el hazmerreír todo el día, todos se burlaban de mí. Si hablo, es a gritos, clamando “¡violencia, destrucción!”, la palabra del Señor se me volvió escarnio y burla constantes, y me dije: No me acordaré de él, no hablaré más en su nombre. Pero la sentía dentro como fuego ardiente encerrado en los huesos: hacía esfuerzos por contenerla y no podía”.

Lectura en clave erótica: La vocación como un enamoramiento

“Me sedujiste: o bien, me has engañado, has abusado de mi ingenuidad. Jeremías se lamenta de haber sido engañado por Dios, es decir, de haber sido enviado a cumplir la misión profética sin conocer de antemano todos los sufrimientos que le iba a producir la fidelidad a esa misión.- El verbo hebreo traducido por seducir se emplea en otros textos para hablar de la violación de una joven virgen (Ex 22.16), o de la mujer que se vale de sus encantos para seducir a un hombre (Jue 16.5). Cf. también Ez 14.9” (Reina-Valera 1995).

“Como si el Señor hubiera requerido de amores al profeta (en papel femenino) hasta seducirlo. Hay que recordar que el Señor había prohibido al profeta casarse. Jeremías, seducido por bellas promesas, ahora se encuentra abandonado y hecho la burla de la gente. El grito de Jeremías es bivalente: significa ¡Violencia! Y equivale al grito de socorro de la muchacha amenazada, Es él quien padece la violencia de Dios” (L. A. Schökel). Hasta el extremo de llegar a jurar: “¡Maldito el día en que nací!” (20,14).

Quien ha sufrido mal de amores comprenderá el lenguaje de Jeremías. ¿Lo puedes aplicar tú también a tu experiencia de fe? ¿Compararías tu fe en Jesús a un enamoramiento? ¿Te has alegrado o has sufrido en su Nombre, te has comprometido por él en alguna tarea de evangelización? ¿Has experimentado el fracaso y la burla por su Causa, has sentido deseos de abandonarlo todo y huir? Orar al Señor con el apasionamiento de Job o de Jeremías no es blasfemia, sino muestra de gran confianza.

“Vencidos por amor: Angustia, dolor, desprecio... Sin embargo, todos los males juntos no consiguen apagar el fuego de Dios que habita en él. El aplastamiento al que se ve sometido ha podido reducir la llama a unas minúsculas mechas cuyos latidos son casi imperceptibles… Nos lo imaginamos después de cada combate cuerpo a cuerpo con Dios, extrañamente ebrio y desfallecido por el contacto, y balbuciendo una y otra vez: "¡Me has seducido, Señor! Me has agarrado otra vez y me has podido. Me has vencido, lo cual es lógico ya que juegas con ventaja. Tienes la carta escondida de tu amor irresistible, no hay quien ame como tú, quien como tú estremezca cuerpo y alma, nadie que pinte mis entrañas con los colores con que tú las pintas, quien me haga agonizar de gozo y éxtasis. Nadie, en definitiva, que me seduzca como tú sabes hacerlo, por eso siempre sales vencedor”. “De una u otra forma, podríamos decir que todos los amigos de Dios que se nos presentan en la Escritura han vivido una experiencia semejante a la de Jeremías".

El salmo responsorial 63(62) nos presenta de un modo plenamente sensual la de David, que ha conocido también la seducción de Dios. "Todo su ser, hambriento y sediento de Él, hace que su vida errante sea un terrible tormento; en esta postración se abre a Dios por medio de este bellísimo clamor: «Dios, tú mi Dios, yo te busco, mi alma tiene sed de ti, en pos de ti languidece mi carne, cual tierra seca, agotada, sin agua. Como cuando te veía en el Santuario contemplando tu fuerza y tu gloria, pues tu amor es mejor que la vida..." (63,2-4).

Música en el alma: Al igual que Jeremías, David pasa de la tristeza al gozo, del deseo a la plenitud, del rocío al fuego. Y no estamos poetizando, simplemente es que, a lo largo de este mismo salmo, le oímos musitar: "Mi alma se aprieta contra ti, tu mano me sostiene" (63,9). (Es un versículo que, por su intensidad, encontramos traducido diversamente: “Mi alma se ha enamorado de vos” (BCI), “Mi alma está unida a ti” (Biblia del Peregrino).

Mi alma se aprieta contra ti, susurra David ante el "brutal" derroche de amor de Dios hacia él. Mi alma se aprieta contra ti, Dios mío. Palabras que han deslizado como un murmullo millones de personas cuando se han visto sorprendidas, visitadas y abrazadas amorosamente por Dios. Mi alma se aprieta contra ti, Dios mío, parece decimos el apóstol Pablo abriéndonos confidencialmente su intimidad: "No vivo yo, sino que es Cristo quien vive en mí ..." (Gal 2,20). Oigamos a Pedro: "Señor, ¿donde quién vamos a ir? Tú tienes palabras de vida eterna" (Jn 6,68). Volvemos a las mentes de los discípulos y nos hacemos eco de lo que está corriendo por ellas: ¡Tú, nadie más que tú, tiene palabras que nos den la vida eterna!, y, al contacto contigo, nuestro espíritu jadea por esta Vida. ¡Nos sedujiste, Señor, con tu Evangelio, y nos hemos dejado seducir! ¿Donde quién vamos a ir?” (P Antonio Pavía, Misionero Comboniano). Enlace

Lectura en clave política: La vocación en clave de compromiso

“Supongamos que Jeremías pronunció estas palabras cuando, entregado a la venganza de los ministros, se hundía en el barro del pozo, adelantado de la muerte (Lean el cap. 38,1-13). Le han podido sus rivales, el Señor lo ha abandonado, su misión ha sido un fracaso, su vocación un engaño o seducción; mas valía no haber nacido…” (L. A. Schökel).

“A Jeremías le tocó vivir el dramático período en que se consumó la destrucción del reino de Judá. Una progresiva “globalización” política y cultural: ocupaciones, guerras, destrucción, asesinatos, y finalmente, exilio. Para Jeremías no existen ya estereotipos ni religiosos ni políticos. Había pensado que la pasión (seducción) por el sueño divino-humano se podía reflejar en determinadas instituciones, así como en la autenticidad y fidelidad del pueblo. Sin embargo no fue así. Es precisamente en ese contexto que Jeremías descubre que el verdadero sueño divino-humano es algo distinto, algo alternativo, algo que no se acomoda tan fácilmente. Más bien es como un fuego, que permanece ardiendo, como la zarza de Moisés (Cfr. Ex 3, 2), posibilidad de vida, de futuro diferente que permanece a pesar de. Este PERMANECER A PESAR DE es lo que inquieta a Jeremías. ¿Por qué permanece la esperanza, por qué permanecen los sueños, por qué permanecen las ganas de vivir, la iniciativa de la gente?...

Hoy, Nabucodonosor se manifiesta en el imperio neoliberal y en aquellas organizaciones que proclaman con voz potente que quienes no sigan sus ordenanzas serán arrojadas al “horno de fuego”, a la miseria, a la exclusión, a la insignificancia. Como entonces, hoy sigue habiendo quienes resisten, quienes no se postran ante el dios –la estatua de oro- construida por el imperio. Como los tres jóvenes de los que habla Daniel, hay quienes prefieren ser echados al fuego. Ni siquiera las políticas más inhumanas pueden calcinar su sueño de un mundo alternativo, su esperanza en la solidaridad de la humanidad, su confianza en la resistencia de los empobrecidos.. A estos incansables creyentes en la vida y en las posibilidades de la humanidad los anima, con conciencia o no, el soplo del Espíritu... El Espíritu que hace posible que en medio de las llamas, del aparente sinsentido, de la exclusión más injusta y dolorosa… los pueblos se mantengan en pie y no pierdan su dignidad, porque en medio de las llamas camina el Dios de nuestros padres y madres en la fe y con Él nos acompaña una nube de testigos (Cfr. Heb 12, 1)” (Giselle Gómez, La Palabra y la Vida).

Mt 16,21-27, el evangelio de hoy, dice: “El que quiera seguirme que se niegue a sí mismo, cargue con su cruz y me siga”.

Si te enamoras de Jesús, tendrás que pagar un precio. “¿De qué le sirve al hombre ganar todo el mundo si pierde su vida?”. Si te enamoras de la causa de los pobres, tendrás que cargar “la cruz de la injusticia, de la miseria y de la exclusión”. ¿Cómo se puede resistir en el compromiso cuando nos frustran todos los partidos políticos y estamos en una época de “sálvese quien pueda”? ¿Qué precio pagaremos cuando nos hacemos mayores y echamos la vista atrás por “rescatar la vida”, los sueños de nuestra juventud, las utopías que nos empujaron a comprometernos, las grandes causas que nos entusiasmaron? No apaguemos el fuego que todavía arde en nuestro interior porque puede ser el Fuego del Espíritu.

miércoles, 17 de agosto de 2011

Dios nos habla en el desierto

(SAN HONORATO 17 Agosto 2011)

Preparamos un video para este aniversario de la fundación. Usamos algunas fotos de los que subieron a la cuna de la Congregación, con motivo del retiro del comienzo del Capítulo General. El lugar les pareció un privilegiado remanso de paz. Como texto y música ponemos simplemente una canción de Emilio Velasco, msscc, aunque la grabación es muy casera y la guitarra, después de los arreglos que le ha hecho Antonio Fernández, sigue sonando un poco estridente. Pero así también se podrá aprender y cantar en los diversos grupos.

Estribillo:

Vamos al desierto / para oír su voz;

es Dios quien nos llama, / nos habla al corazón (bis).

  • Amada soledad, montaña de Randa, / la morada de nuestro Fundador;

escarpadas rocas y empinados cerros / donde se siente mejor la presencia de Dios.

  • Es hora de buscar primero su Reino: / el desierto esconde la verdad;

un tesoro oculto, un oasis limpio, / fuente en que apagamos la sed de felicidad.

  • Tabor donde se goza de paz y consuelo, / deliciosa y dulce intimidad;

un cielo estrellado grita en el silencio, / su regazo traspasado invita a descansar.

  • Es un tiempo de gracia y bienaventuranza: / Dios se comunica al alma en soledad;

lejos del bullicio, cerquita del cielo / contemplamos con ternura a la humanidad.

  • Un pequeño lugar encima de un monte, / tierra buena en que el trigo germinó,

brota una espiga, maduran los frutos, / se prepara la cosecha de la salvación.

  • Retiro en que escuchamos juntos su Palabra / y aprendemos a dejar hacer a Dios.

Si el Señor nos habla, ¿quién no profetiza? / fuerte y suavemente nos empuja a la misión.

  • Abajo en la llanura hay mies abundante / que espera obreros del amor.

dejemos la altura, vamos a los valles, / que seamos fuego que abrase el corazón.

Un amigo me envía un correo diciendo que la música “suena pobre por la harmonización de los acordes”. Tiene razón, pero también constato que van llegando al Facebook algunos comentarios que me hacen pensar que hemos logrado el objetivo de abrir ventanas a nuestra celebración.. Son laicos y laicas amigos, de los grupos de JLmsscc de República Dominicana, de Italia, de España…. Los copiamos aquí.

· A Anca Pimentel, Sabrina Canofari, Pascual Ortiz, Brenda Ysabel Garcia, Marti Valles Mir les gusta esto.

Maria Taveras Me encanto el video padre Jaime, me dan unas ganas inmensas de volver a los tiempos en que todo mi tiempo estaba dedicado a mis actividades de la iglesia, aunque nunca me he alejado y de alguna u otra manera sigo trabajando en ella.

Anca Pimentel interesante me impactó la canción.

Ana Mariela Aguero Toribio buena motivación nos da la cancion, ojala muchos la puedan seguir.

Anca Pimentel Gracias muy interesante nos indica a buscar dentro de nuestros corazones.

Centro Comunitario. Hola Jaime, me parece excelente el video, tanto en la musica como el texto, son muy motivadores y nos invitan a avanzar en el proyecto de de Jesus. Muy bonito y motivador.

Sabrina Canofari Me gusta mucho y me parece muy directo en el trasmitir el mensaje, invitando a seguir lo que se recuerda en este video.. ."fuente en que apagamos la sed de felicidad".. "aprender a dejar a hacer Dios"

Ariel Jimenez bien chevere con el video motivador y da a seguir los pasos de nuestro fundador....

lunes, 15 de agosto de 2011

121 aniversario de los MSSCC (17 Agosto 1890)


Trabajo personal

En este nuevo aniversario de la fundación de nuestro Instituto, día en que vamos a renovar nuestra pertenencia cordial a esta familia misionera de los Sagrados Corazones, vamos a usar el material preparado por D. Echeverría para la Delegación del Plata.

"¿A qué vine?" "¿Por qué continúo aquí?"

“Competente socorro donde la vida reclama”

El Capítulo General nos propone como eje transversal del sexenio que estamos iniciando el tema-lema: “Competente socorro donde la vida reclama”.

“La afirmación del P. Joaquim Rosselló i Ferrà, cuando considera a la Congregación como un “competente socorro”, tiene verificación empírica, porque su panorama era el de la Iglesia local, que, en definitiva, es el único observable. Si alguna vez buscamos explicar en términos universales esta valoración, la pretensión quedará sin respuesta. Las ansias de grandeza universal son una fuente de frustraciones. Por tanto, vistas las cosas desde la óptica del P. Fundador, considerar a la Congregación como “competente socorro” puede ser muy realista, y siempre será para sus miembros una profecía. Toda profecía mira a la actualidad, por lo cual sólo la Congregación puede ser competente socorro en la medida en que sabe para qué está presente en una iglesia local, lo cual la hace sagaz, crítica y servidora, pero desde la llamada original, actualizada, y no se deja engullir por la rutina o por las ansias de hacer algo. Si la Congregación sabe para qué está en la Iglesia local, sacará las consecuencias para ponerse en misión” (J. Amengual Batle).

Trabajo personal

El P. Amengual nos muestra de manera empírica (en la biografía del Fundador) que la Congregación fue un “competente socorro” para Iglesia de Mallorca en los tiempos fundacionales.

¿En qué medida siento que mi Comunidad y mi Delegación son aquí y ahora “competente socorro donde la vida reclama”?

¿Qué otros pasos deberíamos dar para ser más fieles a esta consigna?

¿Dónde la vida reclama?

Dios, desde toda la eternidad, viene poniéndole el corazón y el oído a nuestros gritos y necesidades. Él ve y escucha el clamor de su pueblo. El libro del Éxodo lo relata muy bien en el capítulo 3, 7-10.

El Superior general en su carta para este 17 de agosto de 2011 nos dice:

Es tiempo de estar en permanente diálogo para que surja la novedad evangélica siendo “Competente socorro donde la vida reclama”, desde la misión compartida.

Este lema capitular nos desafía a disponer oído y corazón para la escucha cordial de la realidad, de los clamores de nuestro pueblo, de una humanidad que pide auxilio, que reclama vida en abundancia y que nos invita a renovar con más pasión nuestra opción por los traspasados.

Si nos acercamos al icono bíblico de Mc 7, 24-30 la mujer siro-fenicia o Mt 15, 21-28 la mujer cananea, “Jesús ten compasión, socórreme”, brota la dinámica de escucha al clamor del pueblo; procesos humanizantes de la relaciones al interior de nuestros grupos y comunidades; actitudes transformadoras en la vida cotidiana y en la misión compartida; y, unos rostros nuevos que nos desafían al diálogo intercultural al interno de la Congregación y en la misión.

En efecto, Jesús al vencer sus resistencias para abrirse a este encuentro y al diálogo con la diversidad cultural, de género, racial, religiosa… vive la denominada “crisis de Galilea”: replantea su misión y recrea la experiencia fundante del Amor incondicional. Esta mujer representa a los alejados, los excluidos, los que están lejos, pero buscan al Dios de la Vida. Conscientes de los nuevos rostros y los nuevos escenarios que caracterizan en la actualidad a nuestra Congregación, con contextos socio-económicos, políticos, culturales, religiosos y eclesiales, tan plurales, escuchamos la llamada del Dios de Jesús a reconocer y acoger la diversidad de los nuevos sujetos emergentes dentro y fuera de nuestra familia misionera, sus necesidades y reclamos” (Pere Riera)

Trabajo personal

El P. Joaquim y sus compañeros supieron ver, escuchar, sentir el clamor de su pueblo y de su Iglesia local. Nosotros, como pastores, también tenemos que ponerle el oído y el corazón a los gritos de nuestra gente para descubrir sus necesidades más profundas. A nosotros nos corresponde actualizar esta dinámica misionera en estos tiempos de refundación. Nos podemos preguntar entonces:

¿Cuáles son los clamores, gritos de auxilio, reclamos que más llegan a mis/nuestros oídos y conmueven el corazón y las entrañas?

¿Qué otros gritos no estoy/estamos escuchando?

¿Dónde siento que la vida reclama? ¿Quiénes reclaman? ¿Qué reclaman?

¿Cómo estoy respondiendo a esos reclamos desde mi identidad de varón, consagrado, misionero de los Sagrados Corazones y desde la cultura congregacional?

¿Qué más me/nos pide Dios hoy?