que Ellos son para nosotros la verdadera ‘Puerta de la Misericordia’
abierta por amor a Dios y a los seres humanos. Entrar por la puerta de los SSCC
significa aventurarnos por la senda que nos conduce hasta nuestro ‘más profundo
centro’... hasta las “entrañas maternales” donde somos amados y regenerados;lunes, 8 de mayo de 2017
La Misericordia que brota del costado traspasado
que Ellos son para nosotros la verdadera ‘Puerta de la Misericordia’
abierta por amor a Dios y a los seres humanos. Entrar por la puerta de los SSCC
significa aventurarnos por la senda que nos conduce hasta nuestro ‘más profundo
centro’... hasta las “entrañas maternales” donde somos amados y regenerados;viernes, 9 de agosto de 2013
La campana de Sant Honorat (Carta con motivo del 123 Aniversario de la Fundación y del 25 Aniversario del P. Paco Fernández Salinas)
Queridos hermanos,
Reproduzco aquí cierto Itinerario
de Espiritualidad hacia los últimos de la tierra (que encontrarán al final del libro y conformado por los
siguientes elementos)
“Para sorpresa nuestra, muchos lo descubren como un
auténtico Misionero de los Sagrados Corazones. Él que nunca había destacado por
sus estudios del carisma o por su dedicación a las tareas congregacionales.
Jamás resultó elegido para ningún Capítulo, Junta o comisión de renovación. Y,
sin embargo, quienes lo conocían descubrieron que Paco estaba enamorado del
Corazón de Jesús, que invocaba a los SS. CC. continuamente. Era un hombre
convencido de que su misión procedía del amor de Dios y que los SS. Corazones
peregrinaban con él. Envidiable síntesis que conectaba el sufrimiento de los
“pequeños” con el amor y espiritualidad de los Sagrados Corazones. Paco había
hecho de ellos su principio dinámico y la unidad de su vida de que hablan las Reglas
de su Congregación. Cuando llega el crisol de la enfermedad, que no puede explicarse
racionalmente, se impone un salto cualitativo. Muchos empiezan a sospechar que
Dios tiene algún pacto secreto con él: “Vos debés estar muy adentro del Corazón
del Padre” (C. Calgaro). “Los SS. Corazones te han elegido como el predilecto
de su ternura y amor para que entendamos muchos (congregantes o no) el mensaje
redentor del dolor y de la entrega” (J. Alegría). Con su jadeante carrera
llegará a profundizar líneas ascéticas y místicas de purificación en el amor,
de ofrenda como víctima expiatoria, de identificación con el Crucificado...”
(J. Reynés).
y la Resurrección del Señor. Nos comprometemos a buscar en primer lugar el Reino de
Dios por las vías de la contemplación y de la misión que
busca por todos los medios posibles la salvación de los
hombres.jueves, 23 de mayo de 2013
Preparando la próxima Fiesta de los Sagrados Corazones
Se ha reconocido a un hijo
eminente de la diócesis de Mallorca: “Oráculo del clero de su tiempo” (Mn. Gabriel Fiol Vallés). Confirma el carisma de una Congregación que
desea ser “Competente socorro” para las necesidades de la Iglesia. Un camino de
santidad para todo el pueblo cristiano, pues la primera Bienaventuranza y
Felicidad consiste en sentirse
amados por el Padre y adentrados en el Corazón del Traspasado, Como experimentó
en su corazón María de Nazaret, la que dijo: “En adelante me felicitarán todas
las generaciones” (Lc 1, 48).
viernes, 15 de junio de 2012
Una nueva pintura de los Sagrados Corazones
1. EL PINTOR JUST NICOLAS
Just Nicolàs es un artista que nació en El Vendrell (Tarragona) en 1946. Ha cultivado diversas técnicas (acuarela, aceite, acrílicos, cerámica, escultura) para expresar su riqueza interior, su admiración por las formas y colores de la naturaleza e, incluso, a lo que la trasciende, siempre con una ética y estética cautivadoras.
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| Autoretrato |
Baltasar Porcel en un artículo titulado "El arte muy vivo de Justo Nicolás" entre otras cosas escribe. "Sus colores son festivos, chillones, claros, y la composición de sus obras tiene un movimiento envidiable, limpio y ágil (...) En su obra distorsiona, exagera y combina la realidad buscándole su dimensión poética".
El historiador del arte S. Fabré de Balanzó: “ En observant sa peinture, je me suis rendu compte de la subtilité de ses formes, de l´abstraction de ses contenus. Just Nicolas peint par-delà la realité qui l´entoure, mais sans tout m’à fait l´oublier : comme s´il trouvait dans le profil qui la délimite”.
De Tina Lago: "Just Nicolàs es un pintor del Penedés, quizás más conocido en las prestigiosas galerías alemanas o neoyorquinas que en nuestro propio país y comarca".
Finalmente, Lina Fuente: “Para llegar a su expresionismo poderoso y vital, sigue los caminos de un post-cubismo intelectual, pleno de color i dinamismo. Obra decidida, de formulación y lenguaje amplio”.
| Fragmento del Traspasado |
Hace años tuve el atrevimiento de intentar montar una “Espiritualidad de los Sagrados Corazones” a partir de "los traspasados". Escribía desde el Tercer Mundo y me pareció adecuada una imagen del biblista Alonso Schökel titulada “la danza de la espada”. La espada corta sin parar, y por esto resumí los capítulos del estudio describiendo "la danza de la espada".
1 Baila el pueblo crucificado en la historia y traspasado por la injusticia, con las entrañas al descubierto. Al aire de la espiritualidad de los Traspasados: "Corazón de Cristo, Corazón del Pueblo, los dos traspasados y los dos abiertos"...
2 Primer paso contra la falsa imagen de un Dios que blande la espada de la cólera para castigar al pueblo. Derriba unos Sagrados Corazones revestidos de Reyes Católicos celestes, coaligados a los poderosos, ávidos de sumisión resignada. Paso al frente a un Jesucristo, corazón del Padre en la tierra, que ama y sufre por sus hijos. María, que ha experimentado la misericordia corno nadie, es prototipo de una Iglesia madre y al servicio de la misericordia.
3 La mujer (en comparsa con los negros e indígenas, los pobres y sufridos) con la espada clavada en la costilla. Se hace espacio abierto para engendrar el mundo. Dios nace de una mujer, nacido bajo la ley, para tender la mano a los que forman parte de la historia. La mujer María dignifica a la mujer, y la lglesia -petrina y mariana- aprende una eclesiología no de la gloria, sino del servicio.
4 María con el niño en brazos, icono de la ternura de Dios para los pobres. Dios se hace menor, del tamaño de un corazón. Un niño fajado para la vida y la muerte, sobre quien pesa amenazante la espada del dolor y la persecución. La pobreza se cura con pobreza.
5 La madre medita y guarda la palabra en su corazón, mientras prepara su alma para la espada. Memoria del pueblo, le recuerda su caminar con Dios. Memoria de su hijo Jesús, discípula antes que madre. Contemplativa del amor de Dios, que actúa en la historia. Hay que madurar el corazón para la hora del Padre.
6 La del corazón definido por la espada de la Palabra doblemente afilada. Junto a Jesús, que es el Reino entre nosotros, ella es la primera que lo acoge y se hace obrera del Reino. María animada, con amor de novia, de la pasión por Dios y de la pasión por los pobres de Dios, sufrida, puesto que sólo un Dios que sufre puede salvar.
7 El cordero traspasado en la cruz. Sólo un crucificado salva a los crucificados. La expresión más gráfica de un Dios que carga con el pecado del mundo, abierto para señalar el camino de acceso al Padre. Si él es el Siervo, ella la sierva; si él es el varón que restablece el derecho, ella la mujer de dolores al pie de la cruz.
8 El Hombre que viene a juzgar el mundo, acompañado de una nube de pobres; todos degollados, pero de pie. El mundo será juzgado por los traspasados. Ella se ha convertido en la comunidad de la herida abierta; en la Iglesia de los que creen en su amor y luchan por superar el mal, con la fuerza de los débiles.
9 El emblema de los Sagrados Corazones Unidos (en su "unidad de los dos") hace presente el Plan de la Alianza de Dios con el hombre de corazón nuevo. Traspasados por la espada y coronados por la cruz, firman el compromiso con los traspasados y crucificados hasta dar la vida para que vivan. Aportan un aspecto subversivo en el campo simbólico al juntar materialidad y espiritualidad, compasión y acción liberadora. Aureolados, confiesan la fe en la vida que nace de la sangre, la resurrección de la muerte. El pueblo se identifica con los Traspasados ("somos mucho más que dos") y entra en su dinamismo pascual de traspasado, muerto y resucitado. La espada de la boca ha hecho brotar una fuente para el pueblo. Hay un salmo (el 149) que canta esta victoria en forma de danza con espadas.
(El libro que publicó nuestra Delegación del Caribe era Contemplar que traspasaron) (JR)
En la pintura de Just Nicolàs, Jesús Resucitado muestra las llagas de la Pasión, testimonio del amor más grande, hasta dónde pudo llegar su entrega por amor (Jn 15) (Reglas, 10).
Se destaca el pecho que muestra el corazón abierto, traspasado con la herida de la lanza (Jn 19,34-35). Es un Cristo triunfante de la muerte, ante una gran cruz de trono dramático pero glorificador. Rejuvenecido y con una sonrisa insinuada en el rostro que confirma la esperanza de los creyentes. Su melena despeinada, como en los tiempos bíblicos, y el lienzo azulado ondeado por el viento, pueden sugerir el movimiento del Espíritu que se entrega. “Porque tres son los que dan testimonio: El Espíritu, el Agua y la Sangre, y los tres concuerdan” (1 Jn 5,8).
Su actitud invita a la contemplación y al compromiso de seguir contemplándoLo en quienes tienen hoy el corazón traspasado y de servirLo, en ellos, con amor samaritano.
(RB)
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| Cuadro completo |
María, de pie en el calvario y levantada al amanecer del domingo, al lado del Cristo Traspasado y Glorificado. En oración de intercesión, la que participó de la Pasión de su Hijo: con el alma atravesada por la espada que le profetizó el viejo Simeón (Lc 2, 35), la que nos fue dada como Madre desde la cruz (Jn 19,26-27).
La que conserva en su corazón tantos recuerdos del Hijo (Lc 2,51), la que nos hace memoria del sí de la Encarnación, suplicando que se hagan carne ahora en nosotros las palabras del Evangelio. La que se atreve a profetizar, contra toda esperanza, el nacimiento de un mundo nuevo donde los poderosos sean derrocados y los pobres enaltecidos (cf Reglas, 11-12).
El pintor lo ha querido expresar con unos grandes pies bien afincados en la tierra, sus grandes manos de madre avezados a interceder, su cintura ceñida para el servicio gratuito, su velo como una gran caracola abierta a recoger el eco de la Palabra, su mirada serena y tímidamente sonriente, su corazón de fuego. (RB)
5 NUEVA PINTURA EN LA CAPILLA PRIVADA DE LA COMUNIDAD DEL SANTUARI DE LLUC
La pintura de Just Nicolás recuerda los viejos estandartes de las procesiones de Semana Santa (las vexil·la que evocaban la escalera, el látigo, los clavos, las espinas…) con la espada de María y la lanza de Jesús, pero ahora convertidos en una gozosa bandera pascual... Los colores mediterráneos superan el invierno de la Pasión. El Resucitado muestra las heridas de la pasión porque es el Crucificado. Al resucitar a su Hijo, Víctima inocente, Dios se pone de parte de las víctimas de todos los tiempos. El Amor es más fuerte que la muerte!
sábado, 24 de septiembre de 2011
El papa habla de los Sagrados Corazones en Alemania
(El Papa Benedicto XVI, en el transcurso de su viaje apostólico a Alemania, visitó el santuario mariano de Etzelsbach (Eichsfels) el 23 de septiembre . Me parece interesante recoger su comentario sobre esta imagen de la Dolorosa, pues son reflexiones actualizadas sobre la espiritualidad de los Sagrados Corazones)
"Contemplemos su imagen. Una mujer de mediana edad, con los párpados apesadumbrados de tanto llorar, y al mismo tiempo una mirada absorta, fija en la lejanía, como si estuviese meditando en su corazón sobre todo lo que había sucedido. Sobre su regazo reposa el cuerpo exánime del Hijo; Ella lo aprieta delicadamente y con amor, como un don precioso. Sobre el cuerpo desnudo del Hijo vemos los signos de la crucifixión. El brazo izquierdo del Crucificado cae verticalmente hacia abajo. Quizás, esta escultura de la Piedad, como a menudo era costumbre, estaba originalmente colocada sobre un altar. Así, el Crucificado señala con su brazo derecho a lo que sucede sobre el altar, donde el santo sacrificio que llevó a cabo se actualiza en la Eucaristía.
Una particularidad de la imagen milagrosa de Etzelsbach es la posición del Crucificado. En la mayor parte de las representaciones de la Piedad, el cuerpo sin vida de Jesús yace con la cabeza vuelta hacia la izquierda. De esta forma, el que lo contempla puede ver su herida del costado. Aquí en Etzelsbach, en cambio, la herida del costado está escondida, ya que el cadáver está orientado hacia el otro lado. Creo que dicha representación encierra un profundo significado, que se revela solamente en una atenta contemplación: en la imagen milagrosa de Etzelbach, los corazones de Jesús y de su Madre se dirigen uno al otro, se acercan el uno al otro. Se intercambian recíprocamente su amor. Sabemos que el corazón es también el órgano de la sensibilidad más delicada para el otro, así como el órgano de la íntima compasión. En el corazón de María encuentra cabida el amor que su divino Hijo quiere ofrecer al mundo.
La devoción mariana se concentra en la contemplación de la relación entre la Madre y su divino Hijo. Los fieles han encontrado siempre nuevos aspectos y títulos que nos pueden esclarecer este misterio como, por ejemplo, la imagen del Corazón Inmaculado de María, símbolo de la unidad profunda y sin reserva con Cristo en el amor. No es la autorrealización la que lleva a la persona a su verdadero desarrollo, aspecto que hoy es propuesto como modelo de la vida moderna, pero que fácilmente puede convertirse en una forma de egoísmo refinado. Es, sobre todo, la actitud del don de si mismo, que se orienta hacia el corazón de María y con ello hacia el corazón del Redentor.
"A los que aman a Dios todo les sirve para el bien: a los que ha llamado conforme a su designio" (Rom 8, 28), lo acabamos de escuchar en la lectura. En María, Dios ha hecho confluir todo el bien y, por medio de Ella, no cesa de difundirlo ulteriormente en el mundo. Desde la Cruz, desde el trono de la gracia y la redención, Jesús ha entregado a los hombres como Madre a María, su propia Madre. En el momento de su sacrificio por la humanidad, Él constituye en cierto modo a María, mediadora del flujo de gracia que brota de la Cruz. Bajo la Cruz, María se hace compañera y protectora de los hombres en el camino de su vida. "Con su amor de Madre cuida de los hermanos de su Hijo, que todavía peregrinan y viven entre angustias y peligros hasta que lleguen a la patria feliz (Lumen gentium, 62). Sí, en la vida pasamos por vicisitudes alternas, pero María intercede por nosotros ante su Hijo y nos comunica la fuerza del amor divino.
Nuestra confianza en la intercesión eficaz de la Madre de Dios y nuestra gratitud por la ayuda continuamente experimentada llevan consigo de algún modo el impulso a dirigir la reflexión más allá de las necesidades del momento. ¿Qué quiere decirnos verdaderamente María cuando nos salva del peligro? Quiere ayudarnos a comprender la amplitud y profundidad de nuestra vocación cristiana. Con maternal delicadeza, quiere hacernos comprender que toda nuestra vida debe ser una respuesta al amor rico en misericordia de nuestro Dios. Como si nos dijera: entiende que Dios, que es la fuente de todo bien y no quiere otra cosa que tu verdadera felicidad, tiene el derecho de exigirte una vida que se abandone sin reservas y con alegría a su voluntad, y se esfuerce en que los otros hagan lo mismo. "Donde está Dios, allí hay futuro". En efecto: donde dejamos que el amor de Dios actúe totalmente sobre la vida, allí se abre el cielo. Allí, es posible plasmar el presente, de modo que se ajuste cada vez más a la Buena Noticia de nuestro Señor Jesucristo. Allí, las pequeñas cosas de la vida cotidiana alcanzan su sentido y los grandes problemas encuentran su solución. Amén".
sábado, 13 de agosto de 2011
Consagración de los jóvenes al Sagrado Corazón de Jesús
El fin de esta catequesis es ayudar a los jóvenes a preparar la Consagración de la Juventud del Mundo al Sagrado Corazón de Jesús que realizará el Santo Padre Benedicto XVI en la próxima Jornada Mundial de la Juventud.
Consta de tres partes. La primera: Nos acercamos al Mensaje del Papa para la JMJ desde la perspectiva del Corazón de Jesús. La segunda: Hacemos un breve recorrido sobre la historia de la devoción al Corazón de Jesús. Y por último explicamos el sentido de la Consagración de la Juventud del Mundo al Corazón de Jesús.
I.- “Del corazón del hombre al Corazón de Dios”
1.- Si nos adentramos en las profundidades de nuestro corazón, todos encontramos el mismo deseo: queremos ser felices. Pero, ¿dónde y cómo puedo encontrar la felicidad?, nos preguntamos. La experiencia nos dice que la felicidad del hombre sólo se encuentra en la medida en la que su ansia de infinito es saciada. Dice el Papa en su mensaje: “El hombre está creado para lo que es grande, para el infinito”(Benedicto XVI, Mensaje para la JMJ 2011 Madrid)
Debemos dar un paso más. Ese deseo de infinito para el hombre se identifica con el deseo de ser amado por un Amor que no tiene límites. La respuesta a este interrogante nos la da la misma revelación de Dios: “Dios es Amor”. Dios se nos ha manifestado precisamente como el Amor infinito, eterno, personal y misericordioso que responde de un modo pleno a las ansias de felicidad que hay en el corazón de todo hombre. Por esta razón nos dice el Papa: “Dios es la fuente de la vida, eliminarlo equivale a separarse de esta fuente, e inevitablemente, privarse de la plenitud y la alegría: «sin el Creador la criatura se diluye» (Con. Ecum. Vaticano II, Const. Gaudium et Spes, 36 )” (Mensaje JMJ). Esto podemos verlo en las múltiples experiencias e intentos que han habido y hay en nuestra sociedad de construir un “paraíso en la tierra” al margen de Dios.
2.- El problema del corazón del hombre se resuelve sólo definitivamente en el encuentro con el Corazón de Dios. Al respecto, dice S. Agustín: “Nos hiciste, Señor, para ti y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en ti”. La inquietud de la que habla el santo de Hipona se refiere a la dificultad para “alcanzar” el Amor como consecuencia de nuestra condición de criaturas; somos finitos y, más aún, somos pecadores. Una y otra vez tropezamos con la piedra de nuestro egoísmo, del desorden de nuestras pasiones que nos impiden alcanzar ese Amor. El corazón del hombre “necesitaba” de un Corazón que estuviera a su “nivel” y que por otro lado fuera omnipotente para sacarlo de su finitud y de su pecado. En Jesucristo Dios ha salido al encuentro del hombre y nos ha amado “con corazón humano”. En el encuentro del corazón del hombre con el Corazón de Jesús se ha realizado el misterio de la Redención: "Desde el horizonte infinito de su amor, de hecho, Dios ha querido entrar en los límites de la historia y de la condición humana, ha tomado un cuerpo y un corazón, para que podamos contemplar y encontrar el infinito en el finito, el Misterio invisible e inefable en el Corazón humano de Jesús, el Nazareno" (Benedicto XVI, Ángelus 1 de Junio de 2008).
3.- La revelación definitiva de ese Amor se nos ha dado en la Cruz. El amor que Dios nos tiene ha llegado al “limite” en la entrega de su vida. El Corazón abierto de Jesús en la Cruz como consecuencia de la lanzada del soldado es la mayor expresión de cuánto y cómo nos ama Dios. Dice el Papa en su mensaje: “Del Corazón de Jesús abierto en la cruz ha brotado la vida divina” (Mensaje JMJ). Así, en la Cruz, Jesús transforma nuestro “corazón de piedra” herido por el pecado, en un “corazón de carne”, como el suyo: nos da su amor y a su vez nos hace capaces de amar con su mismo amor.
4.- Del Corazón de Jesús, vivo y resucitado, brota la fuente en la que el hombre debe beber para saciar su sed infinita de amar y ser amado. Es, por tanto, en este encuentro personal «de corazón a Corazón» donde el hombre vive “arraigado y edificado en Cristo, firme en la fe” (Col. 2, 7). La santidad consiste en entrar de lleno en esta corriente de amor que brota del Corazón de Jesús. “El lema del Cardenal Newman: «de corazón a Corazón» nos da la perspectiva de su comprensión de la vida cristiana como una llamada a la santidad, experimentada como el deseo profundo del corazón humano de entrar en comunión íntima con el Corazón de Dios” (Benedicto XVI , Homilía en la Beatificación del Cardenal Newman).
II.- “He aquí este Corazón que tanto ha amado a los hombres”.
La Iglesia a lo largo de los siglos ha ido profundizando en el significado del culto al Sagrado Corazón de Jesús. Muchos hombres y mujeres han encontrado en la contemplación de esta imagen del traspasado un camino muy válido para identificarse plenamente con Cristo y alcanzar la meta de la santidad.
Entre estos santos tenemos que destacar a Santa Margarita María de Alacoque (1647-1690), religiosa de la Orden de la Visitación en Paray-le-Monial, a quien Jesús se le manifiesta en la Eucaristía, revelándole el misterio de su Corazón: "He aquí el Corazón que ha amado tanto a los hombres y que no recibe más que ingratitudes y afrentas”. A lo largo de su vida, Santa Margarita enseñó a amar al Corazón de Jesús, acompañándole en la Eucaristía por medio de la Hora Santa, a consagrarse a Él y a ofrecer pequeños actos de amor en reparación de los pecados. También difundió la práctica de los primeros viernes de mes: confesión y comunión en reparación de los pecados. Fue beatificada en 1864 por el Beato Pío IX y canonizada en 1920 por Benedicto XV. Su fiesta se celebra el 16 de octubre.
Junto a esta santa tenemos que destacar a San Claudio de la Colombiere S.J. (1641-1682). Fue el director espiritual de Sta Margarita Mª. Será el encargado de propagar el mensaje del amor del Corazón de Cristo por los lugares más lejanos. Gracias a él, la orden religiosa de los jesuitas acometió la tarea de la propagación de la devoción al Corazón de Jesús.
El eco de estas revelaciones en la vida de la Iglesia fue tan grande que el Beato Pío IX el año 1856 proclamó para toda la Iglesia la fiesta del Sagrado Corazón de Jesús y el año 1899 el Papa León XIII consagró al Género Humano al Sagrado Corazón. Centenares de congregaciones religiosas dedicadas a la educación de los jóvenes, la asistencia a los ancianos y enfermos, las misiones, nacieron en este tiempo inspiradas en la espiritualidad del Corazón de Jesús. A lo largo del siglo XX los Pontífices han invitado continuamente a acudir al Sagrado Corazón como “el principal indicador y símbolo del amor con el que el divino Redentor ama continuamente al eterno Padre y a todos los hombres” (Pío XII, Enc. “Haurietis Aquas”).
La contemplación del Corazón de Jesús hoy fecunda la Iglesia con nuevos caminos de santidad y se presenta para los hombres de nuestro tiempo, necesitados de la misericordia divina, como un anuncio de esperanza para que “sobre las ruinas acumuladas por el odio y la violencia, se establezca la civilización del amor, el reino del Corazón de Cristo” (Juan Pablo II, Mensaje al Prepósito General de la Compañía de Jesús, P. Peter Hans Kolvenbach, 5 de Octubre de 1986).
III.- Consagrarse al Corazón de Jesús para permanecer “Arraigados y edificados en Cristo y firmes en la fe”(Col. 2, 7)
La Consagración al Corazón de Jesús es un acto con el que los Jóvenes del Mundo presididos por el Santo Padre queremos dirigir nuestra mirada confiada a Jesucristo, para ayudarnos a vivir “arraigados y edificados en Cristo y firmes en la fe” (Col. 2, 7).
Se trata de revivir en nosotros la experiencia del discípulo amado que contemplando el Corazón abierto de Jesús en la Cruz, cree en su amor y se convierte en su testigo. “El que lo vio da testimonio” (Jn. 19, 35).
Es, por tanto, un acto de fe. Al consagrarnos al Corazón de Jesús el Santo Padre nos invita a confesar nuestra fe: “Creemos firmemente que Jesucristo se entregó en la Cruz para ofrecernos su amor; en su pasión soportó nuestro sufrimientos, cargó con nuestros pecados, nos consiguió el perdón y nos reconcilió con el Padre, abriéndonos el camino de la vida eterna” (Mensaje JMJ). Esta confesión la hacemos no sólo desde el conocimiento de las verdades que profesamos, sino como fruto de una relación personal con Cristo que se establece desde la confianza en el Amor de su Corazón. Además, esta confesión de fe, la realizamos unidos al Papa, a los obispos y pastores de la Iglesia, significando que nuestra “fe personal en Cristo, está vinculada a la fe de la Iglesia” (Mensaje JMJ). Es en el “corazón de la Iglesia” donde podemos experimentar el latido del Corazón de Cristo.
Es en segundo lugar un acto de esperanza. No sólo nos consagramos cada uno a su Corazón, sino que el Papa nos confía a “todos los jóvenes del mundo” al Sagrado Corazón de Jesús. En los jóvenes del presente se encuentra la esperanza del futuro de la Iglesia y de la humanidad. Con esta consagración, los jóvenes, expresamos con el Papa que “sin Cristo, muerto y resucitado, no hay salvación. Que sólo Él puede liberar el mundo del mal y hacer crecer el Reino de la Justicia, la paz y el Amor al que todos aspiramos” (Mensaje JMJ). Unidos en un “sólo Corazón”, pedimos con toda la Iglesia, “Ven Señor Jesús”, ayúdanos a los jóvenes del Tercer Milenio a ser artífices de la Civilización del Amor que se construye “cuando las personas y los pueblos acogen la presencia de Dios, le adoran en verdad y escuchan su voz” (Mensaje JMJ).
Por último la consagración es un acto de amor. Los jóvenes del tercer Milenio como el apóstol Tomás queremos “tocar a Jesús, metiendo la mano en las señales de su Pasión, las señales de su Amor” (Mensaje JMJ). Al consagrarnos “tocamos a Jesús”, renovando la gracia de nuestro bautismo con la que fuimos introducidos de lleno en ese Amor. Se afianza en nosotros el deseo de beber constantemente en las fuentes de donde brota la vida divina que son los Sacramentos, especialmente la Eucaristía y el Sacramento del Perdón. Y por último nos introducimos en su mirada misericordiosa para poder estar siempre cerca de los más pobres y enfermos, siendo para ellos manifestación palpable del Amor de Dios.
A imitación del discípulo amado nosotros también somos invitados a “acoger a María en nuestra casa”. La consagración al Corazón de Jesús la realizamos teniendo a la Virgen como especial intercesora y medianera. Ella que “acogió con fe la palabra de Dios” nos enseña a creer en el Amor, a confiarnos a Él y a ser sus testigos entre nuestros hermanos los hombres.
Foto: Segorbe - Castelló (de la web oficial)
martes, 2 de agosto de 2011
Ser competente socorro hoy y aquí (P. Joan Arbona, msscc)

La expresión del P. Fundador ser "competente socorro" últimamente me viene a la memória con frecuencia, y hoy al rezar el salmo 35 más se me ha iluminado.
Salmo 35 Bondad de Dios.
Señor, tu misericordia llega al cielo,
tu fidelidad hasta las nubes,
tu justicia hasta las altas cordilleras;
tus sentencias son como el océano inmenso.
Tú socorres a hombres y animales;
¡qué inapreciable es tu misericordia, oh Dios!;
los humanos se acogen a la sombra de tus alas;
se nutren de lo sabroso de tu casa,
les das a beber del torrente de tus delicias,
porque en ti está la fuente viva
y tu luz nos hace ver la luz.
Prolongas tu misericordia con los que te reconocen,
tu justicia con los rectos de corazón;
que no me pisotee el pie del soberbio,
que no me eche fuera la mano del malvado.
Han fracasado los malhechores;
derribados, no se pueden levantar.
¿Cómo es la MISERICORDIA de nuestro Dios?
El salmista, creyente del Antiguo Testamento, la define con imágenes de la creación y con actitudes que se complementan: "Misericordia, fidelidad, justicia; llega hasta el cielo, las nubes, altas cordilleras, como el océano inmenso". ¿Podemos imaginar una plenitud igual? Es total y global. Caminemos en cualquier dirección de los puntos cardinales, allí está presente Dios con todas estas cualidades que lo definen. Nos hace falta tener sintonizado nuestro más profundo ser para sentir y experimentar su presencia que no tiene fin...
Sumergidos en esta sintonía total es cuando el creyente convencido afirma: "Tú socorres a hombres y animales".
Sí, nuestro "competente socorro" es para los hombres y mujeres, reyes de la creación, pero también para la "obra de las manos de Dios". Todo ser viviente, ya sea mineral, animal o vegetal... y para este inmenso mundo, llamado tierra, que gira entorno al astro rey, el sol. El hermano sol de Francisco, que ilumina el día, le da calor, fecundación y crecimiento a todo lo creado...
Ser "competente socorro" HOY y AQUÍ. Nos exigirá dejarnos fecundar de "misericordia-justicia-fidelidad" y sembrar esta semilla "trinitaria" en el corazón y en la tierra que evangelicemos. Quizás como una pequeña "gotita" en medio del gran océano. Pero gotita como un poco de sal que da sabor: como un poco de azúcar que endulza la leche, café, maté, té.... Como consuelo a personas o familias marcadas por el dolor de la separación de un ser querido, por la enfermedad o por falta de trabajo, por incomprensiones... Intentando hacernos más discípulo y hermano de todos para compartir, iluminar y anunciar la Palabra de Dios en torno a la mesa familiar o "Iglesia doméstica". Dar esperanza a tanta gente que marcada por tantas imágenes negativas que nos llegan por el Señor TV que todos los días, por equivocación, nos presenta en nuestra propia casa todo lo negativo que ha pasado en nuestro mundo donde el egoísmo, el odio, la violencia no han sido vencidas.
Para ser "competente socorro" HOY pienso que hay que tener muy presente el Ecumenismo, la Ecología, la Inculturación, los emigrantes, la justicia a la mujer desvalorada por el machismo... Parejas rotas y nuevas parejas, niños y jóvenes sin estabilidad familiar, sin el gran regalo del amor-fidelidad, abuelitos arrinconados que estorban, madres solteras... Una Comunidad religiosa-eclesial de puertas abiertas, acogedora, más madre generosa que ley fría. Un misionero con pastoral compartida con laicos y que, en nombre de Jesús, visita a todas las familias, pero especialmente las más necesitadas de sentir y experimentar el amor misericordioso del Dios Abbá.
Que el P. Fundador y los Mártires del Coll nos ayuden a hacerlo realidad. Amén. Aleluya.
P. Joan Arbona (Barrio 22 de Enero)
Foto de J. Ariel Peralta (Santiago, RD)
viernes, 22 de julio de 2011
MENSAJE CAPITULAR AL TERMINAR EL XVIII CAPÍTULO GENERAL
A nuestros hermanos Misioneros de los SS. Corazones:
religiosos, laicos y laicas.
A los distintos grupos y colaboradores de Concordia.
A nuestros familiares, amigos y bienhechores.
Y a todos los que trabajan con nosotros en la misión.
Con la Eucaristía en honor a nuestros Mártires del Coll finaliza el XVIII Capítulo General de nuestra Congregación.
Hemos vivido jornadas de encuentro, oración y trabajo, llenas de ilusión y esperanza, mezcladas de abrazos y recuerdos.
Hemos experimentado que como la hiedra, separados somos débiles, pero unidos nos hemos hecho fuertes.
El Espíritu del Resucitado ha animado nuestro trabajo. Hemos sentido el cariño y la oración de muchas personas, manifestados en los múltiples mensajes recibidos.
Creemos que los Sagrados Corazones son en nuestra espiritualidad un icono de la Iglesia que, como Pueblo de Dios, camina en la historia y es invitada a formar una comunidad centrada en el misterio Pascual.
Iglesia, espacio de acogida y de servicio; fraterna, sororal y comunitaria; solidaria y cordial; pobre y amiga de los pobres.
Nuestra Congregación avanza en el convencimiento de que el Padre Joaquim nos soñó como un árbol con dos ramas: religiosa y laical; contemplativos y servidores del Traspasado en la transformación del mundo. Constructores de la civilización del amor. Familia que quiere educar desde el corazón en sus colegios y desde una pedagogía de la fe y de la solidaridad.
Abrimos nuestras “tiendas” (Is 54,2) a todas las personas sensibles ante los traspasados y a los jóvenes que desean ser educados y vivir en la cultura del corazón.
La Fundación Concordia es un instrumento privilegiado que los Misioneros de los Sagrados Corazones hemos puesto en marcha para la realización de la misión. Con ella expresamos de un modo visible la práctica de la misericordia y la compasión con todos y todas y sobre todo con los traspasados, víctimas y empobrecidos, compartiendo alegrías, penas, luchas, angustias, bienes y vida.
Queremos ser competente socorro donde la vida reclama; donde la creación entera gime; donde la imagen de Dios en el ser humano es pisoteada.
Al final de este camino nuestras alforjas están llenas de ilusión y esperanza que compartiremos con nuestras comunidades, delegaciones, grupos de LMSSCC, voluntarios/as de Concordia, claustros de nuestros colegios, amigos/as, familia-res, bienhechores, etc.
Contamos para el futuro con un nuevo equipo de Gobierno; con la entrega y la fidelidad de tantos misioneros del pasado, del presente y de generaciones futuras.
El contenido del Capítulo en manos de todos, se convertirá, sin duda, en fuerza creativa y animadora de este “pequeño rebaño” a quien hoy se le dice: “No temáis, yo estoy con vosotros”.
Santuari de Lluc, 22.8.2011






