lunes, 22 de julio de 2013

Necesitamos recordar a nuestros santos (Mn Gabriel Amengual)

(Fragmento de la homilía de la Fiesta Litúrgica de los Mártires del Coll en la Catedral de Palma, 21. 7. 13)
...
Esta bella historia (de Marta y María) de acogida y de servicio a Jesús en los pobres es una constante en la historia de la Iglesia, gracias a tantos seguidores fieles de Jesús. Al convocar el Año de la Fe el Papa Benedicto XVI nos recordaba no sólo la vida de fe de María y de los Apóstoles sino también la de tantos hombres y mujeres que a lo largo de la historia han dado testimonio de su fe de los modos más diversos. Para recordar a los hijos predilectos de la Iglesia de Mallorca, ilustres por su testimonio de fe, hemos querido reunir sus nombres en un Memorial de los Santos y Beatos. Ahí figuran como frutos preciosos del árbol de la vida.
Hoy celebramos la fiesta de los beatos mártires del Coll de Barcelona: Simón Reynés, Miguel Pons, Francisco Mayol y Pablo Noguera, Misioneros de los Sagrados Corazones y las Hermanas Franciscanas Hijas de la Misericordia Catalina Caldés y Micaela Rullán. Servían a una de las parroquias más pobres de Barcelona, en un barrio de los alrededores de la ciudad; las religiosas se dedicaban a la educación de los niños y al cuidado de los enfermos. Queremos agradecer que el Vicario General de los Misioneros haya venido a concelebrar esta eucaristía con nosotros, así como que un nutrido grupo de Franciscanas se haya sumado a esta celebración.
¿Por qué es importante recordarlos? Porque con su vida el Señor nos brinda un ejemplo. Ciertamente seguimos a Jesús, el único Maestro y Señor. Pero hay muchas maneras de seguirlo, porque cada uno tiene su temperamento y carácter. A lo largo de la historia nos encontramos con una gran riqueza de maneras de vivir el evangelio, según las diferentes épocas y culturas. Los santos nos ofrecen cada uno un itinerario concreto y humano. Ellos nos explican el evangelio, a veces con instrucciones, pero siempre con su vida. Ellos son los que mantienen la santidad en la Iglesia, son los grandes teólogos, porque han comprendido y vivido el evangelio. Tienen la autoridad del testimonio, la autoridad de haber ido tras las huellas del Crucificado Resucitado, entregándole su vida por amor y en servicio a los demás.
Necesitamos modelos, porque los ejemplos atraen, porque nuestra identidad se forja no tanto con ideas sino identificándonos con alguien que vive el ideal evangélico, viendo prácticamente como se vive.
Necesitamos recordarlos para que conozcamos la familia a la que pertenecemos, para ver en la práctica nuestro estilo de vida, para tomar conciencia de la tradición que nos mantiene y de la que somos continuadores. Conocer nuestra estirpe nos da raíces. Con ellos nos sentimos acompañados, orientados y alentados en nuestro seguimiento de Jesús. Con ellos nos sentimos arropados y sostenidos. Porque son una ayuda, un espaldarazo a seguir; en ellos vemos que es posible vivir el ideal evangélico.
Y son unos intercesores, con los que nos podemos sentir unidos. Con ellos vivimos la “comunión de los santos”. La intercesión es compartir lo más importante en nuestra gran comunidad de vida que formamos todos los cristianos, tanto los presentes esparcidos por todo el orbe de la tierra, como con los del pasado. Es muy bello sentirse acompañado en lo más íntimo e importante de nuestra vida, nuestra fe. Interceder es orar para que se cumpla la voluntad de salvación que Dios tiene para la humanidad y para cada uno de nosotros. Los podemos invocar para que nos acompañen en nuestro camino, nos den su aliento.
Después de la misa iremos a rezar ante el Memorial, en un acto de recuerdo y de veneración. A ello os invitamos a todos, especialmente en los días dedicados al recuerdo de alguno de ellos.


domingo, 21 de julio de 2013

Fiesta Litúrgica de nuestros mártires del Coll (Barcelona)

Hoy he ido a concelebrar la eucaristía en la Catedral, a representar la Congregación en una misa que homenajeaba a nuestros mártires. Me acompañó el P. Toni Vallcaneras y un nutrido grupo de Franciscanas Hijas de la Misericordia. Presidió la celebración el buen amigo D. Gabriel Amengual, asistido por otros tres canónigos. En la homilía habló de la virtud de la hospitalidad: Donde algunos, sin saber, acogemos ángeles, acogemos al mismo Cristo. Los mártires, como María de Betania, se han hecho discípulos de Jesús, sentado a sus pies, derramado su vida por él, mucho más valiosa que el perfume de nardo. Los mártires reivindican nuestra llamada a la santidad en la Iglesia de todos los tiempos, la donación gratuita hasta el exceso. Al final, hemos ido a prender una luz en el árbol-memorial de los santos y beatos de Mallorca. Yo pensaba en la señora Prudencia Canyelles: No se mencionó su nombre porque no era mallorquina, pero nadie como ella nos enseña hoy lo que significa la hospitalidad cristiana. Fue mártir por acoger a unos hermanos perseguidos injustamente. De manera especial, les he suplicado que nos ayuden a dar testimonio en nuestro mundo y a preparar el nuevo Capítulo General con rigor y esperanza.

Fragmento de la Carta a todos los congregantes, religiosos, laicos y laicas, con motivo de la Fiesta Litúrgica de los Mártires del Coll (21 Julio 2013)

Queridos hermanos y hermanas:
El 23 de Julio recurre un nuevo aniversario del martirio del P. Francesc Solivellas y compañeros mártires, Fiesta que la Liturgia anticipa al próximo domingo 21 y que espero celebraremos con mucho gozo. Permítanme que, en esta carta de ánimo, recoja algunos de los conceptos que debatimos en el proceso de beatificación y que, si los  actualizamos, nos ayudarán en las particulares circunstancias que vivimos.

Mártires por Cristo
nNuestros hermanos y hermanas fueron asesinados simplemente por ser religiosos o por dar refugio a religiosos. En el sentido tradicional son “mártires por Cristo”, pues vivieron y murieron identificados con Cristo, dando prueba del amor más grande (cf.  Jn 15,13).
nMurieron por el “odium fidei”, o, como matizan algunos, por el “odium ecclesiae”: fanatismo de las turbas anarquistas, deseosas de exterminar una Iglesia que veían contraria a los intereses del pueblo.

Mártires del Coll
Personalmente no merecían esta muerte, pues cuando los llamamos mártires del Coll, nos referimos a un grupo humilde al estilo de las personas sencillas que describen las bienaventuranzas: mansos y de corazón pacífico, sin protagonismo político, al servicio de los pobres y enfermos de un barrio marginado de Barcelona.
nEn este sentido fueron mártires por la justicia: Como Jesús, quisieron cumplir la voluntad de Dios y fueron justos que murieron por los injustos (cf. Rm 5,6-10).
Entendemos que nuestra sociedad secularizada, dividida a la hora de reivindicar la memoria histórica de los mártires de la República, no aprecie tanto el testimonio de testigos que murieron de parte de la Iglesia, “como ovejas llevadas al matadero”.
nLos que tenemos fe apreciamos su testimonio como un rico patrimonio que nos llama a la conversión y coherencia evangélica. En todas partes, pero especialmente en España, su muerte por la justicia nos insta a ser agentes de reconciliación en un mundo todavía dividido y con sed de venganza.
nPueden ser también una profecía para nuestra Iglesia, a la que le cuesta vivir en la intemperie de los primeros siglos, cuando era pobre y libre, una minoría con capacidad de fermentar la masa.
nUna profecía sobre nuestra Congregación, pues, como escribía el P. J. Amengual Batle: “En la unión de una laica, de religiosos y religiosas, y de presbíteros, en un mismo escenario de la vida en Cristo, debemos ver una profecía sobre nuestra Congregación, que está llamada a consumar la gran aspiración de que, movidos por los Corazones de Jesús y de María, lleguemos a crear una comunidad que dé más credibilidad a la unidad e igualdad que provienen de la reconciliación con una misma sangre, con un mismo bautismo, de la unión en una misma eucaristía y de ser movidos por una misma agua que es el Espíritu que brota del lado abierto del Cristo” (Carta 6/11/2009).

Ampliación del concepto de martirio: Muerte por “odium iustitiae”, “odium misericordiae”, “odium ratiale” (odio a la justicia y a la misericordia, odio racial)

La beatificación de nuestros hermanos y hermanas mártires nos hace ver la necesidad de ampliar el concepto de martirio, de que hablan K. Rahner y muchos teólogos, en el contexto de las luchas activas por la verdad, la justicia y la paz en nuestro mundo actual.

Reafirmamos nuestra vocación de contemplar al Primer Mártir Traspasado en la cruz, junto a María, Reina de los mártires. Creemos que “el pueblo traspasado es el signo mayor ante el que estamos llamados a definirnos. Porque la mayoría de la humanidad sufre la crucifixión de la miseria y la exclusión a causa de un ordenamiento social promovido y sostenido por una minoría que ejerce su dominio de manera pecaminosa” (XVI Capítulo General, 1999). A servir este pueblo traspasado en tres continentes queremos consagrar nuestras vidas.

Por esto hacemos memoria también de tantos hermanos mayores que nos han precedido en la misma vocación, y pronunciamos con respeto el nombre de otros hermanos ilustres que iluminan nuestro camino.
·        En Europa, el papa Francisco nos invita a escuchar y a responder las acuciantes preguntas de Dios: "¿Adán, dónde estás?” (hombre/mujer, ¿cómo te sitúas ante la crisis?)", "¿dónde está tu hermano?" (¿de quién te haces prójimo, quiénes son tus amigos, a quiénes diriges tu pastoral?),  "¿quién de nosotros ha llorado por estas personas de la patera y por hechos como éste?" (¿qué haces para no caer en la “anestesia del corazón” y salir de la pompa de jabón del bienestar egoísta?) (Misa en Lampedusa, 08/07/2013).
·        En Argentina, donde celebramos el 25 aniversario del traspaso del P. Paco Fernández Salinas (+1988) que ofreció su vida por los mapuches de la Patagonia y reafirma nuestro compromiso de servir a los últimos de la tierra.
  • En el Caribe, donde los PP. Juan Horrach García (+1955) y Vicente Yábar Andueza (+1977) fueron los primeros en enterrarse en el surco de la misión. Desde entonces han aumentado las cruces en el Memorial que la Delegación custodia en la Islita. Donde se hacen verdad las palabras de monseñor Oscar Romero: “no es difícil servir a un pueblo como éste”.
  • En el crucificado continente africano, donde los primeros congregantes no dejaron de defender a su rebaño y acompañar a los refugiados en las horas más amargas. Honramos el testimonio de tantos congregantes que perdieron a sus familiares y fieles, sin dejarse envenenar por el rencor, ni renunciar a ser ministros de reconciliación. La vida ofrecida de los que ya murieron (Gérard Karuranga +1994, Jean Baptiste Nyandekwe +2010, Guillem Bauzà Bauzà +2011…) y nuestros seminarios, donde conviven jóvenes de diferentes etnias y culturas, son el mejor monumento levantado a su memoria.
... Que la preparación de un nuevo Capítulo General sea nuestra manera concreta de dar testimonio en nuestro mundo. Aprendamos de la fortaleza de los mártires, del tesón y la creatividad del P. Pere Riera, de tantos que nos precedieron a la Casa del Padre. Como se repite a menudo, no dejemos que nos roben la esperanza.


sábado, 8 de junio de 2013

Relato pascual de las exequias del P. Pere Riera (Vicenç Miró, msscc)


Querido Daniel:

Las exequias empezaron poco antes de las seis. Jaume hizo una introducción. Ricard Terrades, el director de la escolanía, cantó el salmo 23. Leímos una epístola y compartimos las oraciones. Después del padrenuestro, fuimos llevando a Pere en procesión al cementerio. El féretro lo portábamos familiares y congregantes, y algunos amigos, turnándonos, porque ya sabes que se hace cuesta arriba; además, muchos lo querían llevar. Cantábamos a cada paso “Dolç cor de Jesús, siau mon amor, dolç cor de María, siau ma salvació”. En la explanada del mirador, junto al pozo de los ermitaños, dejamos el féretro en ese altar gigante que es la roca de esa explanada. Leímos la carta de la Delegación del Plata, y le impusimos el poncho que le habíais regalado, mientras cantábamos, Mario Quintrilef guitarra en mano, la zamba de la esperanza.

Luego subimos hasta el cementerio, ya sólo los familiares y congregantes. Pudimos abrir de nuevo el féretro para darle el último adiós. Luego tuvimos que esperar un poco: había tantos coches en la entrada, que los de la funeraria no podían llegar. Lo pusimos en el nicho de arriba a la derecha. Cuando lo subíamos, cayó la llave del ataúd, y yo la recogí, no sé si por instinto de posesión, de guardar el cuerpo de Pere…



La gente se fue yendo. Yo me sentía feliz de que, al final, Pere pudiera estar en Sant Honorat (aunque no era él, sólo su cadáver, pero yo todavía no lo entendía).

A la noche me vinieron pensamientos. ¿Viste que estuvimos tan pendientes de su cuerpo todo este tiempo? (dándole de comer, acariciándolo, limpiándole, velándolo mientras el se esforzaba en seguir respirando durante los últimos días…). Me vino la idea de pensar: “pobre, lo hemos dejado allá solo, con tanto frío”… y es que hasta este momento no lo habíamos dejado solo ni de día ni de noche…

Esta mañana, en la oración en silencio, me vino a la memoria el relato de la resurrección en Juan:
“ Pedro y el otro discípulo salieron y fueron al sepulcro. Los dos iban corriendo juntos, pero el otro corrió más que Pedro y llegó primero al sepulcro. Se agachó a mirar y vio allí las vendas, pero no entró. Detrás de él llegó Simón Pedro, que entró en el sepulcro. Él también vio allí las vendas, y vio además que la tela que había servido para envolver la cabeza de Jesús no estaba junto a las vendas, sino enrollada y puesta aparte. Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro, y vio lo que había pasado y creyó”. (Jn 20,3-8).


Y es que el sepulcro de Pere también estaba vacío. Él no estaba. Dentro sólo estaba la sábana que lo había envuelto su humanidad durante su vida terrena. Bonita reliquia, tejida desde las entrañas de su madre, que había vivido y amado, que se había desgastado y se había dejado acariciar… Pero Él no está. El está unido al cuerpo del resucitado de Jesús. ¿Sabes? Es como ese Jesús resucitado, que está en el frontón del portal de la Gloria de la catedral de La Plata: su cuerpo está formado por la multitud de fieles que han muerto en el Señor.


Pere ya no es sólo nuestro, es de todos. Por eso, cuando contemplo el paisaje desde Sant Honorat, este monte tan querido, la llanura que se extiende a nuestros pies… cuando contemplo el mar, la isla de Cabrera, el cielo azul que nos envuelve… Ahí está Pere, formando parte de esta humanidad resucitada de Jesús que abarca el universo entero. Por eso es que también está presente, entre vosotros, en esas calles de barro que tantas veces pisó, junto a las familias del barrio y junto a sus pobres, por los que dio la vida.


Y es por eso, que esta mañana volví al sepulcro, a contemplar esta reliquia, y a dejarme inundar por esta presencia, junto al Resucitado, que es como la luz de estos días de primavera: lo

ilumina todo y, sin que la veamos, hace que veamos hermosas y bellas todas las cosas. Y me desprendí de esta llave que había robado: se la puse bajo los pies de la imagen de la Virgen de Lluc, la que hemos dejado en el cementerio, para que sea ella que guarde esta reliquia (pues ya no es nuestra) hasta la Pascua definitiva. 

Querido Daniel: seguro que me he dejado muchos detalles, muchas vivencias por contar, muchos rostros por describir. Seguramente amigos comunes, cuando hablen contigo, o cuando te escriban, te podrán contar más cosas, más detalles, más anécdotas…

Recibe un fuerte abrazo de hermano y amigo. Unidos en la oración. 
Vicenç (Sant Honorat 4 junio 2013)


martes, 4 de junio de 2013

En memòria del P. Pere Riera Cànaves, Visitador General dels MSSCC (La Real, 04.06.2013)


Podríem dir que les persones tenim una geografia i una història, un calendari i uns símbols, una iconografia i una música que conformen la nostra identitat.

La geografia del P. Pere va començar al seu poble d’Ariany, al Pla de Mallorca; continuà a les muntanyes de Lluc, a l’escolania de blauets; jo el vaig tenir al teologat de Barcelona, d’on sortia cada dissabte fins a Esplugues, per acompanyar els pobres a la Fundació Engrunes; als seus anys de Roma, segurament es perdia per carrerons desconeguts; jo vaig recollir de les seves mans el projecte de Sant Honorat, a Randa; vaig tenir oportunitat de visitar la seva comunitat inserta al “Barrio 22 de Enero” (a les afores del gran Bons Aires); de vegades m’arribava qualque senyal de fum de les seves visites a Centreamèrica o de les seves missions a la Patagònia argentina...

A la muntanya de Randa hi somnià de valent... La seva capital fou “la ciutat dels pobres”, sense serveis mínims, on els peus s’enfanguen entre els immigrants “sin suelo ni techo”. Jo asseguraria que, des de jove, la seva muntanya  preferida fou el Calvari, on pengen els pobres, els indígenes, les dones que sofreixen violència, els pigmeus africans...

El seu calendari ha quedat obert per sempre al mes de Juny: “.Pel juny, molt sol i molta son” . Morí al mes dedicat als Sagrats Cors; el diumenge del Cos i de la Sang de Crist oferts per la salvació del món; a l’hora de nona, les 3 del capvespre, la mateixa hora en què espirava el Traspassat. Hi deu haver qualque caràcter expiatori en aquesta mort del P. Pere, un home jove en el qual havíem dipositat moltes esperances, quan encara no feia 2 anys que l’havíem votat perquè guiàs la nostra Congregació cap a una època nova. La seva malaltia i mort actualitzen la profunda kenosi de l’himne de sant Pau als Filipencs 2,5-11: l’abaixament i l’anorreament, voluntaris o acceptats, com a camí cristià.

Els amics més propers coneixien bé la música del P. Pere i al Facebook li han dedicat “Paraules per  Riera”, una pàgina plena de música, de poesia i de sentiment. Per començar, qualsevol de Taizé. També cançons apreses a l'escolania de Lluc o congregacionals. Després música folclòrica argentina i  llatinoamericana en general. En català, algunes de Lluís Llach...

Pere tenia les seves icones. No era l’estudiant més dotat per l’estudi, però prest es va fer un pensament propi i l’expressà d’una manera entenedora, amb  teologia feta art:

Vull parlar, primerament, de la seva col·lecció de mussols, dels quals en tenia més d’un centenar: “Un bon detectiu (i un bon educador, afegiria) ha de participar de les virtuts que representa el mussol”, la reflexió i la capacitat d’anàlisi (Laura Espot). Una amiga diu: “El Búho es un ave solitaria, con una buena visión de 360 grados (puede tener una mirada completa de las cosas sobre las que reflexiona),  más en la oscuridad, que contempla desde lo alto (busca contemplar la Verdad)”. El mussol pel P. Pere probablement era símbol de la persona contemplativa, que volia esser.

Icones de la seva inculturació argentina foren la “bombilla del mate”, que tant li agradava, petits escuts dels SSCC fets a mà i el “poncho color azul”, que la Delegació del Plata demanà que es dipositàs sobre el seu fèretre.

Pere estimava molt un Crist “gaucho” ressuscitat que feu pintar sobre els 4 punts cardinals de la fi del món per una capelleta de Lugano, Bs. Aires.

Però l’obra que engendrà amb més cura fou la icona de la Delegació del Plata, imaginada per Pere amb un missatge eclesial, teològic i pastoral: L’Església, Poble de Déu en camí. La Comunitat, imatge visible de la Trinitat.  Les comunitats representades per 12 membres (6 dones i 6 homes, de diverses edats i condició), que caminen entorn de Jesús i de Maria, abraçats amb la gent, vestits d’argentí, amb un amor inclusiu i diví representat en els Sagrats Cors.

La Comunitat viva, unida a l’Eucaristia, anunciadora de la Paraula, impulsada per l’Esperit/la santa Ruah. Acompanyada pel P. Fundador, pels Bisbes profètics i sacerdots consagrats, màrtirs de la justicia, laics i laiques missioners i solidaris, defensors de la vida, amics dels pobres. “Aquellos que supieron poner su Oído en el Evangelio y en el Pueblo... Hay que seguir andando nomás”.

“Queremos ser una "Iglesia Servidora", que es voz de los sin voz y comparte la lucha de los pobres.             Una "Iglesia Fraterna, Sororal y Comunitaria", entre los paisanos de la Patagonia, los desocupados de la Capital, los sin techo del Gran Buenos Aires, o donde el Espíritu nos lleve. Una "Iglesia Solidaria y Cordial", al lado de los que sufren, de los excluidos, de los menos amados, de los traspasados de la historia. Una "Iglesia Profética", que anuncia la Buena Nueva de Jesús. Que llama al cambio de corazón y de actitudes. Una "Iglesia donde la Vida reclama", que quiere crecer, soñar y vivir el proyecto de Jesús: Anunciar la Buena Noticia a los pobres, promover condiciones de vida más digna para todos, todas y todo.

Que  los SS. CC. nos concedan el don de una identidad conocida, agradecida, vivida y compartida. Si Ellos están en el origen de nuestra Congregación, irán acompañando su desarrollo, para ser Competente Socorro en nuestras comunidades” (Encuentro de la Delegación del Plata Buenos Aires, del 13 al 17 de Junio 2011).

Podríem dir més coses del P. Pere i del projecte de Congregació que va impulsar, però ara no em puc allargar. Els MSSCC ho estudiarem en l’avaluació i projecció del nou Capítol General. A tots els qui vos sentiu engrescats pel projecte de renovació del P. Pere Riera, vos convidam a sumar-vos a la nostra tasca. De nosaltres dependrà que no es morin sinó que prenguin volada les curolles del P. Pere Riera.

domingo, 2 de junio de 2013

ANUNCIANDO LA MUERTE DEL SUPERIOR GENERAL.


Hoy domingo 2 de junio, mes dedicado a los Sagrados Corazones, el P. Pere Riera Cànaves, msscc ha entregado su alma al  Padre. A las 3 de la tarde, la misma hora en que Cristo murió.
Desde ayer velábamos su lenta agonía en Son Espases. Una enfermera comentó: ¡Qué bien acompañado está! En la pequeña habitación del hospital nos hemos apiñado con un mismo sentir y lágrimas, sus hermanos: Joan y Aina, María y Joan, Josep y María Àngels; sus hermanos congregantes: Josep Amengual, Jaume Reynés y Vicenç Miró; sus fieles amigos: Lina Coll, Toni Moreno y María Antonia, su esposa.
El P. Vicenç no se ha apartado de su cabecera, con una mano puesta en la frente y otra en el pecho que se dilataba con los espasmos. Sus hermanos lo tenían agarrado de los brazos. El P. Gabriel Seguí le había hecho, hacía poco, la recomendación del alma, y anteayer se tuvo un momento de oración por él ¡Cómo se ha resistido a morirse! Ya llevaba 12 ampollas “que tumbarían a un caballo”, pero su cuerpo joven se aferraba a la vida. Hoy nos hemos congregado de nuevo el mismo grupito, con P. Miquel Darder, la madrina de bautismo, Antonia Mestre, una enferma amiga de la infancia. Finalmente, las apneas se hicieron más largas, y su hálito se apagó como un suspiro. El Vicario General ha comenzado un responso y una salve a la Virgen de Lluc.
Les anunciamos que mañana lunes día 3, en la Ermita de Sant Honorat, que tanto amó el P. Pere, velaremos su cuerpo y celebraremos las exequias a las 6 de la tarde. Luego  se le dará sepultura en el mausoleo de la Ermita, donde reposan el Hno. Jesuita Gregorio Trigueros, los cofundadores P. Gabriel Miralles y P. Francesc Solivellas, el P. Gaspar Munar y otros congregantes que esperan la resurrección en el monte de Randa.
El funeral se celebrará el martes a las 8 de la noche en el Monestir de Sant Bernat de La Real. Otras misas se le dedicarán en  Ariany, su pueblo natal, y en el Santuari de Lluc.
Pedimos a todos los congregantes y amigos que ofrezcan misas y oraciones por el eterno descanso del que fue por un período demasiado breve de dos años nuestro Superior General.


jueves, 23 de mayo de 2013

Preparando la próxima Fiesta de los Sagrados Corazones



Queridos hermanos congregantes, Laicas y Laicos MSSCC, colaboradores de los Centros Educativos  Joaquim Rosselló, de la Fundación Concordia y de muchas otras obras :

Ya grana otra vez el mes de Junio, consagrado al Corazón de Jesús, y este año me toca a mí -que suplo al P. Pere Riera, en su lecho de enfermo-, recordarles que “Dios es amor” y que se nos ha revelado en los Corazones de Jesús y de María. Recordarles nuestro Principio Dinámico: “Él nos amó primero” (1Jn 4,10). Un nuevo ”Especial Propósito”:

“Los Sagrados Corazones serán en adelante todo nuestro imán, el punto céntrico do converjan todos los afectos de nuestra alma; nuestro lugar de refugio durante la vida, nuestro solaz en la hora de la muerte, nuestra recompensa y corona en la patria del cielo” (PE, día 6º).

1.      El tesoro encontrado
Me  viene a la mente la interpretación del P. Joaquim de la parábola de Mt 13,44:  
 “Simile est”, la devoción al Sagrado Corazón de Jesús se parece a un tesoro escondido en el campo de la Iglesia, “thesauro abscondito in agro”. Una vez conocido, no puedes dejar de practicar esta devoción” (Tríduo al Corazón de Jesús, 1895).

Por esta perla lo “vendió todo” (una vida de más de 30 años de ministerio reconocido en la diócesis). Lo “encontró” en el desierto de Randa, la montaña mística donde el gran Ramon Llull y una larga fila de seguidores buscaron al Amado entre matorrales (“entre la vinya i el fonollar”). Allá lo “gozó” releyendo las Sagradas Escrituras y a san Juan de la Cruz, en oración reposada ante el sagrario y oteando el horizonte desde los amplios balcones de los miradores. Lo “excavó” hasta lo insospechado, con el discernimiento del obispo y de otros compañeros vocados a la contemplación.

“¡En los SS. Corazones está el tesoro de toda riqueza! En ellos el oro, la plata y las piedras preciosas de todas las virtudes; en ellos la paz, el gozo en el Espíritu Santo que constituyen el verdadero reinado de Cristo Dios en nuestras almas” (Piadosos Ejercicios, día 19).

El P. Joaquim esculpió su nombre en el mismo título de la Congregación que fundó porque “ése y no otro” recogía la Providencia amorosa que lo guió en el pasado y señalaría con entusiasmo el proyecto misionero del futuro (cfr Reglas, Introducción histórica, p.18).  De esta savia nos alimentamos, como las dos ramas del mismo árbol, los congregantes religiosos y las laicas y laicos que nos identificamos y colaboramos con su espiritualidad y misión.

2.      Continuar la tarea del P. Pere Riera
A vivir esta Buena Noticia nos convocaba el P. Pere, por encargo recibido del último Capítulo General. ¿Cómo anunciaremos la Buena Noticia de que Dios nos ama, especialmente a los pobres y a los jóvenes?  Sus consignas eran: “Escuchar con el corazón el grito de cada uno”. “Volver al sueño originario”. “Una pastoral del encuentro”. Quería dar participación a la generación más joven y formar a los formadores.
Las Hermanas Calvarianas nos describen así el estilo del P. Pere: “Lo recordamos alegre, espontáneo, tierno, profundo y cercano. Un hombre que siempre estaba en diálogo con el hoy de la historia, actualizado, audaz para acompañar situaciones difíciles como a los varones violentos en busca de su recuperación. El proceso personal que él hizo de nuevas masculinidades lo contagiaba a otros y era una mediación muy apropiada y oportuna para el empoderamiento de las mujeres. Este modo que él tenía favoreció mucho su relación con las nuevas generaciones de la vida religiosa y fue un aporte muy valioso para los religiosos jóvenes (REJO). Quienes participaron de dichos encuentros están sumamente agradecidos por este acompañamiento. Su cercanía de hermano y su capacidad de escucha, hizo posible y fortaleció  la inter-congregacionalidad”.

Nos alegra reconocer que algunas de las últimas iniciativas llevadas a cabo son fruto de su espíritu: Las Jornadas para formadores en Rwanda, en Guatemala y en Mallorca. Las Misiones Populares compartidas en la Delegación del Plata, en Valcheta (Patagonia) y en el barrio 22 de Enero.- La Misión que comparten estos días en Dominicana religiosos y laicos, jóvenes y adultos, bajo el lema “Creemos en los Corazones de Jesús y de María”.- La campaña de las Jornadas de Vida y Fe en nuestros colegios de España, con la colaboración de los responsables de la Pastoral Juvenil y de la Pastoral  de CEJR, implicando a los alumnos mayores de ESO, etc.

El P. Pere dio “testimonio de la verdad”, como Juan el precursor, y nosotros pudimos “disfrutar un rato de su luz” (Jn 5,35). Ahora nos toca a nosotros continuar la tarea del P. Pere, si es que creemos en el Proyecto del último Capítulo  General. Llevémoslo adelante.

3.      Declaración de las Virtudes Heroicas del Fundador
La celebración de nuestros Titulares coincide este año con el reconocimiento que acaba de hacer la Iglesia de la figura de nuestro Fundador (3.5.2013). La Causa de Beatificación empezada hace 79 años (1934) ha recibido el sello de garantía dela Iglesia.

Pedimos a todas las Delegaciones que aprovechen la próxima Fiesta de los SS. Corazones para dar gracias a Dios que nos ha bendecido con el tesoro del Amor de Dios, encontrado en el campo de la Congregación y en la Iglesia. Presentemos a los hermanos sacerdotes y al pueblo fiel el camino espiritual de nuestro Fundador. Démoslo a conocer. Supliquémosle que interceda por nosotros ante Jesucristo, pues vivió todas las virtudes en un grado heroico.

Para ello me parecen muy sugerentes las reflexiones que escribe el P. Josep Amengual en el Boletín de la Causa de Beatificación:
“El Papa ha reconocido la constancia, a lo largo de una larga vida, en la contemplación, en la predicación, en el servicio a los pobres, en la fidelidad a los pastores de la Iglesia. La Iglesia ha reconocido como el mensaje de contemplación de Dios, que es amor, y de la misión cordial, sin condenar a nadie, es válido. La escuela en el interior de los Corazones de Jesús y de María, es para nuestro mundo.
El decreto romano ha reconocido actos heroicos, de obediencia, de servicio a los apestados, de ser fiel a la vocación, a pesar de tantos obstáculos. Pero lo importante son la fortaleza y perseverancia, hasta el final. La fidelidad sin fisuras a Dios, a la Iglesia, a su comunidad misionera, a los pobres”.

Se ha reconocido a un hijo eminente de la diócesis de Mallorca: “Oráculo del clero de su tiempo” (Mn. Gabriel Fiol Vallés). Confirma el carisma de una Congregación que desea ser “Competente socorro” para las necesidades de la Iglesia. Un camino de santidad para todo el pueblo cristiano, pues la primera Bienaventuranza y Felicidad consiste en sentirse amados por el Padre y adentrados en el Corazón del Traspasado, Como experimentó en su corazón María de Nazaret, la que dijo: “En adelante me felicitarán todas las generaciones” (Lc 1, 48).

Me parece oportuno concluir esta carta con la despedida que ponía el P. Joaquim al Estudiante Bernat Beltrán:
Macte animo, esfuérzate y ten confianza en los Sagrados. Corazones que, pasada la borrasca, que quizá te espera, pondráse luego la mar tranquila y navegarás viento en popa” (21/08/1905).

Foto: Vitral de la capilla del Santísimo de la iglesia SSCC de Palma

sábado, 13 de abril de 2013

Pescar a la barca de Pere (diumenge III de Pasqua Jn 21)


1. Nosaltres som els deixebles de la barca

El capítol 21 s’afegí a l’evangeli de Jn, quan aquest ja s´havia conclòs, per respondre una pregunta ben moderna: Com s’apareix Crist al temps d´avui? Cita 7 deixebles de la primera hora, però inclou a tots els de qualsevol temps, també a nosaltres del 2010. “Pescar a la barca de Pere” es refereix a les tasques de la vida quotidiana, allò que sant Marc anomena “tornar a Galilea”, com es revela Crist ressuscitat a les penes i esperances de la nostra família, del nostre lloc de feina, del nostre poble. “Pescar a la barca de Pere” es refereix, sobretot, a la vida de l´Església amb la tasca encomenada de “pescar homes i dones” per l’evangelització.

Nosaltres també ens passam tota la nit feinejant amb suor, sense resultats. No pescam res a la família (rutina, dificultats de bon enteniment, separació, divorci, fracàs en l´educació i en el diàleg pares-fills, fills-pares). No pescam res a la feina i el que és pitjor, de vegades, ni aconseguim “pescar” una feina (tants d´anys i tanta de suor per aquests resultats tan magres...). No pescam res a la parròquia o a la comunitat religiosa i... què és de difícil fer una església més acollidora i participativa! Què o com ho farem per suscitar noves vocacions laicals, sacerdotals, religioses si el jovent només viu el moment present i no vol compromisos? Com així tot ha canviat tant? I Jesús és mort o és viu?

2. Ell està molt a prop, però no el reconeixem

Aquesta és la Bona Nova. A l´albada, Jesús s´atura sempre a la nostra platja, ens hi acompanya des de l’altra riba, “però no el reconeixem”. Ens cal una mirada més contemplativa per descobrir que és el Senyor. (I com ho farem si només reparam les coses d´aquí baix?). Hauríem de pensar que cada dia és una nova oportunitat (i que Déu ens alliberi d’un ja està fet). Hauríem de viure sempre en actitud de servei (i no nuus com Pere, sinó amb el davantal posat per servir). Hauríem de cercar menys protagonisme personal i donar més espai als altres i a Déu. Hauríem d´aprendre a conjugar millor “la regla de tres” dels cristians, que vol dir aplicar l´estil de la Trinitat (tres persones i un sol Déu, moltes diferències i una comunió; creixem quan vivim pels altres i els ajudam a que siguin ells mateixos; és més important ser que tenir; som més feliços quan donam que en replegar, no compartim segons simpaties o interessos sinó mirant les necessitats de cadascú; no hi ha amor més gran que entregar la vida pels amics...). Créixer tant en la fe i en l´esperança que no necessitem preguntar-li qui és; ja sabrem reconèixer-lo a la celebració de l´eucaristia i al perdó dels pecats i a tants de sagraments i de moments on Ell se’ns apareix ressuscitat d´entre els morts...

3. Fer-li declaració pública d´amor

Que cresqui sempre el nostre amor. L´evangeli d´avui ens presenta Sant Pere com el nostre model. Un home generós i entusiasta, però també una mica fanfarró i molt cregut. Covard davant les bromes d´una criada fins al punt de negar que coneix Jesús. Massa sovint distret, defraudat de no veure més èxits, mancat de recursos quan arriba un imprevist. Però Pere també és humil i, quan Jesús l´examina públicament, plora el seu pecat i no s´empegueix de donar testimoni públic de la seva estimació. Contesta que és cristià i  que ha apresa la llicó: “Senyor, vós ho sabeu tot, vós sabeu que vos estim”.
No vos sembla que hem reduït (arraconada/limitada) la nostra fe al camp privat i que en donam  poc testimoni públic? Ës més fàcil creure que ens entenem directament amb Déu, sense mediacions comunitàries ni eclesials. Pregam tan sols quan en tenim ganes. Creim quan ens surt de dins, sense compromisos ni càrrecs públics. Però Jesús ens pregunta avui: “M´estimes? (Aleshores, Llavors, Doncs) pastura les meves ovelles i els xotets, col·labora en la pastoral, pren un compromís de fe a la teva família, a
l´associació de pares, al grup de joves o de la tercera edat, a la parròquia, a la diòcesi.... Confirma els germans en la fe”.
Avui ens falta un  seguiment de Jesús que arribi fins al sacrifici, fins a la vellesa, fins a la mort. “Quan eres jove, feies el que volies i anaves on volies; però a les teves velleses les coses han canviat molt: ara són els joves qui manen, moltes vegades no t'ho consulten i et duen allà on no vols... M´estimes o no m´estimes? Només m´estimes quan les coses van bé o, fins i tot, quan et claven a la creu?”
Aquest diumenge, el podem veure viu al nostre llac de Tiberíades. Ens hi trobam junts, segurament cansats i decebuts. El Senyor ens vigila des de l´altra banda del riu, tan indefensos com infants en braços de sa mare. Ens dirigeix les mateixes preguntes: M’estimes, malgrat les teves caigudes? Pastures bé la guarda que tens encomanada, amb preferència pels xotets més tendres? Tens la sensació de què ja no fas allò que voldries i que ara et toca deixar-te conduir? Et desanima que molts d’amics abandonin el camí? Obrim-li el cor, augmentem la nostra fe (encara que sigui petita com una cirereta de pastor), tornem confiar el nostre futur en les seves mans... Diguem-li una vegada i una altra: “Senyor, vós em coneixeu bé, i sabeu que vos estim”.