jueves, 11 de junio de 2015

EL REINO SE PARECE A LOS SAGRADOS CORAZONES (FIESTA DE LOS SAGRADOS CORAZONES, 14 Junio 2015)

(Homilía del Domingo XI del Tiempo Ordinario, basada en Mc 4,26-34; Ef 3,8-19; Lc 2,51-52)

Después de la solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús y de la memoria obligatoria del Inmaculado Corazón de María, los MSSCC tenemos, además, la tradición de celebrarlos unidos en una fiesta de los Sagrados Corazones. Comentaremos el evangelio de este domingo desde la óptica de nuestra espiritualidad.

“El reino de Dios se parece a un hombre que echa simiente en la tierra” (Mc 4,26). En sentido propio, no es que el reino de Dios se parezca a un hombre, sino al poder del Dios del reino que hace crecer la semilla sembrada en tierra. Las palabras de Jesús nos remiten, pues, a las raicillas que crecen hacia el interior, y a la fuerza que la hace germinar desde el corazón que es la interioridad de cada persona. Cuando hablamos de “Sagrados Corazones”, también somos invitados a mirar “hacia adento y hacia arriba”.

“Él duerme…; la semilla va creciendo, sin que él sepa cómo” (4,27). M. Navarro hace notar que “la imagen recuerda de inmediato el vientre gestante de una mujer… En la mentalidad semítica la potencialidad se encuentra en la semilla, propia del principio masculino”[1]. En esta fiesta de “la Alianza del Corazón de Jesús en el Corazón de su Madre”, me parece oportuno remitirnos a lo que es “Primero”, según san Juan, y que nuestras Reglas llaman el “Principio Dinámico”[2]. Marcos recoge “la parábola de la semilla que crece por sí sola” (lo importante es el Amor de Dios que actúa, incluso cuando dormimos o nos ocupamos en otras tareas). Subraya lo que probablemente era la lección de la parábola del sembrador en boca de Jesús (“¡No dejen de sembrar, que siempre se recoge algún fruto!” Mc 4,8) y que luego la  catequesis de la comunidad alegorizó insistiendo en nuestra respuesta (“¿Cómo está preparado tu terreno?” cfr Mc 4,14-20). Marcos apela de tal manera a la confianza en Dios (“¡Sagrado Corazón de Jesús, en vos confío!”) que los otros evangelistas prefirieron omitir esta parábola por miedo al exceso.

“Dijo también: ¿Con qué podemos comparar el reino de Dios? Con un grano de mostaza… la semilla más pequeña, pero después echa ramas tan grandes que los pájaros del cielo pueden cobijarse y anidar en ellas” (4, 30-32). Parábola que nos recuerda aquella otra sentencia que se ha relacionado con el Sagrado Corazón:  “Aprended de mí que soy manso/tolerante y humilde de corazón y encontrarán descanso para su vida” (Mt 11,29). El maestro nos invita a la “humildad” (del latín “humilitas” y ésta de “humus”, la capa más fértil de la tierra) para crecer y encontrar reposo. A una total confianza que se basa en la aceptación de nuestra pequeñez y en la experiencia de su Amor que nos da refugio.

“La gracia de anunciar a los gentiles la riqueza insondable que es Cristo” (Efesios 3,8 otra de las lecturas características de esta fiesta, y la relaciono como decía el P. Joaquim Rosselló, nuestro fundador: la espiritualidad del Corazón de Jesús es “el tesoro escondido en el campo de la Iglesia”). Este es el “Evangelio” para la escuela paulina: La manifestación del “misterio escondido, el designio eterno”. “De los tesoros de su gloria, os conceda por medio de su Espíritu robusteceros en lo profundo de vuestro ser, que Cristo habite por la fe en vuestros corazones, que el amor sea vuestra raíz y vuestro cimiento”. Volvemos al principio: El Reino de Dios se parece a los Corazones de Jesús y su Madre, estamos enraizados y cimentados en el amor. El amor cristiano (que trasciende toda filosofía) sin exclusiones, para todos los pueblos y todas las personas y que puede llevarnos a “la plenitud total”.  El Papa Francisco ha resumido “la riqueza insondable” del Corazón de Cristo en el Jubileo (Año de júbilo, de gracia y perdón) de la Misericordia, que empezaremos el 8 de Diciembre, 50 aniversario de la conclusión del concilio Vaticano II:

“En este Jubileo dejémonos sorprender por Dios. Él nunca se cansa de destrabar la puerta de su corazón para repetir que nos ama y quiere compartir con nosotros su vida. La Iglesia siente la urgencia de anunciar la misericordia de Dios. Ella sabe que la primera tarea, sobre todo en un momento como el nuestro, lleno de grandes esperanzas y fuertes contradicciones, es la de introducir a todos en el misterio de la misericordia de Dios, contemplando el rostro de Cristo. La Iglesia está llamada a ser el primer testigo veraz de la misericordia, profesándola y viviéndola como el centro de la Revelación de Jesucristo. Desde el corazón de la Trinidad, desde la intimidad más profunda del misterio de Dios, brota y corre sin parar el gran río de la misericordia. Esta fuente nunca podrá agotarse, sin importar cuántos sean los que a ella se acerquen. Cada vez que alguien tendrá necesidad podrá venir a ella, porque la misericordia de Dios no tiene fin. Es tan insondable la profundidad del misterio que encierra, tan inagotable la riqueza que de ella proviene” (Misericordiae Vultus, 25).

“Todo se lo exponía (Jesús a la gente) con parábolas, pero a sus discípulos se lo explicaba todo en privado” (Mc 4,34). El deseo del papa de actualizar esta Buena Noticia ha provocado tensiones en la Iglesia porque remueve posiciones que se daban por inamovibles. Como “María conservaba y meditaba en su corazón” lo que no entendía. Así la espiritualidad del corazón –que es un “carisma”, “gracia o don concedido a algunos para ejercer un servicio a la comunidad”- puede ayudarnos a entender las dimensiones insospechadas del Amor de Dios.



[1] Cfr. Marcos (EVD, Estella, 2006, p. 160).
[2] “En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó primero y envió a su Hijo” (1Jn 4,10).





lunes, 8 de junio de 2015

FIESTA DEL CORPUS: BODAS DE ORO DE MI SACERDOCIO (LLUC, 7.6.2015)

Cada primer domingo de Junio tenemos el encuentro de las familias de los MSSCC de Mallorca en Lluc. Hoy, avanzando dos hojas el calendario, hemos celebrado los 50 años de sacerdocio que recibimos en el mismo Santuario el 10 de Agosto de 1965. Fuímos nueve los que nos ordenamos: 3 escogieron otro camino y formaron familia (Juan Sanz, Jesús Ullate, Pelayo Otazu), 1 pasó al clero dioceano (Francisco Muñoz) y quedamos 5 MSSCC: 3 ya nos precedieron en el camino del cielo (Jesús Alegría, Andreu Amengual y Guillem Celià), y otros dos (Ramon Ballester y Jaume Reynés) que los seguimos de a poco, renqueando.



Cada cual tiene su historia, pero es sabido que Ramon y yo nos hemos mantenido unidos con un estrecho vínculo de amistad. Los dos sintonizamos ante las variadas manifestaciones del arte. Ilusionados por un proyecto posconciliar de Iglesia y de Congregación, dedicamos muchas energías a la formación de jóvenes y al Santuario de la Moreneta, pasamos nuestros mejores años cerca de los pobres, y otros -cuando nos ha tocado-, en funciones de gobierno de la Congregación que no deseábamos. Ahora hablaré en primera persona, seguro que también Ramon podría contar un itinerario parecido . 


CÓMO RESUMIR 50 AÑOS: “Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por medio de él”(Jn 3,17). Este fue el lema que escogí para mi ordenación, y estoy convencido que no ha pasado de moda, antes al contrario, en el credo de los MSSCC y en la Iglesia del papa Francisco. Pero hoy me atrevo a confesar que en mi primera misa de Alaró, cuando desfilaba todo el pueblo para besarme las manos, me vino a la mente otra consigna que me pareció mejor. Pensaba en mi padre panadero, y en su disgusto porque ninguno de los hijos quiso continuar con el oficio que había salvado la familia, emigrada, del hambre. Querría haber expresado mi intención de continuar, a mi manera, lo que aprendí en mi casa: Me hago sacerdote para repartir “el verdadero pan del cielo. El pan de Dios es el que baja del cielo y da vida al mundo” (Jn 6, 32-33).




EL PAN DE LA PALABRA DE DIOS: “La Escritura dice: No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios” (Mt 4,4). Por eso me enviaron a Roma, durante 5 años, a cursar Sagrada Escritura, y toda la vida me he dedicado a este menester: Compartir con los hambrientos el pan de la Palabra de Dios. Durante 25 años en parroquias marginadas de Santo Domingo, 11 años en el Santuario de Lluc, en las clases de biblia a novicios y seminaristas, a Presidentes de Asamblea, catequistas, laicado misionero, a todo el Pueblo de Dios, he querido hacer rebanadas y levadura del Pan de la Palabra. De esto tratan los libros y libritos que he escrito.



EL PAN DE La EUCARISTÍA: “Si no coméis la carne del Hijo del hombre y no bebéis su sangre, no tendréis vida en vosotros” (Jn 6,53). Sé que fui ordenado sacerdote para celebrar la eucaristía. ¿Cuántas misas habré celebrado? A mí no me interesa tanto el número, sino los lugares donde las he celebrado. Recuerdo especialmente las misas en barrios pobres dominicanos del Ejido y la Gallera, en la loma del Chivo a donde no había llegado ningún misionero, las que tenía que subir a pie o en mulo, yo que nunca fui particularmente ágil… Las capillitas humildes que ayudé a construir, los días en que pudimos dejar una lamparita prendida en rincones abandonados donde nunca antes hubo reserva del Santísimo. Tantas comuniones repartidas, a veces con pereza, pero siempre gratificantes: Cuando volvía de las barracas insalubres, de un enfermo de sida, de una anciana ciega, de un enfermo con cáncer de boca, del hospital de los pobres!


EL PAN PARA LOS POBRES: También escuché las palabras: “Dadles vosotros mismos de comer… Señor, pero ¿no ves que son una multitud que no se acaba nunca?”. Ya no recuerdo tantos proyectos que me quitaron el sueño buscando como proveer las necesidades de los pobres. Los dispensarios médicos, las cooperativas de campesinos, los cursos de costura y de cocina por las mujeres, la canalización del agua, la electricidad que subimos con un hilo de alambre a lugares sumidos en la oscuridad, sin teléfono ni televisión… Los caminos sin asfaltar, las capillas cedidas como aulas, el “Liceo Juan Antonio Alix” que levantamos entre sudores y lágrimas, y en donde impartía formación, las becas para estudiantes pobres, los minicréditos para campesinos sin recursos, las reparaciones después de los ciclones, los puercos y las vacas que repartimos… La Iglesia me enseñó que la predicación y la eucaristía no se pueden separar de la caridad.




Y AHORA QUE ME HE RETIRADO de mis 25 años en el Caribe y del Priorato de Lluc y de la predicación más activa, ahora que cumplo 50 años de mi ordenación, comienzo a encontrar el sentido de aquellas otras palabras de Jesús : “Yo soy el pan vive bajado del cielo. El pan que yo doy para la vida del mundo es mi carne” (Jn 6,51). Cuando paso balance y veo que no he cambiado el mundo, ni he mejorado la situación de los pobres, ni he formado discípulos que continuasen la obra que no acabé… Entiendo que estoy llamado a vivir hasta el final lo que aprendí de tanta gente buena y de mi anciana madre: Nunca podremos abandonar los hijos que hemos parido, de una u otra manera, dejar de alimentarlos y de ayudarlos a crecer. Ahora que resisto el embate de las enfermedades y siento el peso de los años… comprendo cuál es mi vocación: Seguirme dando como un pan partido, como una copa de vino derramado. Esto es mi cuerpo, esta es mi vida… Esta es mi celebración del Corpus, y espero que sea también la de Ramon y la de todos vosotros también. Gracias a la familia que tanto me amó, a los amigos y amigas que me habéis acompañado en mi caminar.


sábado, 23 de mayo de 2015

EL CAMPO DE HUESOS, LOS GEMIDOS INEFABLES Y EL MANANTIAL

VIGILIA DE PENTECOSTÉS 2015

Comparto las lecturas de la misa de hoy, extraordinariamente ricas, en esta vigilia electoral de nuestro país. Cuando hay tanta deshumanizada gente que no pega ojo, y los cristianos celebramos la vigilia que llamamos del Espíritu Santo.

La 1ª lectura (Ezequiel 37,1-14) es una de las páginas más famosas de Ezequiel que no ha perdido un ápice de inspiración. El profeta nos invita a salir a un valle todo lleno de huesos. 

“¿Qué ves hijo de Adán, humano, hermano de toda la humanidad?” ¡Huesos secos por dondequiera! En el sarcófago más profundo de mi vida, en mi familia tan zarandeada, en la sociedad que muchas veces merece el nombre de suciedad. Muertos en el destierro, en los campamentos de refugiados, en los que huyen de la violencia de la guerra, del fanatismo religioso-político, de las múltiples formas de piratería… Apiñados en las pateras que cruzan el Mediteráneo o en las barcazas del Pacífico que nadie recibe. En las víctimas de los bancos inmisericordes, del capitalismo buitre… “¿Podrán revivir estos huesos?”

El Señor me dijo: “Profetiza sobre el reino de los muertos: Escuchad la palabra del Señor, el Amigo de la Vida!” Profeticé, hubo un estrépito, y los huesos se juntaron hueso con hueso. Señal de que algo se movía, se vencía el individualismo. Se extendían tendones, crecía la carne, pero no tenían espíritu.
Entonces me dijo el Señor: “Conjura al viento, al soplo, al espíritu: Ven, espíritu, para que revivan estos zombis”. Profeticé, y revivivieron y se pusieron de pie… Ya no era yo solo, ni solo los míos; era una multitud innumerable, ¡era un solo pueblo que resucitaba!

La 2ª lectura (Romanos 8,22-27) remacha el clavo. “Sabemos que la creación entera está gimiendo toda ella con dolores de parto”. Gemimos en nuestro interior. Gime el papa Francisco pidiendo una Iglesia del Espíritu y un respeto a la creación pisoteada. Gimen las minorías no respetadas. Gime el pueblo sin esperanza en esta vigilia de las elecciones generales y municipales. “Solo el Espíritu viene en ayuda de nuestra debilidad. El que escudriña los corazones sabe muy bien cuál es el ansia de nuestro corazón”. 

Porque, como decía Bernanos, mi amigo alcohólico me pide una caja de cerillas y no es simplemente para encender un cigarrillo. Me pide que lo escuche, que lo atienda, que lo trate con respeto, que le devuelva lo que no tiene: su dignidad. Me está pidiendo que lo trate como una persona, como un hijo de Dios. ¿Podrán cesar tantos gemidos que nos llegan en la noche insomne?



El evangelio de Jn 7,37-39 nos presenta un Jesús sorprendente: “El último día, el más solemne de las fiestas, Jesús, en pie, gritaba (¿no será irreverente si decimos como un poseído, como un ido y venido de no sabemos dónde?) y gritaba: “El que tenga sed, que venga a mí; el que cree en mí, que beba. Como está profetizado: de sus entrañas manarán torrentes de agua viva”. Decía esto refiriéndose al Espíritu que  habían de recibir los que creyeran en él, el único capaz de revivir a los muertos y de convertir en gritos de alegría nuestros gemidos. 

Durante mucho tiempo los exegetas entendieron que este pasaje se refería al Corazón traspasado de Jesús. Hoy se entiende del corazón traspasado de todos los hijos de Adán y de las hijas de Eva: Hasta cada uno de nuestros eriales puede llegar la fuente. Podemos encontrar un pozo en nuestro desierto y nuestra via todavía florecerá en un oasis.

sábado, 4 de abril de 2015

ANAU A GALILEA (Mc 16,1-8)


Acabam de llegir l’evangeli de Mc, que és el més antic, el que està més a prop dels fets. Escrit uns 30 anys després, en els anys 60.

Mc presenta el testimoni de tres valentes dones: Maria Magdalena, Maria, mare de Jaume, i Salomé. Valentes perquè són seguidores i servidores de Jesús, s’aixequen el diumenge, molt dematí, quan els homes encara estan amagats dins la fosca. I són 3 perquè, encara que el testimoni de les dones no es tengui molt en compte, fan falta tres per donar testimoni.

Però el seu projecte és de volada curta: “Van comprar olis aromàtics per anar a ungir el cos de Jesús”. Jesús ha mort, elles ho han vist, i ara volen fer el darrer homenatge al Crucificat. No saben qui els farà rodolar la pedra del sepulcre, però res farà enrere la seva determinació ni apagarà el seu amor. Llavors Marc ens diu que les tres dones troben una situació que s’els escapa de les mans: La pedra havia estat apartada, i els espera un jove vestit de blanc, que els diu: “No vos espanteu. Vosaltres cercau Jesús de Natzaret, el crucificat; no és aquí. Anau a dir als seus deixebles i a Pere: Ell va davant vosaltres a Galilea; allà el veureu”.

Facem una primera reflexió: Tan de bo nosaltres fóssim com les tres maries! Repetesc que són unes valentes dones, ben arromangades, seguidores i servidores de Jesús, però que temen allò que no poden controlar: “Varen fugir plenes d’esglai i tremoloses, i no digueren res a ningú perquè tenien por”.- Jesús s’ha fiat d’elles, els confia la missió més important perquè pugui continuar la Causa de Jesús. Tenguem en compte que l’evangelista Marc no comptava cap aparició, només l’encàrrec a les dones: Anau a Galilea, allà el trobareu! Les dones fallaren, al manco en el primer moment. Els primers cristians no se’n fiaren del testimoni de les dones i afegiren una pàgina d’aparicions que donàs més autoritat al fet de la resurrecció. San Marc ens adverteix que no fa falta cercar aparicions ni revelacions extraordinaris: Lo important és que tornem a Galilea, allà trobarem Jesús.


I ara ve la segona reflexió: Què vol dir tornar a Galilea i com veurem a Crist Ressuscitat? “Jesús ha ressuscita és com dir que ja ha arribat tot allò que ell descrivia com a Regne”. “El Regne ha començat en la persona de Jesús”. “La irrupció del Món Nou al bell mig del Món vell, no es pot contar en paraules”. A Galilea Jesús passà gairebé tota la seva infància, la joventut, la maduresa, la vida oculta de Jesús, el fill de madò Maria, el fusteret de Natzaret. L’evangelista Mc no ha contat cap aparició perquè tot el seu evangeli està ple de petjades de Jesús: Quan curava, beneïa, feia el bé, multiplicava el pa, treia dimonis, perdonava, ajudava a aixecar el cap. Jesús ens envia a tornar a la nostra vida quotidiana, a la teva vida, la teva feina, els teus amics... Si sabem mirar amb ulls de deixeble, nosaltres trobarem el perfum de Jesús. Com aquella dona que rompé l’alabastre i tota la casa quedà perfumada. Si sabem viure el testament de Jesús, la gent dirà: Mirau com s’estimen. Si sabem perdonar, donarem testimoni de què tots tenim l’Esperit de Jesús. Escoltem les paraules del jove, el jove és Jesús: “No tengueu por, sinó fe i coratge. Tornau a ca vostra, i el veureu Viu i Present”. 

Bona pasqua! 

viernes, 27 de marzo de 2015

Domingo de Ramos 2015, Pórtico de la Semana Santa

Fragmento de la homilía de J. A. Pagola:

“Jesús no es un suicida. No busca la crucifixión… pero tampoco se echa atrás. Seguirá anunciando el amor de Dios a los últimos, identificándose con los más pobres y despreciados del imperio, por mucho que moleste en los ambientes cercanos al gobernador romano… Lleno del amor de Dios, seguirá ofreciendo «salvación» a quienes sufren el mal y la enfermedad: dará «acogida» a quienes son excluidos por la sociedad y la religión; regalará el «perdón» gratuito de Dios a pecadores y gentes perdidas, incapaces de volver a su amistad. Por eso a los cristianos nos atrae tanto la cruz. Es indigno convertir la semana santa en folclore o reclamo turístico. Para los seguidores de Jesús celebrar la pasión y muerte del Señor es agradecimiento emocionado, adoración gozosa al amor «increíble» de Dios y llamada a vivir como Jesús solidarizándonos con los crucificados”.

Palabras dichas en el funeral de mi prima María Homar:
Las frases más repetidas en el facebook: “María fue una mujer que luchó como una campeona, una gran luchadora: Detrás de la barra del Casino y también delante, cuando hace 10 años enviudó, cuando sufrió un trasplante, cuando fue dependiente de la quimio… Me dijo: “La quimio me da vida, sin ella no podría vivir, me conformo en seguir como ahora porque yo tengo que vivir para ver crecer a mis nietos”. Su hijo Santi: “Nos ha dado una gran lección: jamás tiró la toalla, resistió hasta el final”. Su hija Antonia: "Como madre eres lo más, pero como abuela eres la pera limonera". 
María, fue una amante de la vida hasta el final, luchó por vivir, pero tampoc se aferró a la vida que se creyera insustituible. Recordemos las palabras con que la despidió su nietecito Jaume en el funeral: Creemos que nuestra Lela vive en Jesús, que es la resurrección y la vida.Creemos en la vida, que es más fuerte que la muerte.

Oración de una madre por su hijito que muere de leucemia:
"André, estáte ya tranquilo. Te amo. / Eres un guerrero, un luchador,

pero no luches ya más. Descansa. / Tú le has ganado al cáncer, André.
Hay cosas que no entendemos, / nos ha dicho el padrecito;

Diosito te lleva porque te quiere, / tú eres su tesoro y por eso te lleva.
Vas a ser su angelito, / Vas al cielo, es bonito.

Vamos a estar juntos siempre, toda la eternidad. / Pídele a Diosito                                                         por todos los niños que tienen cáncer. / Diosito, que deje de sufrir, 

llévatelo ya".
(Antonio Sáenz Blanco, 27 de marzo de 2015 a las 08:43)


Carta a los familiares de las víctimas de Germanwings:
Angel Moreno, 27 de marzo de 2015 a las 09:02
No quiero añadir más dolor a tu sufrimiento, que presiento insoportable. En esta intensa noche, me atrevo a decirte, en voz baja, que somos muchos los que estos días os tenemos presentes y pedimos porque no os falte la mano tendida, el apoyo humano, el consuelo amigo, la respuesta necesaria. Estos días se ha producido una corriente de amor. Acoge mi sentimiento, mi cercanía invisible, mi plegaria por ti y por los tuyos, y ello la de tantos que de manera anónima y silenciosa hemos quedado en retaguardia, intercediendo porque os llegue un sorbo de esperanza.
No puede ser inútil tanto dolor. No podemos estar destinados al azar de la locura. Es inimaginable que perezcamos víctimas de nosotros mismos. Los que han muerto nos exigen humanidad y hasta cabe que sólo sea posible asumir los hechos desde el perdón.
La rabia, la venganza, el grito, expresiones lógicas de una naturaleza herida, nos hacen mucho daño. Un Crucificado injustamente gritó: "Perdónales, porque no saben lo que hacen".
Ilustración: M. Cerezo B. 


viernes, 27 de febrero de 2015

El Icono de la Transfiguración (Dom II De Cuaresma Gn 22; Rm 8,31b-34; Mc 9,2-10)

                                                      1.      Alianza de Abrahán

La 1ª lectura del Gn convoca a todos los creyentes a vivir la Alianza de Abrahán: Los patriarcas y matriarcas son un “símbolo” perenne (Hbr 11,19) de todos los que caminan en presencia del Señor. 

“Abrahán es todo aquel que, en nombre de su fe en Dios y por causa de su amor a la vida, se levanta contra toda una situación de injusticia y de maldición, creada por los hombres, y que, para cambiar esta situación está dispuesto a abandonarlo todo, a cambiar lo cierto por lo incierto, lo seguro por lo inseguro, lo conocido por lo desconocido, el presente por el futuro” (C. Mesters, Abrahán y Sara, 18-19).  

Es el patriarca de las tres religiones del Libro (judíos, cristianos y musulmanes). Una familia confrontada que pelea por la herencia paterna, pero que adoran al mismo Dios, y que se sienten llamados a obedecerlo incluso en los momentos de desgracia, cuando parece que nos arrancan lo que más amamos.

Pablo nos llama a reforzar nuestra profunda confianza en Dios: “El que no perdonó a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará todo con él?”  Rm 8, 32.

2.      La Transfiguración.

Marcos nos presenta el relato de la Transfiguración que brilla hasta cegar. Parece que coincide con la fiesta judía de los Tabernáculos, es decir, de la plenitud del descanso futuro del Pueblo y de la derrota de los adversarios. Los exegetas  profesionales leen este pasaje desde una perspectiva de Pascua cristiana, como anticipación de una experiencia pascual o de Cristo que vuelve en su parusía.  Los cristianos griegos han reinterpretado este pasaje como el Icono por antonomasia, el primero que han de hacer los pintores antes de atreverse con el Icono de la Trinidad. La Iglesia Católica lo ha aplicado a la vida de los consagrados, sobre todo de los religiosos contemplativos, como un lugar de encuentro con el Dios de Jesús en la montaña.

Resumimos el comentario de X. Pikaza: Para entender bien el Evangelio de Marcos, hay que ver la escena formando parte de un tríptico con tres cuadros:  

– El primer cuadro muestra a Jesús con tres discípulos, sobre la montaña sagrada, en contacto con dos personajes (Moisés y Elías) que expresan la esperanza escatológica: Dios mismo dice: “Este es mi Hijo amado, escuchadlo!” (9, 7).
– El cuadro central muestra a Jesús bajando de la montaña, dialogando con los tres discípulos sobre el sentido de la resurrección y la exigencia de la entrega de la vida (9, 9-13).

– El último cuadro presenta a Jesús en el llano, donde estaban los otros discípulos con el gentío, incapaces de curar/liberar al sordomudo hasta que él viene y lo hace (Mc 9, 14-29). Este relato de transfiguración constituye así un compendio de su vida, como los restantes momentos de su biografía mesiánica: cada uno expresa y explicita la totalidad de su misterio mesiánico.
Es un icono pascual. El Jesús transfigurado es imposible sin la pascua y parusía. Por eso, el texto sólo se entiende cuando Jesús resucita de los muertos (cf. Mc 9, 9); salva cuando ha dado la vida a favor de los pobres y excluidos y, en especial, de los niños. Se compenden las figuras de Moisés (la verdadera ley) y de Elías (la esperanza profética).  

Es también un icono de nuestra iglesia peregrina. Esta es la ruptura entre una oración sin vida (los de arriba se despreocupan del niño) y un esfuerzo humano sin oración (los discípulos de abajo quieren curarle pero no lo consiguen). 

Jesús, une cielo y tierra, contemplación y acción liberadora, en gesto que Mc vincula con su muerte. Hijo de Dios, hermano de los hombres, nos indica el camino de la subida a la montaña de Jerusalén, hasta dar la vida.  “Todo es posible para el que cree”.

domingo, 22 de febrero de 2015

LA LUCHA ES CONTRA NUESTRO ENEMIGO, EL DIABLO (Domingo I Cuaresma, ciclo B: Mc 1,22-25)

La 1ª lectura Gn 9,8-15 nos dice que hay una alianza que nos aglutina a todos:  la alianza de Noé: “No se trata más de la alianza de un Dios con su pueblo, un pueblo escogido, con miras a la tierra y la posteridad, sino que es la alianza que se abre para todos los pueblos y todos los seres vivientes sin los auspicios de uno u otro credo tradicional, sin los auspicios de una u otra nación dominadora. Se trata de una alianza fraterna, de hermanos, en la cual recuperamos nuestra pertenencia común al mismo universo y valoramos nuestra diversidad como riqueza común” (Ivone Guebara). Quiere escuchar las voces de los más jóvenes y los lamentos de la tierra herida. Manda que se respete a los animales y prohibe que se derrame sangre humana. El arco iris es la nueva bandera del ecologismo y de la superación de toda discriminación. Siempre hay una segunda oportunidad.


El evangelio de Mc 1, 22-25 añade que los cristianos, además, vivimos marcados por la Alianza con el Espíritu de Dios: Jesús es empujado al desierto para enfrentar a Satanás con sus alimañas. Es el Espíritu de Jesús, amante de la Vida, contra el Espíritu Maligno, amante de la mentira que lleva a la muerte. Para luchar esta batalla hay que convertirse porque el Reino de Dios ya se acerca. Hay que cambiar de chip porque la guerra se desarrolla dentro y fuera de nosotros mismos. Creer la Buena Nueva de que, con el Espíritu de Dios, otro Mundo es posible. El mundo “está de parte del Malo” y “el mundo tenebroso quiere ahogar la luz”. Voy a citar algunos ejemplos que son como estocadas, exigencias de estos días contra Satanás y sus fieras.

1.      El Papa interpela de nuevo a los mafiosos de Calabria, a los que había declarado excomulgados: "¡Convertíos!"  "La Iglesia os acogerá si vuestra voluntad de servir al bien es clara y pública, así como pública fue vuestra elección de servir al mal", reivindicó. A los peregrinos les animó a impedir, junto a las instituciones, que su tierra sea objeto "irremediablemente" de "los intereses mezquinos" de las organizaciones criminales. “Oponeos a la cultura de la muerte y sed testigos del Evangelio de la vida”.

A los empresarios: “Y como dice el apóstol Santiago, puedes tener mucha fe pero si no haces obras, no sirve de nada”. Por eso el Papa ha advertido que uno puede ir a misa todos los domingos y comulgar, y se puede preguntar: "¿cómo es tu relación con tus trabajadores? ¿Les pagas en negro? ¿Les pagas el salario justo? ¿También pagas la contribución para la pensión? ¿Para asegurar la salud?" "Pagar salarios en negro es un pecado gravísimo". "Tú no puedes hacer ofrendas a la Iglesia sobre los hombros de la injusticia que haces con tus trabajadores".

A todos nosotros: "¿qué puedo hacer por los niños, por los ancianos, que no tienen la posibilidad de ser visitados por un médico?", que quizá esperan "ocho horas y después te dan turno para una semana después". "¿Qué haces por esa gente?" "¿cómo será tu Cuaresma?"

     2. El obispo de Tánger Santiago Agrelo ha sido denunciado ante las autoridades vaticanas por varios ministros del Gobierno de España. También "acusaron" a Cáritas, Confer y a la comisión episcopal de Migraciones.

“No ver a los emigrantes es un pecado terrible, que nos cerrará la puerta de entrada al Reino de los cielos. Lo dijo Jesús, y su palabra va a misa... Considero que las concertinas son mutiladoras, y por eso mismo inhumanas, por mucho que se intente justificarlas con sinrazones de seguridad. Las devoluciones en caliente privan a las personas de derechos que les ha reconocido la Declaración Universal de Derechos Humanos. Esa violación de derechos fundamentales y universales se vuelve perversa cuando sus víctimas son gentes que nada pueden hacer para reclamar que se les respete”.

    3. El episcopado mexicano ha publicado un valiente Documento contra la corrupción: "La corrupción es delincuencia organizada". 

"Como ciudadanos y como pastores, los Obispos de México, al igual que muchos compatriotas, sentimos gran preocupación por el presente y por el futuro de nuestro País, que, entre otras cosas, se ve aquejado, desde hace muchos años, por el grave mal de la corrupción, “que favorece la impunidad y el enriquecimiento ilícito, la falta de confianza con respecto a las instituciones políticas, sobre todo en la administración de la justicia y en la inversión pública, no siempre clara, igual y eficaz para todos” (“Iglesia en América”, No. 23).


“Todos somos tentados de corrupción”, ha recordado el Papa Francisco, quien señala que son siempre los pobres quienes pagan el precio de la corrupción de los políticos, de los empresarios y de los eclesiásticos que descuidan su deber pastoral. “Pagan los hospitales sin medicinas, los enfermos que no tienen remedio, los niños sin educación (...) cuando hay corrupción, también el pobre corre el riesgo de perder los valores, porque se le imponen costumbres, leyes, que son contrarias a los valores”.

4.      Los Obispos Dominicanos  también han sacado su Documento con motivo del 27 de Febrero, día de la Independencia, acaban diciendo:

69. Para que la justicia y la paz se hagan más auténticas, todos los dominicanos y dominicanas debemos hacer el compromiso de promover una educación formal e informal que fomente la disciplina, el orden y la higiene personal y ambiental, que valore el sacrificio y el ahorro, que estimule a vivir los valores patrios y familiares; y que el Estado tome la firme decisión de frenar todo aquello que sumerge a nuestro pueblo en la pobreza material y espiritual.


70. Es fundamental que recordemos que para lograr que la justicia y la paz se besen es necesaria una verdadera conversión al Señor, en lo personal lo familiar, lo comunitario y lo social. Solo habrá un mundo nuevo si hay hombres y mujeres nuevos, familias nuevas y comunidades nuevas. Viviendo con amor y solidaridad y haciendo nuestras las necesidades de los más pobres, nos ponemos en el verdadero camino a la santidad, que es el camino de la paz.