sábado, 31 de octubre de 2015

Festa de la Mare de Déu de Lluc a Ciutat (Tots-Sants 2015)



(en català)
Quan entram a la Basílica del Santuari de Lluc, a la primera capella dedicada al baptisteri, hi trobam una espècie d’iconostasi (d’exposició d’icones) de tot el santoral mallorquí.

El bisbe de Mallorca don Jesús Murgui va escriure:  “Són dels nostres pobles, porten llinatges comuns entre nosaltres. Reberen el Baptisme a les nostres parròquies, i la primera catequesi i la Confirmació i l’Eucaristia. En la nostra Església refermaren la vocació cristiana i reberen l’específica de cadascun a la vida religiosa, en Congregacions d’origen mallorquí. Trobaren la fe dins les seves famílies. Venim d’una casta de màrtirs”. D’una raça de sants.

Tres figures resplendeixen al cel de Mallorca : SANTA CATALINA THOMÀS GALLARD, canonesa agustina del convent de Santa Magdalena (Valldemossa, 1531-Palma, 1574).- SANT ALONSO RODRÍGUEZ GÓMEZ (Segòvia, 1533-Palma,1617), jesuïta després d’enviudar i  mallorquí d’adopció.-  SANT JUNÍPER SERRA, franciscà, gran missioner i colonitzador de Califòrnia (Petra, 1713-Carmel, 1784), acabat de canonitzar pel papa Francesc. 
Par damunt de tots els sants mallorquins n’excel•leix un de barbaflorida, per la seva importància i la seva universalitat. Canonitzat per la devoció popular, esperam que prest sigui finalment declarat Beat i Doctor de l’Església: BEAT RAMON LLULL, seglar  (Ciutat de Mallorca, 1232-1316). 

Comptam també amb la BEATA Sor FRANCINAINA CIRER, Germana de la Caritat (Sencelles, 1781-1855). I amb un estol de màrtirs de la guerra del 36, 7 en total: BEAT PERE GELABERT AMER, Jesuïta (Manacor, 1887-Tavernes,1936).- BEATA MARIA DELS ÀNGELS GINARD MARTÍ, Zeladora del culte eucarístic (Llucmajor, 1894- Madrid, 1936).- Quatre MSSCC, relacionats amb la nostra Congregació i amb aquesta Església de Palma, P. SIMÓ REYNÉS SOLIVELLAS  (Mancor de la Vall, 1901-Barcelona, 1936). P. MIQUEL PONS RAMIS (Llubí, 1907-Barcelona, 1936), antic blauet. G. FRANCESC MAYOL OLIVER  (Vilafranca de Bonany, 1871-Barcelona, 1936).  G. PAU NOGUERA TRIAS  (Sóller, 1916-Barcelona, 1936). Donaren la vida juntament amb dues franciscanes filles de la misericordia: Sor CATALINA CALDÉS SOCIAS (Sa Pobla , 1899-Barcelona, 1936). Sor MIQUELA RULLAN RIBOT (Petra, 1903-Barcelona, 1936).- P. Jesús Eduard Massanet Flaquer (Capdepera, 1899-Lleida, 1936), mercedari.

“Llavors un dels ancians em va preguntar: Aquests que van vestits de blanc, ¿qui són i d’on vénen? Jo li vaig respondre: Senyor meu, vós ho sabeu. Ell em digué: Aquests són els qui vénen de la gra tribulació”.

(castellano)
Pero el retablo principal de la Basílica de Lluc está dedicado a aquella que los payeses de Sa Pobla llaman “sa Santa”, la Reina de les Muntanyes de Lluc.  Subir a Lluc es como penetrar en el Salón del trono y del Cordero, acompañados por la Reina Madre, a recibir audiencia del Hijo bendito de su vientre, nuestro Hermano Mayor.

Capella de la Mare de Déu de Lluc de Palma
A todos nosotros nos hace siempre bien subir al Santuario de Lluc, antesala del paraíso, donde se respira  lo que el poeta llamó “una saba antiga i pura, que fa el cor més mallorquí” (aquella savia antigua que hace nuestro corazón más mallorquín). Nosotros que vivimos en los “últimos tiempos”:  No porque sepamos que el mundo ya se va acabar, sino porque hemos llegado a una novedad que no habíamos imaginado, a un ritmo vertiginoso que no podemos seguir. Venimos de una crisis universal que cuestiona todos los valores que considerábamos intocables y que pone nuestro planeta en peligro de una gran catástrofe si no somos capaces de corregir el rumbo. “Las predicciones catastróficas ya no pueden ser miradas con desprecio e ironía. A las próximas generaciones podríamos dejarles demasiados escombros, desiertos y suciedad” (Papa Francisco, Laudato Si,161).  Todos venimos “de la gran tribulación”. Marcados en la frente como siervos de Dios, seguidores del Hijo que lleva en brazos nuestra madre Santa María. Necesitamos subir a su Santuario (Hogar de nuestra familia mallorquina y espiritual) para volver a escuchar las Bienaventuranzas que nos hacen herederos de los santos, nuestros antepasados.

Hoy las acabamos de proclamar en la versión del Sermón de la Montaña, y yo quisiera repetirlas ahora con un aire lucano: “Dichosos los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos”. La Virgen de Lluc que “se va fer petita per inspirar més amor”, que se hizo Morena “per les passades dolors”, que nos enriquece con sus bendiciones y nos señala el camino de la humildad.
“Dichosos los que lloran, porque ellos serán consolados”. Es lo que pide la salve que la escolanía entona cada día en nuestro nombre: “A ti clamamos, a ti suspiramos gimiendo y llorando”. Nos han encomendado enjugar todas las lágrimas que podamos.
Sant Juníper Serra

“Dichosos los sufridos (los que aguantan, los resistentes), porque ellos heredarán la tierra”. Los que se comprometen en el cuidado de esta “Casa común” que es la isla de Mallorca y la quieren proteger y defender de los que la venderían por intereses corruptos.

“Dichosos los misericordiosos (los que se sitúan cerca de los que sufren, los que saben perdonar, los que aman con ternura), porque ellos alcanzarán misericordia”. Esta es nuestra identidad en un mundo que a veces parece ha perdido el corazón. 

“Dichosos los que trabajan por la paz y los perseguidos por la justicia (por atrevernos a cambiar las estructuras pecaminosas que oprimen a los pobres…) Dichosos vosotros cuando os insulten y os persigan de cualquier modo por mi causa. Estad alegres y contentos”.

Este es el Libro abierto en brazos del Niño Jesús  que nos muestra la Virgen de Lluc. De la A a la Z, resumen del  evangelio,  itinerario para los cristianos. Hagamos el propósito de releerlo y re-cordarlo (que significa, pasarlo por el corazón continuamente). Y así esta celebración de nuestra Patrona, en la fiesta de Todos los Santos, nos ayudará a avanzar por el camino de la santidad todos los días. Muchas bendiciones.
 

sábado, 22 de agosto de 2015

¿También vosotros os queréis marchar? (21 Tiempo Ordinario - B (Juan 6,60-69) 23 de agosto 2015)

Las dos lecturas de hoy nos piden que tomemos una decisión  en un momento particularmente difícil. Ante el espectáculo de tanta gente que abandona: Y nosotros ¿qué queremos hacer?


1ª lectura: En un momento capital de la constitución del pueblo de Dios, después de la salida de Egipto, de la travesía del desierto, de la entrada en la Tierra Prometida. Josué reúne a las 12 tribus de Israel: ¿A quién queréis servir: a los dioses de Egipto que os esclavizaron; a los dioses de la tierra que habéis ocupado: baales y astartés que se veneran con orgías y sexo sagrado…; o al Dios de nuestros padres Abraham, Isaac, Jacob, Moisés?

Josué se define valientemente: Yo y mi casa estamos bien decididos: ¡serviremos al Señor! El pueblo respondió: También nosotros serviremos al Señor: ¡es nuestro Dios, que nos ha acompañado siempre! ¡No cambiaremos al Dios de nuestros padres por una caterva de dioses extranjeros!

Y el Pueblo de Israel firmó un Pacto con su Dios, la Antigua Alianza.- Es importante que hoy también nos sepamos definir ante las generaciones jóvenes: Escoged a qué Dios queréis servir, que yo serviré al Dios de nuestros padres!

2ª lectura: Otro momento determinante: “Muchos discípulos de Jesús dijeron: Este modo de hablar es duro, ¿quién puede hacerle caso? Desde entonces, muchos discípulos se echaron atrás y no volvieron a ir con él”. Entonces Jesús nos pregunta lo que dijo a los Doce: “¿También vosotros queréis marcharos?”

Pregunta de tremenda actualidad. Todos tenemos parientes, amigos, conocidos, personajes públicos y privados que abandonan:  “¿También vosotros queréis marcharos?”

Aclaremos porqué la gente siente la tentación de abandonar. En tiempo de Josué, la Biblia lo dice claramente: “En Egipto no éramos libres, pero teníamos las cebollas y los ajos y las ollas de carne seguras. Ahora nos han sacado al desierto, a luchar con riesgo y penalidades por la libertad”. Tienen miedo a la libertad adulta y responsable.

En el Evangelio, conclusión del capítulo 6 de Jn proclamado en estos meses de verano: “Yo soy el pan vivo bajado del cielo. Y el pan que yo daré es mi carne para la vida del mundo. Disputaban  los judíos entre sí: ¿Cómo puede éste darnos a comer su carne? El que come mi carne y bebe mi sangre habita en mí y yo en él”.

Durante mucho tiempo la respuesta que se daba era contra los protestantes: La dificultad está en la falta de fe en la eucaristía. Hay que creer que comulgamos el cuerpo de Cristo. Pero hoy descubrimos un sentido más profundo: “El espíritu es quien da la vida; la carne no sirve de nada”. Tampoco basta con comulgar la hostia consagrada si no vivimos del Espíritu de Jesús. “Las palabras que os he dicho son espíritu y vida”.

J.A. Pagola escribe: “«Las palabras que os he dicho son espíritu y vida. Y, con todo, algunos de vosotros no creen». Es cierto. Jesús introduce en quienes le siguen un espíritu nuevo; sus palabras comunican vida; el programa que propone puede generar un movimiento capaz de orientar el mundo hacia una vida más digna y plena.  La verdadera crisis en el interior del cristianismo siempre es esta: ¿creemos o no creemos en Jesús?¿Quiénes se echan atrás y quiénes permanecen con él, identificados con su espíritu y su vida? ¿Quién está a favor y quién está en contra de su proyecto?¿Qué queremos nosotros? ¿Por qué nos hemos quedado? ¿Es para seguir a Jesús, acogiendo su espíritu y viviendo a su estilo? ¿Es para trabajar en su proyecto?

La respuesta de Pedro es ejemplar: «Señor, ¿a quién vamos a acudir? Tú tienes palabras de vida eterna». Los que se quedan, lo han de hacer por Jesús. Solo por Jesús. Por nada más. Se comprometen con él. El único motivo para permanecer en su grupo es él. Nadie más.
Por muy dolorosa que nos parezca, la crisis actual será positiva si los que nos quedamos en la Iglesia, muchos o pocos, nos vamos convirtiendo en discípulos de Jesús, es decir, en hombres y mujeres que vivimos de sus palabras de vida”.

X. Pikaza insiste en otro aspecto: “ Necesario es el pan de trigo que los hombres han de compartir, necesaria la justicia para que ellos vivan sin matarse. Necesaria, por tanto, es también la eucaristía de pan y vino, por la que ellos reciben, regalan y comparten los bienes materiales (y en especial la comida) como signo del Dios que es Comunión en Cristo.

 Pero más necesario es el pan de la carne humana, la misma vida que se da y recibe de un modo gratuito. El hombre es el único viviente conocido que puede regalar su vida, viviendo de esa forma en unidad de amor con otros, el único que puede dar su sangre, siendo así sangre de los otros.
Comer la carne de Cristo y beber su sangre significa convertir la propia vida en alimento para los demás”.


¿Vivimos la comunión con Dios? ¿Nos lleva a comulgar con nuestros hermanos hasta dar la vida bocado a bocado?  

sábado, 1 de agosto de 2015

Un cristianismo en salida permanente (18 Domingo TO, ciclo B: Ex 16 y Jn 6,24-35)

Primera lectura: La experiencia del maná

El pueblo protesta porque Moisés lo ha sacado al desierto. En Egipto no gozaban de libertad, pero tenían aseguradas las ollas de carne, las cebollas y el pan aunque fuera duro. Prefiere la esclavitud a la libertad con sus riesgos.

Entonces  Moisés le ofrece la experiencia del maná. Alimento poco substancioso, pero que salva el mínimo vital. Provisional, no se puede almacenar ni congelar.  Exige ser compartido con los niños y ancianos. Seguramente sería una resina segregada por algunos arbustos de la península del Sinaí, al contraste entre las temperaturas bajo cero de la noche y el calor sofocante del día. Como si dijéramos: Sobrevivieron con bellotas  y bayas del bosque, con moras de torrente, con la humedad almacenada de los cactus. Pero fue providencial, verdadero don del cielo.

Después del concilio Vaticano II (50 años ya) hemos tenido la experiencia de perder las seguridades (el miedo al pecado, se deja todo a la conciencia de c/u). Añoramos aquellas iglesias llenas, cuando subíamos al santuario entre el tumulto de la gente.

Papa Francisco repite que “el cristiano tiene que estar siempre en éxodo permanente”. Aprender a vivir de la Palabra de Dios, que es espiritual. Cristianismo adulto y responsable que no se mueve por miedo al castigo, sino por un amor comprometido. Vivir en actitud de eucaristía, de comunión, de acción de gracias, de compartir gratis lo que gratis recibimos.

Evangelio: Un cristianismo más post-conciliar

“Me buscáis, no porque habéis visto signos (porque habéis tenido un proceso espiritual que os haya llevado a creer), sino porque comisteis hasta saciaros (por el interés del provecho y del beneficio materiales y espirituales que os reporta la fe)”.

“Trabajad por el alimento que perdura”. “Y ¿qué obras tenemos que hacer para trabajar en lo que Dios quiere? Que creáis en Jesús, el Enviado”.

“¡Señor, danos siempre de este pan!” “Yo soy el pan de vida, el que cree en mí no pasará hambre, no morirá para siempre”.

No hace mucho me pidieron que dijera a un adolescente cómo tenía que orar para conseguir lo que pedía. Contesté que lo que Dios quiere es que no perdamos la confianza, aunque parezca que no nos otorga lo que pedimos.

Vivir la fe en salida de nosotros mismos (de nuestros intereses) hacia Dios y hacia los demás (especialmente hacia los pequeños y necesitados).

Vivir a la intemperie (tiempos adversos). Crecer en la fe (en nuestra adhesión personal a Jesús, aunque no lo veamos claro). “No lo hemos visto, pero creemos en Él”.

Vivir del sacramento de la Palabra de Dios, de la Eucaristía, del Compromiso con el hermano. Del Espíritu más que de la Ley. Apostar por un cristianismo post-conciliar.


sábado, 25 de julio de 2015

Ejemplo del apóstol Santiago el Mayor

+ Llamado a nuestras familias. Fue llamado en el seno de una familia de Betsaida que vivía de la pesca. Conocemos a su padre el Zebedeo, a su madre que se mojó para pedirle a Jesús un enchufe para sus hijos, a su hermano Juan, incluso a sus amigos Simón y Andrés. Seguramente estaba casado, aunque no sabemos más que lo que dice Pablo: “todos los apóstoles tienen una hermana que los cuide menos yo y Bernabé”. Todo lo deja por el Señor.

+ Un carácter violento. Jesús los llamó “los hijos del Trueno, los rayos”. Parece que estuvo relacionado con el ambiente mesiánico del Bautista que anunciaba un mesías con hacha y fuego. Él mismo y Juan pidieron a Jesús que mandara fuego del cielo sobre una ciudad samaritana que no los quiso acoger. Tuvo que suavizar su carácter violento.

+ Ambicioso. Se atrevió a pedir los primeros puestos de gobierno para él y su hermano. Los otros apóstoles se enemistaron por ello, y Jesús reprobó su ambición: “No sabéis lo que pedís. No seáis como los gobernantes de este mundo, ambiciosos, el que quiera ser el mayor que se haga el último”.

+ Del grupo de íntimos de Jesús. Lo acompañó en los momentos más importantes: Resurrección de la hija de 12 años de Jairo, transfiguración en el Tabor, agonía de Getsemaní. Aunque se durmió y no tuvo la valentía de seguirlo en el calvario como su hermano Juan.

+ Generoso hasta el extremo. “Podéis beber el cáliz que yo he de beber y ser bautizados (purificados) en una muerte como la mía? Sí, que podemos”. Fue el primer apóstol mártir, sin aspavientos, sin declaraciones, pero por algo lo debieron suprimir a él el primero. “Creí, por eso hablé; por eso viví; por eso di la vida”.

+ Ha tenido mucha devoción. Su tumba en Compostela ha sido lugar de peregrinación tan famoso como la de Jesús en Jerusalén o la de Pedro en Roma. En España se le venera como el primer predicador del evangelio. En la edad media se le veneró como vencedor de moros (Batalla de Clavijo), Capitán Trueno cortador de cabezas de moros. En la guerra civil, vencedor de rojos. Hoy ha vuelto a cobrar mucha actualidad como foco de peregrinación, meta del Camino de Santiago (que nos pone en camino, en relación con toda clase de gentes de otras lenguas y religiones, en contemplación del arte y la naturaleza, en sintonía con la herencia de los antepasados). Nos pone a caminar en el seguimiento de Jesús. Buscando la misericordia y el perdón, que tan reiteradamente nos ofrece el papa Francisco, de manera especial el próximo año en el Jubileo.
 
+ El primer apóstol mártir, nos vuelve a poner en actitud de martirio. A todos nos puede llegar el momento de una manera u otra. Martirio de sangre, como llega hoy a tantos cristianos católicos, protestante, ortodoxos, caldeos; obispos y curas, monjes y monjas, hombres y mujeres laicos, niños y adultos, practicantes religiosos y solo porque fueron bautizados en la infancia. ¿Eres cristiano o apostatas de Cristo?.- “Martirio por el rechazo social, por una vida honrada que huye de la corrupción”. ¿No sabes que todos lo hacen? ¿No ves que ser cristiano ya no aporta beneficios? ¿Te vas a privar por la religión? ¿Todavía estás en estas cosas?

Que Santiago apóstol nos ayude a seguir al Señor, a ser fuertes en la fe, a propagarla en nuestra familia y en nuestro vecindario, a dar la vida por él.



martes, 30 de junio de 2015

UN PROYECTO DE MÚSICA POPULAR




 AL SERVICIO DE LA EVANGELIZACIÓN Y LIBERACIÓN DEL PUEBLO DOMINICANO

Me llegan ecos lejanos de que finalmente uno de nuestros proyectos más queridos, después de años y dolores, ha cuajado como una perla en el mar Caribe. Parece que la Secretaría de Cultura ha decidido rescatar un patrimonio de salves populares. Lo ha llamado “Salvémonos” y se ha presentado en Santiago de los Caballeros con éxito. Yo pienso que el amigo Delio Taveras ha sido el comején que no ha dejado puerta por picar. Jochi Hernández es autor de los magníficos arreglos. Cantan intérpretes de primera, como Víctor Víctor, Patricia Ferreira, el mismo Delio… Los comentaristas de lujo son buenos amigos, como César Hilario y los jesuitas David Pantaleón y Guillermo Perdomo. Entre los que ya no están, recuerdo al Hno. Alfredo Morales. De parte de la Iglesia dominicana sé que asistieron el cardenal Nicolás de Jesús y monseñor Nicanor Peña, presidente de la Conferencia Episcopal, entre otros. De parte del pueblo… rostros conocidos y nombres anónimos como siempre. Para rescatar algunos de ellos, transcribo el mensaje que envié grabado. “El coro de gallinas”, los campesinos de la loma, los jóvenes de la Pastoral Juvenil, yo mismo… nos gloriamos de figurar en los créditos como colaboradores.

1.     Este proyecto nació en los años 80, de la inquietud de un grupo de universitarios jóvenes que trabajaban con nosotros en la Parroquia de Fátima (El Ejido, Santiago). Se patearon lomas y cañadas con una grabadora rudimentaria. Coleccionaron un amplio catálogo de cantos populares dominicanos en peligro de extinción. Los tocaron forzando un ritmo más joven y movido. Entonces pidieron mi colaboración transcribiendo las letras, actualizándolas, reinventándolas, convirtiéndolas en armas cargadas de futuro. Me convertí en uno del grupo.

2.    Lo primero fue dar voz a los humildes: Campesinos de lomas abandonadas, de barrios marginados, analfabetos promovidos a solistas como Ana Cacao, don Lulo, Negrito, doña Altagracia…. Cantos que partían del dolor del pueblo. Chuínes repetidos capaces de movilizar. Organizamos talleres para camponer canciones con tonadas dominicanas.


3.     Nuestras liturgias se inculturaron en la dominicanidad: “Al amanecer ay, la gente de mi barrio, se levanta medio triste”.- “Las palomas están poniendo en los yayales”, convocando a formar comunidades de base.- Las salves, sincretismo entre lo europeo y lo africano, hecho dominicano, cristiano y liberador. Salves a la Virgen de la Altagracia: “En medio del pueblo se formó un calvario”.- A la Virgen de Mercedes “Madre, tú que muestras cadenas partidas…”- “Yo tengo una virgen muy linda y muy bella, como nuestra gente dolorosa y bella, ay, dolorosa!”.- “Paloma blanca, de olivo verde, ay qué linda eres… Tienes un rosario como nuestra historia, misterios de gozo, de dolor y gloria”.
4.     Cantos en línea de liberación. Hablaban de la resistencia del pueblo: “El palero que se muere no se llora”. “Nos hieren el costado con la lanza amarga, nosotros les damos amor, sangre y agua”.- Nacían de la fe, incitaban a la esperanza y al compromiso: “Dios te salve, a ti clamamos, ruega a tu Hijo, por este pueblo que sufre y que canta en El Ejido”. “Con flores a María, María no es la misma que todos se creían”. “Ella es nuestra Madre, ella es nuestro Apoyo, ella es nuestro Palo, Jesús el Repollo”.


Después pasamos un período oscuro en que ha primado lo carismático por encima de los chuínes de liberación. No había financiación para un proyecto de este tipo. Ahora me alegro de que estos cantos se devuelvan, enriquecidos en manos de grandes músicos, en la voz de buenos cantores. Gracias a los que salvaron este patrimonio y ojalá ayuden al pueblo dominicano a ser agente de su propia liberación: Fco. Javier Cabrera, Altagracia Báez y Angela Tavares, Orlando Parra e Ivette, Ana Mejía y don Lulo, Negrito y sobre todo Delio Taveras que no ha dejado que muriera este proyecto


Pueden buscar el video en https://youtu.be/x5LoM7UWpx8

viernes, 19 de junio de 2015

PAPA FRANCISCO Y LAS HERIDAS DEL CORAZÓN

CONTEMPLATIVO EN LA ACCIÓN


(En este mes de Junio dedicado al Sagrado Corazón, hallo unas respuestas del papa en un encuentro con las “Comunidades de Vida Cristiana” de los jesuitas, que no tienen desperdicio (Aula Pablo VI Jueves 30 de abril de 2015).  Don Bártolo, un sacerdote diocesano, le pregunta cómo ser contemplativo en la acción en esta sociedad de mucha acción y poca contemplación)

“Ser contemplativo en la acción no es caminar por la vida mirando el cielo, porque caerás en un agujero, ¡con toda seguridad!... Es necesario comprender qué significa esta contemplación. Has dicho una cosa, unas palabras que me han impresionado: he tocado con la mano las heridas del Señor en la pobreza de los hombres de nuestro tiempo. Creo que éste es uno de los mejores remedios para una enfermedad que nos afecta tanto, que es la indiferencia. También el escepticismo: creer que no se puede hacer nada. El patrono de los indiferentes y escépticos es Tomás: Tomás tuvo que tocar las heridas.

PONER LA MANO EN LAS HERIDAS

(La respuesta del papa lleva el mismo título que nuestro Blog: “Las heridas del corazón”. El apóstol Tomás como paradigma del hombre y la mujer de hoy. Nuestro patrono y nuestro mellizo)

Hay un hermosísimo discurso, una hermosísima meditación de san Bernardo sobre las llagas del Señor. Entrar en las heridas del Señor: servimos a un Señor llagado de amor; las manos de nuestro Dios son manos llagadas de amor. Ser capaces de entrar allí… Y el mismo Bernardo prosigue: «Ten confianza: entra en la herida de su costado y contemplarás el amor de ese corazón».

Las heridas de la humanidad, si te acercas allí, si tocas —y esta es doctrina católica—, tocas al Señor herido. Esto lo encontrarás en Mateo 25, no soy herético diciendo esto. Cuando tocas las heridas del Señor, comprendes un poco más el misterio de Cristo, de Dios encarnado. Este es precisamente el mensaje de Ignacio, en la espiritualidad: una espiritualidad en cuyo centro está Jesucristo, no las instituciones, no las personas, no. Jesucristo. Pero, ¡Cristo encarnado! Y cuando haces los ejercicios espirituales, él te dice que viendo al Señor que sufre, las heridas del Señor, esfuérzate por llorar, por sentir dolor. Y la espiritualidad ignaciana indica a vuestro Movimiento este camino, le ofrece este camino: entrar en el corazón de Dios a través de las heridas de Jesucristo. Cristo herido en los hambrientos, en los ignorantes, en los descartados, en los ancianos solos, en los enfermos, en los presos, en los locos…, está allí. ¿Y cuál podría ser el error más grande para uno de vosotros? Hablar de Dios, hallar a Dios, encontrar a Dios, pero un Dios, un «Dios-spray», un Dios difuso, un Dios etéreo… Ignacio quería que encontraras a Jesucristo, el Señor, que te ama y dio su vida por ti, herido por tu pecado, por mi pecado, por todos… Y las heridas del Señor están por doquier. En lo que has dicho está precisamente la clave. Podemos hablar mucho de teología, mucho de… cosas buenas, hablar de Dios…, pero el camino es que seas capaz de contemplar a Jesucristo, leer el Evangelio, qué hizo Jesucristo: ¡es Él, el Señor! Y enamorarte de Jesucristo y decirle a Jesucristo que te elija para seguirlo, para ser como Él. Y esto se hace con la oración y también tocando las heridas del Señor. Jamás conocerás a Jesucristo, si no tocas sus llagas, sus heridas. Él fue herido por nosotros. Este es el camino, es el camino que nos ofrece la espiritualidad ignaciana a todos nosotros: el camino…

ES EL ÚNICO CAMINO PARA LAS VOCACIONES SACERDOTALES

Y voy incluso algo más allá: eres formador de futuros sacerdotes. Por favor, si ves a un muchacho inteligente, bueno, pero que no tiene esta experiencia de tocar al Señor, de abrazar al Señor, de amar al Señor herido, aconséjale que se tome unas hermosas vacaciones de uno o dos años…, y le harás bien. «Pero padre, somos pocos sacerdotes: tenemos necesidad de ellos…». Por favor, que la ilusión de la cantidad no nos engañe y nos haga perder de vista la calidad. Tenemos necesidad de sacerdotes que recen. Pero que recen a Jesucristo, que desafíen a Jesucristo por su pueblo, como Moisés, que tenía cara dura para desafiar a Dios y salvar al pueblo que Dios quería destruir, con valentía delante de Dios; sacerdotes que también tengan la valentía de sufrir, de sobrellevar la soledad y dar mucho amor. También para ellos vale ese discurso de Bernardo sobre las llagas del Señor. 



jueves, 11 de junio de 2015

EL REINO SE PARECE A LOS SAGRADOS CORAZONES (FIESTA DE LOS SAGRADOS CORAZONES, 14 Junio 2015)

(Homilía del Domingo XI del Tiempo Ordinario, basada en Mc 4,26-34; Ef 3,8-19; Lc 2,51-52)

Después de la solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús y de la memoria obligatoria del Inmaculado Corazón de María, los MSSCC tenemos, además, la tradición de celebrarlos unidos en una fiesta de los Sagrados Corazones. Comentaremos el evangelio de este domingo desde la óptica de nuestra espiritualidad.

“El reino de Dios se parece a un hombre que echa simiente en la tierra” (Mc 4,26). En sentido propio, no es que el reino de Dios se parezca a un hombre, sino al poder del Dios del reino que hace crecer la semilla sembrada en tierra. Las palabras de Jesús nos remiten, pues, a las raicillas que crecen hacia el interior, y a la fuerza que la hace germinar desde el corazón que es la interioridad de cada persona. Cuando hablamos de “Sagrados Corazones”, también somos invitados a mirar “hacia adento y hacia arriba”.

“Él duerme…; la semilla va creciendo, sin que él sepa cómo” (4,27). M. Navarro hace notar que “la imagen recuerda de inmediato el vientre gestante de una mujer… En la mentalidad semítica la potencialidad se encuentra en la semilla, propia del principio masculino”[1]. En esta fiesta de “la Alianza del Corazón de Jesús en el Corazón de su Madre”, me parece oportuno remitirnos a lo que es “Primero”, según san Juan, y que nuestras Reglas llaman el “Principio Dinámico”[2]. Marcos recoge “la parábola de la semilla que crece por sí sola” (lo importante es el Amor de Dios que actúa, incluso cuando dormimos o nos ocupamos en otras tareas). Subraya lo que probablemente era la lección de la parábola del sembrador en boca de Jesús (“¡No dejen de sembrar, que siempre se recoge algún fruto!” Mc 4,8) y que luego la  catequesis de la comunidad alegorizó insistiendo en nuestra respuesta (“¿Cómo está preparado tu terreno?” cfr Mc 4,14-20). Marcos apela de tal manera a la confianza en Dios (“¡Sagrado Corazón de Jesús, en vos confío!”) que los otros evangelistas prefirieron omitir esta parábola por miedo al exceso.

“Dijo también: ¿Con qué podemos comparar el reino de Dios? Con un grano de mostaza… la semilla más pequeña, pero después echa ramas tan grandes que los pájaros del cielo pueden cobijarse y anidar en ellas” (4, 30-32). Parábola que nos recuerda aquella otra sentencia que se ha relacionado con el Sagrado Corazón:  “Aprended de mí que soy manso/tolerante y humilde de corazón y encontrarán descanso para su vida” (Mt 11,29). El maestro nos invita a la “humildad” (del latín “humilitas” y ésta de “humus”, la capa más fértil de la tierra) para crecer y encontrar reposo. A una total confianza que se basa en la aceptación de nuestra pequeñez y en la experiencia de su Amor que nos da refugio.

“La gracia de anunciar a los gentiles la riqueza insondable que es Cristo” (Efesios 3,8 otra de las lecturas características de esta fiesta, y la relaciono como decía el P. Joaquim Rosselló, nuestro fundador: la espiritualidad del Corazón de Jesús es “el tesoro escondido en el campo de la Iglesia”). Este es el “Evangelio” para la escuela paulina: La manifestación del “misterio escondido, el designio eterno”. “De los tesoros de su gloria, os conceda por medio de su Espíritu robusteceros en lo profundo de vuestro ser, que Cristo habite por la fe en vuestros corazones, que el amor sea vuestra raíz y vuestro cimiento”. Volvemos al principio: El Reino de Dios se parece a los Corazones de Jesús y su Madre, estamos enraizados y cimentados en el amor. El amor cristiano (que trasciende toda filosofía) sin exclusiones, para todos los pueblos y todas las personas y que puede llevarnos a “la plenitud total”.  El Papa Francisco ha resumido “la riqueza insondable” del Corazón de Cristo en el Jubileo (Año de júbilo, de gracia y perdón) de la Misericordia, que empezaremos el 8 de Diciembre, 50 aniversario de la conclusión del concilio Vaticano II:

“En este Jubileo dejémonos sorprender por Dios. Él nunca se cansa de destrabar la puerta de su corazón para repetir que nos ama y quiere compartir con nosotros su vida. La Iglesia siente la urgencia de anunciar la misericordia de Dios. Ella sabe que la primera tarea, sobre todo en un momento como el nuestro, lleno de grandes esperanzas y fuertes contradicciones, es la de introducir a todos en el misterio de la misericordia de Dios, contemplando el rostro de Cristo. La Iglesia está llamada a ser el primer testigo veraz de la misericordia, profesándola y viviéndola como el centro de la Revelación de Jesucristo. Desde el corazón de la Trinidad, desde la intimidad más profunda del misterio de Dios, brota y corre sin parar el gran río de la misericordia. Esta fuente nunca podrá agotarse, sin importar cuántos sean los que a ella se acerquen. Cada vez que alguien tendrá necesidad podrá venir a ella, porque la misericordia de Dios no tiene fin. Es tan insondable la profundidad del misterio que encierra, tan inagotable la riqueza que de ella proviene” (Misericordiae Vultus, 25).

“Todo se lo exponía (Jesús a la gente) con parábolas, pero a sus discípulos se lo explicaba todo en privado” (Mc 4,34). El deseo del papa de actualizar esta Buena Noticia ha provocado tensiones en la Iglesia porque remueve posiciones que se daban por inamovibles. Como “María conservaba y meditaba en su corazón” lo que no entendía. Así la espiritualidad del corazón –que es un “carisma”, “gracia o don concedido a algunos para ejercer un servicio a la comunidad”- puede ayudarnos a entender las dimensiones insospechadas del Amor de Dios.



[1] Cfr. Marcos (EVD, Estella, 2006, p. 160).
[2] “En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó primero y envió a su Hijo” (1Jn 4,10).